Golpe a una presunta trama internacional de fraude con epicentro en El Puerto. La Policía Nacional, en colaboración con la Policía Judicial, ha desarticulado parte de una organización criminal dedicada a una estafa piramidal vinculada a inversiones en oro, en una operación que deja dos detenidos y un entramado económico bajo investigación.
Las pesquisas han permitido detectar y analizar movimientos económicos superiores a 15 millones de euros, en una causa en la que ya figuran más de 300 perjudicados, aunque no se descarta que el número real de afectados sea mucho mayor. La actuación policial ha supuesto el bloqueo de numerosas cuentas bancarias y el cierre de la página web utilizada por la organización, que operaba con ramificaciones en distintos países europeos.
La investigación se remonta a 2021, cuando los agentes detectaron una estructura empresarial que ofrecía supuestas inversiones en oro a través de productos financieros inexistentes o de escaso valor real. Incluso se llegaron a identificar materiales que simulaban ser oro sin serlo. Pese a las primeras medidas judiciales, como el embargo de cuentas o la paralización de la actividad, la organización continuó operando. Mantuvo activa su web para aparentar normalidad, seguir captando inversores y evitar que quienes ya habían invertido reclamaran su dinero.
Los investigadores consideran especialmente llamativo que, en un contexto de subida del precio del oro, el entramado no solo no generara beneficios, sino que dejara de cumplir sus obligaciones y ni siquiera devolviera el capital al vencimiento de los contratos.
Durante más de dos años, los agentes reconstruyeron los flujos económicos y detectaron maniobras de ocultación, como cambios en la estructura societaria en el extranjero o el uso de personas interpuestas. El dinero se movía a través de múltiples cuentas en distintos países, evidenciando una clara desproporción entre lo invertido y los ingresos recibidos. Según la investigación, los fondos eran redistribuidos mediante transferencias internas y pagos que simulaban nóminas o gastos, en un esquema típico de estafa piramidal.
La operación ha permitido confirmar la continuidad delictiva del grupo. Tras las detenciones, se realizaron registros domiciliarios donde se incautó abundante documentación y material informático. Las diligencias siguen abiertas para identificar a otros implicados y determinar el alcance total del fraude.
