La provincia de Cádiz atraviesa una tregua momentánea en plena emergencia climática, pero las autoridades insisten en que el alivio será breve. Así lo trasladaron este lunes, tras una reunión celebrada a primera hora de la tarde en el Puesto de Mando Avanzado instalado en el Guadalete, la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo; la delegada de la Junta en Cádiz, Mercedes Colombo; la subdelegada del Gobierno en la provincia, Blanca Flores, y el director de Infraestructuras del Agua de la Junta de Andalucía, Álvaro Real.
Según la Agencia Estatal de Meteorología, a partir de mañana a las 22:00 horas se activarán avisos por viento, con nivel naranja y rojo en algunas zonas, además de fuertes precipitaciones, especialmente en la Sierra y el Campo de Gibraltar. El mensaje es claro: “No bajemos la guardia”, porque la situación “puede agravarse”.
Durante el fin de semana se han llevado a cabo numerosas actuaciones para mantener abiertas las carreteras y garantizar la comunicación entre municipios. En el operativo han participado policías, guardias civiles, bomberos, Cruz Roja, Infoca, agentes de Medio Ambiente, 112, Protección Civil y ayuntamientos. Un ejemplo destacado es Benamahoma, donde se han habilitado “ventanas” de paso para evitar el aislamiento de la pedanía, que siguen activas. También se mantiene una vigilancia especial en la carretera de Villaluenga, con deterioro importante y señalización mediante conos.
Actualmente hay 18 carreteras comarcales con cortes o incidencias y cinco vías de la Junta de Andalucía afectadas. La autopista ha sufrido cortes puntuales en sentido Cádiz por caída de árboles, al igual que el servicio de Cercanías, donde se trabaja para restablecer la normalidad.
En cuanto a la población afectada, 38 personas permanecen realojadas, entre un hotel, el Intur Joven de la Zona Sur de Jerez y las instalaciones El Portal. Las administraciones recomiendan no regresar a los domicilios por seguridad y advierten de posibles nuevos desalojos si el riesgo aumenta. El caudal del río Guadalete se sitúa en torno a los seis metros, oscilando entre nivel naranja y rojo, tras volver a subir este lunes. La emergencia sigue activa y la prioridad, insistieron, es la seguridad de la población.
Aprovechando la tregua de unas 48 horas, se han realizado desembalses preventivos para ganar resguardos. El embalse de Bornos cuenta con un margen de 46–47 hectómetros cúbicos, mientras que Guadarranque, Charco Redondo y los embalses de la cuenca del Barbate continúan desembalsando. “Estas medidas reducen el riesgo, pero no lo eliminan”.
