Hay momentos que solo ocurren en Semana Santa. En estos días, muchos fieles viven escenas emocionantes mientras que contemplan las distintas procesiones que desfilan por las calles de las ciudades. Un costalero anónimo que regala una estampita de su virgen, una saeta desde un balcón o una levantá a centímetros del público.
En El Puerto, Nuria, una vecina del centro, ha querido compartir la experiencia que vivió este Martes Santo desde la ventana de su vivienda. La mujer estaba viendo la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima del Dolor y Sacrificio cuando algo sucedió.
"Ahora mismo estoy flipando. El Cautivo se ha parado en mi ventana. El silencio estremece", ha contado en redes sociales mientras veía la procesión desde el interior de su vivienda, en pijama.
Según ha explicado, "uno de los costaleros me ha mirado fijamente, no podía verle su expresión. Yo con carita de irme a dormir y la pintura ya corrida, y, de pronto se ha dado la vuelta y ha cogido un clavel del manto de Jesús y me lo ha regalado".
"Son señales divinas"
La vecina vivió este detalle especial con gran intensidad. Además del gesto, por la atmósfera creada al paso de los titulares donde reina el silencio y tan solo se escucha el fuerte golpe de las varas y los rezos. "Me he quedado paralizada de la emoción. Juro que es la primera vez que me pasa. Son señales divinas", expresa.
Junto a este texto, Nuria ha compartido una fotografía impactante en la que se divisa a Jesús Cautivo a través de los barrotes de su ventana. Una perspectiva muy poco común que ha generado reacciones. "Todo pasa por algo. Estoy seguro que esta señal te quiere decir algo", ha comentado una mujer.
"Qué cuadro más bonito visto desde dentro. Da la sensación de que El Cautivo está en la cárcel por las rejas de la ventana", aprecia otra.
