La Guardia Civil, a través del Núcleo de Servicios y del Servicio Cinológico pertenecientes a la Comandancia de Algeciras, en colaboración con funcionarios del Centro Penitenciario de Botafuegos, ha detenido a una mujer que trató de introducir sustancias estupefacientes en el centro penitenciario. La intervención se produjo durante un control de acceso a las instalaciones.
Según la información facilitada, la mujer, familiar de un interno al que acudía a visitar, llevaba oculto en su organismo un trozo de hachís de aproximadamente 28 gramos, así como dos folios impregnados con una sustancia estupefaciente. Tras ser detectada, fue trasladada a dependencias de la Guardia Civil, donde se instruyeron diligencias por un presunto delito contra la salud pública.
El Instituto Armado ha subrayado la relevancia de este tipo de dispositivos de control, al considerar que contribuyen de forma decisiva a la detección de nuevas modalidades de introducción de drogas en centros penitenciarios. En este sentido, se ha indicado que estas actuaciones pueden prevenir situaciones de riesgo grave para la salud de los internos.
Este método y las sobredosis
Las autoridades han advertido además de que la impregnación de papel con sustancias tóxicas supone un incremento significativo del peligro asociado al consumo, debido a la variabilidad de su composición química y a la dificultad para controlar la dosis. Esta circunstancia eleva el riesgo de sobredosis y otros efectos adversos.
Tanto los agentes de la Guardia Civil como los funcionarios del centro penitenciario de Botafuegos realizan de forma periódica controles e inspecciones destinados a evitar la entrada de drogas en las visitas. Estos dispositivos se desarrollan de manera conjunta en los accesos al centro, con la participación de unidades caninas de detección de estupefacientes de ambos cuerpos.


