El hermano de Paco de Lucía, sobre el uso de su imagen en el Centro de Interpretación de Algeciras: "Ay, si levantara la cabeza"

Pepe de Lucía denuncia públicamente que nadie le consulta sobre la programación ni el 'merchandising' sobre su hermano, y pide a la Fundación un control más estricto del legado del genio del flamenco

Pepe de Lucía, con su hermano Paco de Lucía, en una foto de hace años.
21 de abril de 2026 a las 19:11h

Pepe de Lucía, cantaor y hermano del guitarrista Paco de Lucía, expresa su malestar por la manera en que se está gestionando la imagen y el legado del genio del flamenco en el Centro de Interpretación Paco de Lucía de Algeciras. Con la mezcla de dolor, afecto y firmeza que caracteriza a quien vivió siempre al lado del artista, lanza una advertencia que no deja lugar a dudas: "Vender su imagen como se está haciendo no es de recibo".

El cantaor comienza su texto desde lo más personal. "Desde que falleció mi hermano Paco en febrero de 2014, no hay día en que me despierte y no lo tenga en mi mente. Para mí es como si no se hubiese ido, noto su presencia en cada rincón, a cada momento", escribe Pepe de Lucía, que recuerda cómo ambos recorrieron juntos "el camino del arte" desde niños. "Puedo ver mejor que nadie muchas cosas que sé que no le hubieran gustado", expresa.

Tras leer un recorte sobre el Centro de Interpretación de Algeciras, Ramón confiesa que su reacción fue inmediata: "¡Ay, si Paco levantara la cabeza!" Una exclamación que resume todo lo que viene a continuación y que condensa décadas de conocimiento sobre quién era su hermano y qué habría tolerado en vida.

Nadie consulta al hermano de Paco de Lucía sobre el contenido

Las preguntas que plantea Pepe de Lucía son directas e incómodas. ¿Quién supervisa la programación del Centro de Interpretación? ¿Quién está detrás de los diseños del merchandising? ¿Qué se hace con el dinero recaudado con la venta de camisetas y otros productos? "A mí nadie me pregunta", denuncia el cantaor, que considera que su criterio "podría ser de interés dada mi experiencia de casi setenta años como profesional del arte flamenco".

Pepe pide expresamente a la Fundación Paco de Lucía un "seguimiento pormenorizado de todo lo que se hace aprovechando el nombre" de su hermano, y subraya que el merchandising debe tratarse "con mucho cuidado, al tratarse de una figura como la de mi hermano, que no es cualquier cosa". No se trata, insiste, de un artista más, sino de "un gigante del arte en Andalucía, España y el mundo entero".

Una crítica con la mano tendida: "Estaría encantado de colaborar"

Lejos de cerrar la puerta, Paco termina su carta con un gesto de generosidad que contrasta con la dureza del mensaje. "Lo digo con todo afecto a quienes realizan su labor, tanto en la Fundación como en el Centro de Interpretación", escribe, dejando claro que su intención no es atacar sino llamar la atención sobre algo que considera urgente: la protección rigurosa del legado y "la proyección de su imagen ante el mundo".

El cantaor se ofrece a participar: "Aquí estoy, y estaría encantado de colaborar, en la medida de mis posibilidades, en las labores que se realizan por ensalzar la memoria de quien ha sido uno de los más grandes artistas del último siglo". 

Sobre el autor

Francisco Romero

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