El Ayuntamiento de Chiclana se prepara para celebrar el Día Internacional de la Mujer con un evento que pone en valor el liderazgo femenino y la dedicación comunitaria. El próximo viernes, 6 de marzo, las Bodegas Vélez serán el escenario del III Festival de las Mujeres, una cita anual donde se otorga la prestigiosa Insignia 8 de Marzo a figuras femeninas que han dejado una huella imborrable en la localidad.
Este año, el reconocimiento recae en Erika Benavides Micea, Ana Rocío Butrón Pecci, Gema Verdugo Cabeza de Vaca, Regla María Gutiérrez Tornell y el innovador equipo Flechas Rosas del Club Arquero Chiclana.
La delegada municipal de Mujer, Mª Ángeles Martínez Rico, subrayó la importancia de esta distinción, afirmando que "se trata de un reconocimiento más que merecido para cada una de estas mujeres, por su labor, esfuerzo e implicación durante tantos años, todas relacionadas, de una forma u otra, con el mundo del deporte". Este evento no solo celebra sus logros individuales y colectivos, sino que también busca inspirar a nuevas generaciones, visibilizando el papel fundamental de las mujeres en la construcción de una sociedad más justa y equitativa.
Maestras del kárate y forjadoras de valores
La trayectoria de Erika Benavides Micea y Ana Rocío Butrón Pecci es un testimonio de pasión, disciplina y compromiso con el arte marcial del kárate. Ambas han dedicado sus vidas a esta disciplina, no solo como practicantes y competidoras de élite, sino como formadoras e inspiradoras de nuevas generaciones. Sus caminos, aunque inicialmente distintos, convergieron para perpetuar un legado de excelencia y valores.
Erika Benavides se inició en el kárate a la temprana edad de 6 años, bajo la tutela de su padre y maestro, Manuel Benavides. Su crecimiento en el dojo le inculcó una comprensión profunda del kárate como filosofía de vida. Su carrera competitiva fue brillante, alcanzando podios nacionales y destacando en campeonatos europeos. Tras su etapa como atleta, orientó su vocación hacia la enseñanza, obteniendo titulaciones de juez, árbitro y entrenadora nacional, además de ostentar el 3º Dan por las federaciones Andaluza, Española y la JKA. Su figura es hoy un referente técnico y pedagógico en el kárate tradicional.
Por su parte, Ana Rocío Butrón descubrió el kárate en su juventud, inicialmente como una herramienta de defensa y desarrollo personal. Esta actividad se transformó rápidamente en una pasión que la llevó a competir con éxito en campeonatos de Andalucía, Europa y del Mundo. En 2004, obtuvo su Cinturón Negro 1º Dan y, poco después, encontró su verdadera vocación en la docencia. Ha consolidado una sólida formación como entrenadora nacional, árbitro regional y juez de tribunal de grado, alcanzando también el 3º Dan en las principales federaciones.
El destino profesional de ambas se entrelazó para dar continuidad al proyecto del maestro Manuel Benavides. Juntas, impulsan la Escuela de Kárate Manuel Benavides, un centro que hoy acoge a más de 170 alumnos.
Su labor conjunta se centra en ofrecer una enseñanza de calidad y rigor técnico, fomentar la igualdad y la inclusión en el deporte, promover valores esenciales como el respeto, la perseverancia y la responsabilidad; y crear un espacio seguro y empoderador para niñas y mujeres a través del kárate.
Ambas maestras comparten una filosofía clara: el kárate es un camino de aprendizaje constante. Continúan su formación y transmiten a sus alumnos no solo técnicas, sino una forma de entender la vida, construyendo una comunidad fuerte y unida.
Talento y compromiso social en la danza
Gema Verdugo Cabeza de Vaca, nacida en Chiclana en 1982, es una figura polifacética que ha dejado una profunda huella en los ámbitos artístico, educativo y cultural de su ciudad. Su trayectoria se caracteriza por una incansable dedicación, una formación continua y un arraigado compromiso social. Desde muy joven, Gema se involucró en el mundo de la danza y los eventos culturales, colaborando activamente con la Delegación de Fiestas en la creación de coreografías para el Carnaval y la Feria de Chiclana.
Su formación académica y profesional es diversa, combinando estudios en administración y prevención de riesgos laborales con una amplia especialización en animación turística, danza, deporte y artes escénicas. Entre 2006 y 2016, desarrolló una sólida carrera como animadora turística y jefa de animación en hoteles de la región, al tiempo que se formaba en múltiples disciplinas de baile como aerobic, pilates, hip hop, funky, jazz y ballet.
Un hito fundamental en su carrera fue la fundación, en 2007, del Club Deportivo Dance School Chiclana. Durante más de dos décadas, Gema ha ejercido como directora y coreógrafa, formando a numerosas generaciones de bailarines. Su escuela ha cosechado múltiples premios a nivel nacional e internacional y ha sido reconocida con distinciones como los Premios Duende a la Mejor Trayectoria, la Excelencia y la Danza. Además, sus alumnos han tenido la oportunidad de formar parte del cuerpo de baile del programa "Menuda Noche" de Canal Sur.
