El Hospital de El Puerto, concertado con Pascual, ha salido al paso de la denuncia pública realizada por el Trebujena CF tras el incidente sufrido por uno de sus jugadores durante el partido del pasado fin de semana frente al CD Rota. El club había señalado que el futbolista en cuestión sufrió un fuerte golpe en la cabeza, teniendo que acudir a un centro sanitario, desde donde fue derivado al hospital portuense. La entidad trebujenera ha denunciado que tuvo que abonar previamente pruebas médicas para que el futbolista pudiese ser atendido.
Desde el centro hospitalario, sin embargo, se sostiene que la asistencia sanitaria fue inmediata y que los trámites administrativos no condicionaron la atención clínica en ningún momento. Según su versión, el paciente llegó a las 19:48 procedente del Centro de Salud de Rota y fue trasladado directamente a la sala de reanimación, donde comenzó a ser atendido de forma inmediata. El hospital detalla que el registro informático se produjo pocos minutos después y que el triaje finalizó a las 20:12, asignándole un nivel 4, correspondiente a un paciente estable.
El hospital insiste en que el tratamiento médico no se detuvo
El centro sanitario recalca que, desde su llegada, el jugador permaneció bajo supervisión médica continua. Según explican, el TAC se solicitó a las 20:16 y finalizado a las 21:00, mientras que el paciente permaneció en la sala de reanimación hasta las 21:20, siendo dado de alta a las 22:13 con diagnóstico de traumatismo craneoencefálico leve y esguince cervical. En este sentido, subrayan que el cobro de la asistencia se produjo a las 20:43, cuando el paciente ya llevaba más de una hora siendo atendido e incluso se encontraba realizándose la prueba diagnóstica.
En su explicación, el hospital señala que el familiar del jugador fue informado de que no existía concierto con la aseguradora de la Federación Andaluza de Fútbol, por lo que se le ofrecieron alternativas como acudir a otro centro concertado o abonar la asistencia para reclamar posteriormente. Aun así, insisten en que el tratamiento médico no se detuvo en ningún momento. En este sentido, detallan que el representante federativo que acudió al hospital trató de gestionar la cobertura con la mutua, aunque finalmente optó por abonar la urgencia.
El conflicto con la aseguradora, en el centro de la polémica
El Hospital Pascual pone el foco en la falta de acuerdo con la aseguradora como origen del conflicto. En su comunicado, sostiene que “el paciente está siendo debidamente asistido” desde su llegada y que “los trámites administrativos no interfieren en la asistencia sanitaria”. Asimismo, explican que el propio representante federativo planteó dudas sobre si el jugador sería atendido en caso de no lograr autorización, a lo que, según el centro, se respondió que la asistencia ya estaba en marcha.
El hospital también subraya que su personal administrativo tiene instrucciones claras de priorizar la atención médica. En este sentido, afirma que “los administrativos del Hospital General Santa María del Puerto tienen claras indicaciones de primar la asistencia sanitaria sobre la gestión del cobro de esta”, aunque deben informar de las condiciones específicas en casos como accidentes deportivos o situaciones con terceros obligados al pago.
Finalmente, el centro hospitalario recuerda que el jugador pertenece a una federación cuyo seguro no tiene acuerdo con el hospital, una circunstancia que, según indican, debería ser conocida por los clubes y sus integrantes. En palabras del propio hospital, “Antonio Bascuas Hormigo es un jugador de fútbol, cuya federación ha contratado un seguro que no tiene acuerdo con esta empresa”, añadiendo que se entiende que esta información ha sido trasladada a los equipos y federados para saber cómo actuar en caso de accidente.
