Gibraltar, frontera 'blanda': Moreno quiere que se adapte su fiscalidad, el PSOE pide presionar al PP para garantizar el acuerdo en Bruselas

El alcalde de San Roque, Juan Carlos Ruiz Boix, felicita el empeño personal de Pedro Sánchez en este acuerdo. Landaluce y Franco, algo más escépticos

El Peñón de Gibraltar, en una imagen de este jueves de GBC News.
26 de febrero de 2026 a las 17:28h

El acuerdo sobre Gibraltar ya tiene letra pequeña. Y es extensa: más de 1.000 páginas, 336 artículos y 43 anexos cuyo contenido íntegro se ha conocido este jueves, abriendo una nueva fase donde en la práctica la frontera será 'blanda', sin Verja física, mucho más abierta que antes del Brexit, lo cual es per se una paradoja, pero seguramente la mejor noticia para la Comarca en mucho tiempo. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha confiado en que el tratado pueda ser aprobado por el Consejo y el Parlamento Europeo, así como por el Parlamento británico, “antes de verano” si todo discurre con normalidad.

En una entrevista en Radio Algeciras, recogida por Europa Press, ha pedido expresamente el respaldo del PP en la Eurocámara para acelerar su entrada en vigor. Aunque la ratificación formal llevará su tiempo, Bruselas ya adelantó que el texto comenzará a aplicarse provisionalmente el 10 de abril, coincidiendo con la puesta en marcha del nuevo Sistema de Entradas y Salidas (EES), evitando así controles más severos en el Peñón. Albares ha hecho además un llamamiento directo al Partido Popular para que respalde el texto en la Eurocámara y ha animado a los ciudadanos del Campo de Gibraltar a que “insistan a sus representantes políticos de todos los partidos, muy especialmente del Partido Popular, que lo apoyen de manera rotunda y masiva”.

El ministro ha confirmado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiene previsto desplazarse próximamente a la zona. Él mismo también viajará al Campo de Gibraltar para reunirse con alcaldes y actores socioeconómicos. Además, ha avanzado que ya han comenzado las “obras de acondicionamiento” para el derribo de la Verja y para adaptar el aeropuerto, donde se trasladarán los controles. Habrá un doble filtro: primero las autoridades gibraltareñas y después la Policía Nacional española, que verificará el acceso al espacio Schengen, aunque Gibraltar no formará parte formalmente de él.

Desde la Junta de Andalucía, su presidente, Juanma Moreno, ha valorado el acuerdo de forma positiva si sirve para “mejorar la calidad de vida” en la comarca y eliminar la “Verja invisible” de la desigualdad de renta. No obstante, ha reclamado que Gibraltar adapte su fiscalidad a la de la UE para evitar que se convierta en una “isla” tributaria. Moreno ha admitido que echa “un poquito de menos” una participación más activa de la Junta y de los alcaldes en la negociación, aunque ha subrayado avances como el uso compartido del aeropuerto, la presencia de la Policía Nacional en el control de pasaportes o las facilidades para los trabajadores españoles. También ha pedido que la UE declare al Campo de Gibraltar zona de especial interés económico y que se active un plan integral de inversiones.

Las reacciones 'al otro lado'

Asimismo, el Ministerio de Exteriores británico ha asegurado que el borrador del tratado que regula el estatus de Gibraltar tras el Brexit protege la soberanía del Reino Unido sobre el Peñón, preserva la autonomía militar británica y garantiza su futuro económico. En un comunicado, el Foreign Office subraya que el compromiso de Londres con la Roca es “inquebrantable” y recalca que el texto no afecta “en modo alguno” a la soberanía ni a la jurisdicción británica, al tiempo que blinda el control sobre instalaciones militares clave. Según el Gobierno, el acuerdo se apoya en el entendimiento político previo y resuelve el último gran asunto pendiente del Brexit: evitar controles estrictos de personas y mercancías en la frontera con España.