El compromiso social de Gema es igualmente destacable. En 2009, organizó la primera gala solidaria para la campaña "Ningún niño sin juguetes", en colaboración con la Asociación de Reyes Magos de Chiclana. Ha colaborado activamente con entidades como Cruz Roja y la Asociación Contra el Cáncer, así como en diversos proyectos de apoyo a la infancia. Su labor solidaria fue reconocida en 2017 con el nombramiento de Estrella de Oriente.
En 2013, Gema creó el Campeonato Nacional de Danza Urbana Jack Unit Chiclana, un evento que se ha consolidado como un referente cultural, promoviendo la convivencia, el talento y el intercambio entre escuelas y generaciones. En los últimos años, ha evolucionado profesionalmente hacia el teatro, el doblaje y la producción audiovisual. En el ámbito personal, tras un periodo de reflexión durante la pandemia, inició un proceso de adopción que culminó con la llegada de la maternidad, integrando esta nueva etapa con amor y responsabilidad en su activa vida cultural, deportiva y social.
Corazón solidario
Regla María Gutiérrez Tornell, de 45 años, es una figura emblemática en Chiclana, reconocida por su profunda conexión con el deporte, la educación y, sobre todo, la acción social. Desde los 14 años, Regla María ha dedicado su vida a la enseñanza y al apoyo a los demás, comenzando como instructora de atletismo. Su sólida formación incluye titulaciones en magisterio de educación especial, auxiliar de enfermería, instructora deportiva y animadora sociocultural, conocimientos que aplica diariamente en su labor.
Durante dos décadas, ha trabajado incansablemente en el Centro de Mayores de Participación Activa, popularmente conocido como el hogar del pensionista, donde coordina talleres de salud y deporte. Además, imparte clases en otros centros cívicos, siempre con una gran empatía y un compromiso inquebrantable con la comunidad.
Regla María ha sido y sigue siendo el motor de innumerables proyectos solidarios y culturales. Entre sus iniciativas destacan la organización de teatro para mayores e infantil, el impulso de olimpiadas provinciales de mayores, la participación activa en pasacalles de carnaval y belenes vivientes o la colaboración en marchas contra el cáncer y diversas galas benéficas.
También brinda su apoyo a causas como Los latidos de Cristian, Por la sonrisa de un Ángel, La carrera de la mujer y el Paseo de la Luz.
Su liderazgo se hizo especialmente patente durante la pandemia de 2020, cuando coordinó un grupo de 54 mujeres que confeccionó y distribuyó material sanitario esencial. Este grupo fue pionero a nivel andaluz en la creación de EPISs a partir de sábanas de quirófano, distribuyendo todo tipo de material médico para proteger a nuestros sanitarios y fuerzas del Estado, lo que les valió reconocimientos oficiales.
Su espíritu altruista se extiende a colaboraciones con Cruz Roja, la Olla Solidaria y campañas de ayuda internacional, como las destinadas a Ucrania o a las víctimas de la dana. Actualmente, coordina un grupo de aproximadamente 300 personas dedicadas a ayudar a quien lo necesite, guiadas por su clara filosofía: "lo que esté en mi mano o en la de mi batallón".
Empoderamiento y recuperación a través del tiro con arco
El proyecto Flechas Rosas representa una iniciativa pionera y profundamente inspiradora dedicada a la rehabilitación y el empoderamiento de mujeres afectadas por el cáncer de mama. Inspirado en el programa Mujer, Arco y Salud (MAS) de la Real Federación Española de Tiro con Arco, este proyecto utiliza el tiro con arco como una herramienta terapéutica integral.
En Chiclana, esta valiosa iniciativa fue lanzada en 2023 por el Club Arquero Chiclana, ofreciendo sus actividades de forma completamente gratuita. El objetivo principal es que cualquier mujer que haya enfrentado esta enfermedad pueda beneficiarse de los múltiples efectos positivos que este deporte aporta, tanto a nivel físico como psicológico.
Actualmente, el grupo Flechas Rosas de Chiclana está compuesto por 12 mujeres, la mayoría de las cuales participan activamente en competiciones dentro de la categoría Arco y Salud. Su dedicación y esfuerzo se han traducido en un notable nivel deportivo y en importantes logros, demostrando que la superación es posible.
Entre sus éxitos más destacados se incluyen medallas de oro en campeonatos de España y de Andalucía; y posiciones en los tres primeros puestos del prestigioso Trofeo Colombino de Huelva.
Más allá de los logros deportivos, el proyecto Flechas Rosas es un pilar fundamental para la recuperación física, el fortalecimiento de la autoestima, el fomento de la convivencia y el empoderamiento de sus participantes. Se ha consolidado como un referente de superación, apoyo comunitario y resiliencia en Chiclana, brindando a estas mujeres un espacio donde reconstruir su fuerza y espíritu.
