La Universidad de Cádiz ha situado uno de sus proyectos de innovación sanitaria entre los finalistas de los X Premios SaluDigital, unos galardones nacionales que reconocen iniciativas tecnológicas orientadas a mejorar la salud y la calidad de vida. La aplicación mICardiAPP competirá en la categoría de App de Salud tras un proceso de selección en el que el jurado evaluó más de un centenar de propuestas, en una edición marcada por la alta participación y cuya entrega de premios está prevista para el 26 de marzo en Madrid.
El proyecto, impulsado desde el ámbito de la enfermería y desarrollado por un equipo multidisciplinar, busca ofrecer una herramienta digital para pacientes con insuficiencia cardíaca. Pilar Bas, profesora de la Facultad de Enfermería de Algeciras e investigadora principal, explica que el equipo ha logrado financiación del Instituto de Salud Carlos III para la validación clínica de la aplicación, una fase clave para medir su impacto real en la práctica asistencial.
Según detalla la investigadora, la aplicación está pensada para facilitar la autogestión de la enfermedad desde el teléfono móvil. "Es una aplicación para pacientes con insuficiencia cardíaca y tiene varias secciones", señala Bas, quien explica que incluye recomendaciones nutricionales, recetas con imágenes y contenidos orientados a mejorar los hábitos diarios. La herramienta también incorpora propuestas de actividad física adaptadas a la situación de cada usuario, con vídeos y ejercicios cardiosaludables.
La plataforma integra además ejercicios específicos de rehabilitación cardíaca y un apartado centrado en la gestión emocional. "Estos pacientes son más propensos a padecer depresión", afirma la profesora, por lo que se han incorporado técnicas de relajación, control de pensamientos negativos y estrategias de afrontamiento de la enfermedad. El objetivo es ofrecer un apoyo integral que combine la dimensión física y psicológica del tratamiento.
Otro de los elementos destacados es la vertiente social y lúdica de la aplicación. Bas explica que los pacientes pueden comunicarse entre ellos de forma voluntaria y participar en dinámicas gamificadas: "Tienen una parte incluso lúdica, que es como una especie de trivial para adquirir conocimiento sobre la enfermedad". A ello se suma un contador de pasos y otros recursos destinados a fomentar la actividad física cotidiana y mantener la motivación.
La investigadora subraya que el origen del proyecto está en las demandas expresadas por los propios pacientes. "Hablamos con los pacientes de qué necesidades tenían", indica, y de ese proceso surgió la idea de unificar en una sola herramienta funciones que antes estaban dispersas en distintas aplicaciones. El resultado, según sus palabras, es "una aplicación muy completa, tiene un poco de todo", que permite registrar signos y síntomas de alarma y recibir indicaciones en función de esos datos.
El desarrollo de mICardiAPP también incorpora el control de la medicación mediante recordatorios y alertas para evitar interrupciones en el tratamiento. Bas destaca que la principal diferencia respecto a otras aplicaciones reside en el respaldo científico: "Participaron más de 30 personas, expertos cada uno en su área", entre ellos nutricionistas, farmacólogos, psicólogos, enfermeros y fisioterapeutas. Todo el contenido, añade, se ha elaborado "en base a la evidencia científica más actualizada".
Fase inicial de validación clínica
Actualmente el equipo se encuentra en la fase inicial de validación clínica en el Hospital Universitario Punta Europa, donde se comparan dos grupos de pacientes, uno con tratamiento habitual y otro apoyado por la aplicación. "Estamos cogiendo un grupo experimental de 76 pacientes y un grupo control", explica Bas, con el objetivo de comprobar si la herramienta logra mejorar parámetros clínicos, aumentar la adherencia a la medicación o reducir reingresos hospitalarios. La investigadora asegura que la experiencia inicial es positiva y que "los pacientes están encantados".
Por el momento, la aplicación está disponible para Android, aunque el equipo trabaja para ampliar su alcance. "Hemos solicitado financiación para ponerla también para iOS", señala la investigadora, así como para desarrollar una versión destinada a profesionales sanitarios que permita integrar la herramienta como complemento del tratamiento habitual. Más allá del reconocimiento en los Premios SaluDigital, Bas insiste en que lo esencial es el impacto real en la vida de los usuarios: "Lo importante es el resultado y cómo la están recibiendo los pacientes; eso es lo que da sentido a nuestro trabajo".