En la misma línea, el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, calificó el texto de “acuerdo seguro y protegido” que “protege inequívocamente nuestra posición sobre la soberanía, salvaguarda nuestra economía y brinda la certidumbre que nuestros ciudadanos y empresas necesitan”, y aseguró que permitirá abrir nuevas oportunidades de crecimiento.

Londres recuerda que alrededor de 15.000 personas, más de la mitad de la fuerza laboral del Peñón, cruzan a diario la frontera. Sin pacto, advierte el Foreign Office, la aplicación del sistema de entrada y salida de la UE habría implicado controles obligatorios de pasaporte y largas colas. Con el nuevo acuerdo, en cambio, se establece una frontera fluida y un modelo aduanero que elimina los controles de mercancías en el paso terrestre. En el aeropuerto se implantará un doble control: Gibraltar gestionará inmigración y policía, mientras funcionarios españoles garantizarán la integridad del espacio Schengen, en un esquema similar al que operan las autoridades francesas en la estación londinense de St. Pancras. 

Los alcaldes: entre la oportunidad y la cautela

El alcalde de San Roque, el socialista Juan Carlos Ruiz Boix, se ha mostrado “muy satisfecho”. Ha destacado la libre circulación de personas y mercancías, el uso conjunto del aeropuerto y el papel de la Mancomunidad. “Muy pronto diremos adiós a la verja para siempre”, ha afirmado, defendiendo que el tratado traerá “prosperidad compartida” para más de 300.000 vecinos. Asímismo, ha insistido en "el papel protagonista de la diplomacia española y la voluntad política de Pedro Sánchez para lograr un espacio Schengen compartido que garantice la fluidez absoluta en el tránsito de personas y mercancías".

En línea similar, aunque con ciertas distancias, el alcalde de La Línea, Juan Franco, ha definido el tratado como un “cambio de modelo histórico con un impacto directo y singular sobre la ciudad”. Ha celebrado que se ponga fin a “una década de incertidumbre” y que se evite el escenario del no acuerdo, al tiempo que reconoce que puede “generar oportunidades reales”. Más de 15.000 trabajadores transfronterizos, 10.000 de ellos residentes en La Línea, cruzan a diario la frontera. El nuevo marco les garantiza el mismo trato que a los trabajadores gibraltareños y británicos, así como igualdad para sus familiares en ventajas sociales y fiscales.

Sin embargo, Franco ha advertido de que La Línea asumirá “importantes responsabilidades”, con mayor presión sobre infraestructuras y servicios públicos. También ha mostrado su “sorpresa” por haber recibido el texto definitivo al mismo tiempo que su publicación, subrayando la dificultad de analizar de inmediato un documento técnico redactado en inglés.

En la misma línea crítica se ha expresado el alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, quien ha reprochado al Ministerio la falta de margen para estudiar un texto “netamente técnico” de más de mil páginas. A su juicio, la comarca debería haber contado con tiempo suficiente para evaluar su impacto real y abrir un proceso de diálogo público. Aun así, Landaluce reconoce aspectos positivos como la eliminación de la Verja, la libre circulación y los mecanismos de cooperación, que podrían traducirse en oportunidades si se gestionan adecuadamente.

Las claves del texto

El artículo 2 deja claro que nada de lo acordado afecta a las posiciones jurídicas sobre la soberanía. En el plano económico, se establece una unión aduanera y una convergencia fiscal progresiva: Gibraltar aplicará un impuesto indirecto similar al IVA que arrancará en el 15% y subirá al 17% en tres años. En tabaco, se fija un mínimo de 115 euros por cada 1.000 cigarrillos. La base militar británica queda fuera del acuerdo y los militares estarán exentos de controles de pasaporte. Además, España podrá vetar permisos de residencia en el Peñón si expresa objeciones. El derribo de la Verja, el traslado de controles al puerto y aeropuerto y la cooperación policial y aduanera dibujan un nuevo escenario tras el Brexit. La ratificación definitiva marcará el ritmo. Pero el debate político, como se ha visto este jueves, ya está plenamente en marcha.

Sobre el autor

Pablo Fdez. Quintanilla

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