Una noticia largamente esperada en el Campo de Gibraltar toma cuerpo. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha confirmado al alcalde de La Línea, Juan Franco, que habrá equiparación de pensiones para los trabajadores transfronterizos españoles en Gibraltar. Según ha trasladado el propio regidor linense tras su reunión con el ministro, "en función de la cotización previa que tenga el trabajador, su pensión se equiparará a las mínimas que se abonan en España en el caso de pensiones contributivas y no contributivas".
Franco ha valorado el encuentro de manera "positiva y satisfactoria" y ha calificado el anuncio de "muy importante", aunque ha puntualizado que ahora toca esperar: "Estamos expectantes para ver cómo cristaliza esta propuesta en la normativa de aplicación". Se trata de una demanda histórica de miles de trabajadores del Campo de Gibraltar que cruzaban diariamente la verja para trabajar en el Peñón y cuyas pensiones no se correspondían con los estándares del sistema español.
Zona Económica Especial y control ambiental de los rellenos
La reunión entre Albares y Franco no se limitó a la cuestión de las pensiones. El ministro también confirmó la puesta en marcha de un órgano independiente de evaluación ambiental destinado a comprobar que Gibraltar cumple con los estándares europeos en diversas materias, "algunas de ellas tan importantes como los rellenos", según ha indicado el alcalde linense, una cuestión que genera especial preocupación en la comarca.
Además, Albares "ha asumido el compromiso de trasladar al Ministerio de Hacienda la posibilidad de contar con una Zona Económica Especial" en el Campo de Gibraltar, una reivindicación histórica de la comarca para compensar el impacto económico de su peculiar situación fronteriza y potenciar su desarrollo.
Picardo defiende el acuerdo y llama "cantamañanas" a sus críticos
En paralelo, el ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, ha utilizado un desayuno informativo presentado por el periodista Xabier Fortes para salir al paso de quienes, como PP y Vox, sostienen que España ha capitulado ante Reino Unido en el acuerdo sobre el Peñón. Picardo ha recordado que la posición soberanista española queda recogida expresamente en el artículo 2 del acuerdo UE-Reino Unido, que establece que el tratado no afecta a las posiciones jurídicas de ninguna de las dos partes sobre la soberanía del territorio.
Ha reconocido, no obstante, que la defensa que hace Albares de la soberanía española sobre Gibraltar no le resulta "simpática", pero ha subrayado que esa discrepancia está contemplada en el propio acuerdo. Y ha sido rotundo al afirmar que el tratado firmado el 11 de junio del año pasado —que supondrá el derribo de la verja "para siempre" a partir del 15 de julio— "era el único posible" al que se podía llegar, dedicando el calificativo de "cantamañanas" a quienes lo han criticado.
Picardo ha rechazado analizar este acuerdo "como si fuera un partido de fútbol donde uno marca un gol a otro", insistiendo en que los grandes beneficiados son "las personas", tanto en Gibraltar como en el Campo de Gibraltar. Ha valorado especialmente que el tratado establece por primera vez un mercado único entre Gibraltar y la UE, algo que ni siquiera existía cuando Reino Unido era miembro de la Unión Europea.


