El reciclaje en Chiclana entra en una nueva fase. El Ayuntamiento y la empresa municipal Chiclana Natural han dado luz verde al inicio del proceso de implantación del esperado contenedor marrón, destinado a la recogida de la fracción orgánica de los residuos domésticos. Una medida que se desplegará de manera progresiva por todo el término municipal y que supondrá la colocación de 544 nuevas unidades, que se sumarán a los contenedores azul, amarillo y verde ya existentes.
La iniciativa no llega sola. Estará acompañada de una amplia campaña informativa para explicar a la ciudadanía cómo funciona este nuevo sistema y qué residuos deben depositarse en su interior. La implantación responde a lo establecido en la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que obliga a los municipios a implantar la recogida separada de los biorresiduos de origen doméstico.
El vicepresidente de Chiclana Natural y delegado de Medio Ambiente, Roberto Palmero, subrayó la relevancia del momento: “hoy es un día muy importante para nuestra ciudad. Se puede decir que completamos la familia de contenedores de recogida selectiva de residuos con el inicio de la implantación de este contenedor marrón u orgánico, un contenedor en el que vamos a poder depositar restos de comida, restos orgánicos o papel de cocina manchado y que cumple una función muy importante, pues, si se utiliza de manera responsable, con todo lo que se deposite en él vamos a generar compost y biogás que después utilizaremos en nuestros servicios públicos, como es el caso del servicio de jardinería, con lo cual se reciclaría el cien por cien de lo que aquí se deposite, al igual que ocurre, por ejemplo, con el vidrio”.
“Comienza así -prosigue Roberto Palmero-, una nueva etapa en el ámbito del reciclaje y pedimos la gente que se informe y que sea respetuosa con el uso de este contenedor que permite a Chiclana ser, una vez más, pionera en la Bahía de Cádiz en cuanto a la recogida y separación de las diferentes fracciones de los residuos. Para que esto sea posible, es muy importante que el contenedor marrón se utilice con mucha responsabilidad y que solo se depositen en su interior los residuos destinados al mismo. En un futuro esto nos va a permitir también implantar bonificaciones y una serie de medidas de cara a continuar fomentando el reciclaje”.
El despliegue comienza de inmediato y se prolongará durante dos o tres meses, condicionado por la climatología y por eventos como la Semana Santa. Más adelante, cuando la implantación llegue al diseminado, se anunciarán nuevas medidas. Según explicó el delegado, en estas zonas se instalarán contenedores de mayor tamaño para facilitar el depósito de restos vegetales.
Apertura con tarjeta magnética
La separación de los residuos orgánicos —que suponen más del 40% de la bolsa doméstica— permitirá reducir la cantidad de desperdicios que acaban en vertedero y facilitará la producción de compost y biogás. En el contenedor marrón podrán depositarse restos de frutas y verduras, pan, comida en general, papel de cocina manchado, carne y pescado, cáscaras de huevo, restos de café e infusiones (sin cápsulas) y pequeños restos de jardinería. Está prohibido introducir cualquier otro material, ya que contaminaría el contenido y lo haría inservible.
Para evitar errores, los nuevos contenedores incorporan un sistema de apertura con tarjeta magnética. Tras depositar los residuos —que deberán ir en bolsas compostables, salvo pequeños restos de jardinería— será necesario cerrar correctamente la tapa.
La campaña informativa incluye el envío de cartas a los hogares, puntos informativos a pie de calle y la entrega gratuita de un kit de reciclaje con cubo doméstico, bolsas compostables y tarjeta electrónica. También estará disponible una aplicación móvil para la apertura del contenedor. Toda la información puede consultarse en la web oficial.
Durante marzo y abril (excepto en Semana Santa), el punto informativo itinerante recorrerá distintos enclaves de 9.00 a 13.00 horas: martes en el Centro Comercial Huerta del Rosario; miércoles en Fuente Amarga (junto a Mercadona); y jueves, viernes y sábado en la Plaza de las Bodegas. Además, habrá puntos fijos en el Centro de Iniciativas Juveniles Box, en Chiclana Natural y en Urbaser (Pelagatos), con distintos horarios de atención.
Chiclana se prepara así para un cambio profundo en la gestión de sus residuos. Un paso más hacia una ciudad que apuesta por la economía circular y por un reciclaje más eficiente y responsable.
