El asesino de Eva Aza, la romancera del Carnaval de Cádiz que fue víctima de violencia de género, pasará 11 años en la cárcel

El condenado le disparó en la cabeza "a sangre fría" con un revólver, un acontecimiento que conmocionó a toda la provincia

Fotografías de Eva Aza, que fue la primera víctima de violencia de género en Andalucía en 2023.
11 de marzo de 2026 a las 10:10h

La Audiencia Provincial de Cádiz ha condenado a once años de prisión a un hombre por el asesinato con alevosía de su pareja sentimental en una vivienda de El Puerto de Santa María. El crimen se produjo el 7 de enero de 2023, cuando el acusado disparó a la mujer en la cabeza con un revólver que poseía sin licencia. El hombre ya había sido declarado culpable previamente por un jurado popular.

Según recoge la sentencia, difundida por Europa Press, el condenado y la víctima se habían conocido en un centro de rehabilitación de drogodependencias de Jerez. En el momento de los hechos mantenían una relación sentimental desde hacía aproximadamente un año. La pareja solía verse los fines de semana, alternando encuentros en la vivienda del acusado en El Puerto de Santa María y en Chiclana, localidad donde residía la mujer.

La noche del 7 de enero de 2023, el acusado, la víctima y un amigo de ella estuvieron consumiendo bebidas alcohólicas y distintas sustancias estupefacientes, entre ellas cocaína y éxtasis. El consumo comenzó alrededor de las 20.00 horas y se prolongó hasta la madrugada, cuando los tres regresaron al domicilio del acusado en El Puerto de Santa María. Una vez allí, se inició una discusión después de que el hombre recriminara al amigo de la mujer haber cogido cocaína. La disputa terminó con la salida del amigo del inmueble.

El asesinato

Poco después, pasadas las tres de la madrugada, la mujer permanecía sentada en el sofá de la vivienda. Fue entonces cuando el acusado, con la intención de acabar con su vida, le disparó en la cabeza “a sangre fría” con un revólver, provocándole la muerte en el acto. Tras el disparo, el propio hombre telefoneó al amigo de la víctima para pedirle que avisara a la policía.

Cuando fue detenido y se encontraba ya en los calabozos, el acusado expresó de manera espontánea y reiterada su arrepentimiento, pidiendo a los agentes que le dispararan y afirmando haber matado “a la mujer de su vida”. Además, facilitó a la policía la dirección exacta de la vivienda y las llaves para que pudieran acceder al domicilio, donde los agentes encontraron el cuerpo de la víctima cubierto de sangre. La mujer tenía como familiares más cercanos a sus padres, dos hijos menores y un hermano.

Durante el proceso judicial, el condenado manifestó su intención de reparar el daño causado y puso a disposición de los perjudicados la totalidad de su patrimonio. Vendió su vivienda y en septiembre de 2025 consignó la cantidad de 176.000 euros para la acusación particular. La Audiencia Provincial ha tenido en cuenta estas circunstancias y ha aplicado las atenuantes de confesión, reparación del daño y drogadicción al dictar la condena de once años de prisión por un delito consumado de asesinato con alevosía.

Sobre el autor

Emilio Cabrera

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