"Un importante golpe al tráfico de drogas", así ha calificado la Policía Nacional la operación que de los Agentes del Grupo Local de Estupefacientes de la Comisaría de El Puerto de Santa María–Puerto Real que ha culminado una investigación de varios meses. Este trabajo ha permitido desarticular un punto relevante de almacenamiento y distribución de cocaína en Puerto Real y otros municipios cercanos. La operación, desarrollada tras detectar la presunta implicación de un individuo en actividades relacionadas con sustancias estupefacientes, se ha saldado con la incautación de más de tres kilos de droga y el ingreso en prisión del principal investigado.
Las pesquisas comenzaron al constatarse indicios que apuntaban a que el ahora detenido podría estar participando en la custodia y distribución de cocaína. A partir de entonces, los investigadores desplegaron dispositivos de seguimiento y vigilancia que permitieron observar comportamientos considerados compatibles con este tipo de actividad delictiva. Estas actuaciones reforzaron las sospechas iniciales y llevaron a intensificar el control sobre los movimientos del sospechoso.
El 25 de enero de 2026, los agentes procedieron a su detención cuando se dirigía a un trastero de su propiedad, que presuntamente utilizaba como lugar de almacenamiento de droga. En ese momento se llevó a cabo la inspección del recinto, donde se localizó e intervino más de un kilogramo de cocaína preparada para su conservación y posterior distribución en el mercado ilícito.
Ante la gravedad de los hechos, se solicitó de manera urgente una orden judicial para registrar su domicilio, autorización que fue concedida por el Juzgado de Instrucción número 2 de Puerto Real, en funciones de guardia. Durante el registro se hallaron otros 90 gramos de cocaína y una balanza de precisión, un instrumento habitualmente empleado para la dosificación de este tipo de sustancias. Tras estas actuaciones, la autoridad judicial decretó el ingreso en prisión del detenido.
Una taquilla de supermercado
La operación no se dio por concluida en ese momento. Los agentes ampliaron el atestado y abrieron nuevas líneas de investigación que condujeron hasta el lugar de trabajo del arrestado, un supermercado donde disponía de una taquilla de uso personal. Al personarse en el establecimiento y proceder a su apertura, los policías localizaron dos bloques de cocaína ocultos entre efectos personales, con un peso total de 2 kilos y 317 gramos.
Con esta última intervención, la cantidad total de droga incautada ascendió a 3 kilos y 569 gramos, lo que permitió impedir su llegada a los canales de distribución ilegal. La actuación policial ha supuesto un golpe significativo contra el tráfico de estupefacientes en una zona especialmente afectada por este tipo de delitos, según fuentes de la investigación, que subrayan la complejidad y duración del operativo desarrollado en los últimos meses.


