Huele a humedad en la casa de Fátima, que está llena de grietas. “Esta habitación está imposible, está todo de pena, con el temporal he tenido que poner cubos”, dice esta vecina de la barriada La Playa en El Puerto. Ella es una de las que vieron sus viviendas afectadas por los trabajos del tanque de tormentas. Una obra titánica impulsada por Apemsa que les supone un suplicio desde que llegó a sus vidas en enero de 2023. Han pasado tres años de ruido, polvo y suciedad.
Los operarios trabajan en el paseo José Luis de Tejada y la avenida de Bajamar para culminar esta estación de bombeo que se anunció como la obra más ambiciosa de la historia de la empresa municipal. Gyocivil, la misma entidad que se encargaba del polémico aparcamiento subterráneo de Pozos Dulces, realiza las labores pertinentes a dos metros de dos balcones apuntalados y un colegio rodeado de vallas.
En 15 meses, El Puerto contaría por primera vez con un gran depósito subterráneo con capacidad para almacenar hasta 10.000 metros cúbicos de agua de lluvia. Una solución a los problemas de inundaciones que está trayendo de la mano otros problemas. Desde que arrancaron las obras, sus viviendas están llenas de grietas y humedades que el Ayuntamiento anunció que iba a arreglar y no lo ha hecho. Se sienten cansados y desatendidos.


Según transmite la Asociación de Vecinos San Marcos Barriada La Playa a lavozdelsur.es, no se han acometido obras en ninguna de las casas afectadas, que llevan tres años en un estado “de pena”. La fecha de finalización de la obra ha sufrido distintas modificaciones. En un principio iba a estar lista en mayo de 2024, después, entre finales de 2025 y principios de 2026. Pero los vecinos siguen esperando y la maquinaria no cesa.
En estos dos años, “los técnicos han venido a hacer inspecciones, pero nada más, ningún tipo de arreglo”, asegura Pura, que ha visto cómo una enorme grieta en su edificio se ha ido ensanchando con el paso del tiempo. Su casa también necesita intervenciones para volver al estado original que tenía antes de la obra. "Las grietas del exterior están cada vez más profundas y están afectando al interior. Yo no quiero que me indemnicen, quiero que me arreglen la casa y me la dejen como estaba”, dice la vecina, que ha llegado a sentir “temblores” durante los trabajos.
África también tiene humedades. “Está todo mojado cada dos por tres. Mi casa no tenía estos problemas. Las puertas rozan y se están desencajando”, dice la vecina, que ha notado cómo los edificios se han desplazado unos centímetros. A su lado, Vanesa está en la misma situación. Tiene el suelo de su patio hundido y grietas no solo en la pared sino también en los azulejos del cuarto de baño. “No es cuestión de estética. Hasta el desagüe de la ducha se me desplazó. Tuve que llamar a un carpintero”, comenta.



Algunas familias se han visto obligadas a costear con dinero de su bolsillo los arreglos ante la gravedad de los desperfectos y una demora en las intervenciones. “No sé a qué están esperando para hacer los arreglos, las casas están muy mal”, lamenta Patricia, presidenta de la asociación, que hace hincapié en los problemas de seguridad. Lamenta la “falta de compromiso” al ver que los trabajos no han comenzado en ninguna de las casas afectadas.
Piden que empiecen las intervenciones en las casas afectadas
Todas las incidencias están recogidas a través de un correo electrónico. “Gracias a eso, los técnicos vienen, miran, hacen una inspección ocular, realizan fotos, pero ya está”, comentan. Desde la barriada trasladan a este medio la “falta de atención” por parte de las autoridades competentes pese a la envergadura de esta obra. Según explica Patricia, la última reunión de la asociación con el Ayuntamiento fue en marzo de 2025.
“Desde entonces no nos han hablado”, dice. “Yo lo he pasado tan mal con la obra que he llegado a pensar que esto se cae y que no íbamos a poder vivir más aquí”, confiesa la portuense, que reclama una mayor información a los vecinos y esperan poder resolver la situación lo antes posible.


En el proyecto de ejecución, se contemplaba continuar con la ejecución en la calle Aurora para septiembre de 2025. “No la han abierto aún, a la obra le queda”, dicen junto a las vallas que delimitan la zona.
Desde el Ayuntamiento de El Puerto comunican a este medio que “las obras están en marcha” y que no hay ninguna novedad al respecto de momento.
Mientras tanto, los vecinos no pierden la esperanza de que sus viviendas recuperen su estado. Al menos, en los últimos temporales las inundaciones han cesado en este barrio que sigue alzando la voz.



