El cuento de nunca acabar del juego ilegal vuelve a escribirse en la provincia de Cádiz. Esta vez, de nuevo, con la misma lotería clandestina de siempre, que cambia de nombre pero mantiene intacto su modus operandi.
Agentes del Área de Juego de la Policía Nacional Adscrita a la Junta de Andalucía, con sede en Cádiz, han asestado un nuevo golpe al juego ilegal en Chiclana de la Frontera, donde han intervenido 584 boletos que se encontraban listos para su distribución sin autorización administrativa. En ellos figuraban las siglas OIDE (Organización Integradora Discapacitados Europeos), una denominación que vuelve a aparecer pese a los reiterados controles.
Los boletos presentaban un diseño idéntico al utilizado anteriormente por OID, ONDE y ONDEE: mismo formato, misma distribución de inscripciones y coincidencias claras en el tipo, tamaño y color de letras, así como en los números del código de barras. Para los investigadores, estos indicios reflejan una actuación continuada, consciente y reincidente.
La intervención no quedó ahí. Los agentes localizaron además otros 2.440 boletos ilegales, preparados para su venta. En esta ocasión, con una novedad relevante: el incremento del precio. Los boletos se vendían a 1,50 euros de lunes a jueves y a dos euros los viernes, una subida que habría supuesto un mayor beneficio económico para la organización, pese a su condición de gran deudora.
Estas actuaciones se enmarcan en el seguimiento que la Policía Adscrita mantiene desde 2016 sobre la Organización Impulsora de Discapacitados (OID) y sus sucesivos cambios de nombre para esquivar los controles. La entidad figura en el listado de grandes deudores de la Agencia Tributaria, con una deuda superior a 86 millones de euros, que incluye una sanción de 25 millones impuesta por el Ministerio de Hacienda.
Pese a presentarse como ONG, no consta actividad solidaria alguna. De hecho, la Dirección General de Ordenación del Juego sancionó a ONDEE con 35 millones de euros y la inhabilitó durante cuatro años, ordenando el cese inmediato de su actividad. Aun así, la organización continúa celebrando sorteos, cerrando un círculo que, una vez más, parece no tener fin.
