Airbus España ha asegurado este lunes que tiene disposición para continuar con las negociaciones sindicales sobre la revisión salarial correspondiente a los años 2026 y 2027, al tiempo que ha solicitado a los sindicatos que retiren las medidas de presión programadas para estos días. Las acciones comienzan este lunes con concentraciones en todos los centros de trabajo de la compañía. La empresa ha subrayado que "el proceso de negociación permanece abierto y con capacidad de evolución", en contraste con lo que han señalado los representantes de los trabajadores.
La compañía sugiere que es "una de las mejores empresas para trabajar en España" por "gestión de talento, liderazgo en el sector aeroespacial y de defensa, así como por sus condiciones laborales, salariales y beneficios, que se consideran entre los más competitivos del mercado. Airbus ha insistido además en su compromiso con el empleo de calidad, resaltando que todos sus empleados participan en los resultados de la empresa mediante un sistema de reparto de beneficios y una retribución variable o bonus, cuyos pagos se realizarán en las próximas semanas.
Los sindicatos CCOO de Industria, ATP y SIPA han convocado concentraciones en todos los centros de Airbus en España para este lunes a las 12.00 horas, así como paros parciales los días 24 y 26, con el objetivo de reclamar una subida salarial acumulada del 9% para el periodo 2026-2027. Según los representantes de los trabajadores, la dirección mantiene "una propuesta escuálida que bloquea la negociación", lo que ha motivado la planificación de estas movilizaciones para garantizar "una revisión justa en el grupo aeroespacial".
Falta de voluntad, según los sindicatos
En su comunicado, los sindicatos han señalado la "falta de voluntad negociadora" de la compañía y han indicado que estas acciones buscan hacer comprender a la dirección la necesidad de avanzar hacia "un acuerdo coherente con la evolución del coste de la vida y con los resultados históricos del grupo". Los representantes laborales han enfatizado que las medidas se adoptan en un contexto de "elevada carga de trabajo", "resultados empresariales récord" y perspectivas de crecimiento sostenido en todas las divisiones de la empresa.
Los sindicatos insisten en que la dirección debe reconocer "la contribución, el compromiso y el esfuerzo" de la plantilla y ajustar las condiciones salariales en consonancia con los resultados obtenidos. La situación plantea un escenario de tensión entre la compañía y sus trabajadores mientras se mantiene abierto el proceso de negociación para definir la política salarial de los próximos dos años.



