Miguel Molina, alcalde de Barbate: "Si en Andalucía pensáramos como en Cataluña, seríamos motor económico de Europa"

El regidor obtuvo un 70% de apoyo en las últimas municipales bajo las siglas del andalucismo. "La gestión no entiende de ideología"

El alcalde de Barbate, Miguel Molina, en el salón de plenos, bajo un retrato de Blas Infante. FOTO: MANU GARCÍA

En las últimas municipales de Barbate, Miguel Molina (Barbate, 1972), de Andalucía x Sí (AxSí), fue el más votado con el 70% de las papeletas. Un mes antes, en las Generales del 28 de abril, su partido apenas había llegado al 6%. En este antiguo Barbate de Franco, la pesca y la ganadería son el motor económico. El paro ha bajado algo. Es el gran reto de Molina, que nació a escasos metros del Ayuntamiento.

De aquel Barbate de Franco, nombre oficial del municipio hasta hace apenas 20 años, queda poco. En el salón de plenos presiden el rey y la reina, Felipe y Letizia. Pero justo en frente de la presidencia, un retrato de Blas Infante de grandes dimensiones se hace más visible. "Es el padre de la patria andaluza". Alrededor del salón, retratos de todos los alcaldes democráticos, a carboncillo. El andalucismo de Molina es evidente. Formó parte del PA. De pulseras, la más llamativa, una cinta abrochada verde y blanca. En su mano izquierda, entre otras, una pulsera de la Guardia Civil, con sus banderas de España. Es sencillo. "Estamos en este pueblo muy agradecidos a ellos, fueron los que más trabajaron por los inmigrantes cuando Madrid se había olvidado de nosotros. Por eso, siempre llevo esta pulsera conmigo. Aportaron muchísmo".

¿Por qué fue uno de los alcaldes más votados de España?

Pues no fue porque tenga una varita mágica. Se consigue no engañando a la gente. Si viene alguien pidiendo trabajo, no se le engaña, se le dice cómo tiene que hacerlo para intentar trabajar por el procedimiento que existe. Eso la gente lo agradece, porque no se le puede mentir. Hemos estado trabajando cuatro años en solitario (en su anterior mandato, cuando fue el más votado pero gobernó en minoría). Decidimos aguantar el tirón y pagamos nóminas atrasadas, invertir en seguridad, en bomberos, policía... Antes, la  gente decía eso de que 'el último que cierre la puerta'. No he hecho más que lo que haría cualquier padre o madre de familia, abaratar los costos donde se pueda, aplazar y pagar deudas en lo posible y gastar lo que se tiene. Pagamos al corriente y deudas anteriores. La pregunta es, ¿por qué antes no se hacía?

En un pueblo pequeño, ¿basta con ser buena gente para gestionar y que te voten?

La ideología es algo interno. Lo que tienes que tener es interés en solucionar problemas y en escuchar a la gente. La gestión en realidad no entiende de ideología. Nosotros somos un partido de centro izquierda, pero nos gusta que la gente participe. El cambio de un municipio no viene de un Ayuntamiento, viene de la gente. Hacemos una labor de participación, de colectivos que se implican. Que la gente vea que el barrio, su pueblo, es su casa. Adecentar tu pueblo, por ejemplo, no pertenece a un partido o a un Ayuntamiento.

Un ayuntamiento no cambia un pueblo. Tiene que venir de la gente, que participe y sepa que su casa también está de puertas para afuera"

A menudo se ha usado el asociacionismo para ganar voluntades de colectivos, o directamente eliminar que se haga comunidad.

Eso existe en algunas corrientes. Cuanto más desactives, piensan, mejor. Y yo pienso lo contrario. Son ellos los que te ayudan a tomar decisiones. No tengo capa ni una varita, no soy un superhéroe. Escuchar a la gente es el gran acierto. Nadie puede tener conocimiento de todo.

Llama la atención que su victoria de 2019 llegue con unas siglas y una corriente que no pasan un buen momento.

En Barbate se ha votado al equipo de gobierno, no a las siglas. Sí que siento que soy de los pocos que queda con la bandera andaluza. Yo creo en el andalucismo, y tenemos que sacar el orgullo de ser andaluces. En Barbate también sacamos el orgullo de barbateño. Tenemos que transmitir nuestra identidad. Me siento orgulloso del PA, y de AxSí. Necesitamos una voz que abandere el andalucismo fuera de Andalucía. Una voz que solucione los problemas de los andaluces. Si Andalucía tuviera una mentalidad como la de Cataluña, teniendo en cuenta que estamos entre dos continentes... Tenemos que convertir Andalucía en el motor económico de Europa, y eso se consigue con una voz propia. Cuando empecemos a darnos cuenta, nos daremos cuenta de que el andalucismo es necesario.

Miguel Molina, durante una reunión, instantes antes de la entrevista. FOTO: MANU GARCÍA

¿AxSí paga deudas y lleva una mochila que es la del Partido Andalucista?

Históricamente, remontándonos incluso a la época del referéndum de autonomía, se intentó culpar al PA de muchas cosas. Los poderes políticos intentaron darle la vuelta, diciendo que el PA no luchaba por la autonomía. Hoy en día seguimos con AxSí, pero tengo cientos de compañeros que no han hecho política antes. No se nos puede poner el sambenito de los andalucismos anteriores.

Estamos en tiempos de transformación en Andalucía. El PSOE está en transición quizás, el PP es el que tiene que abanderar muchos cambios desde la Junta y en Unidas Podemos hay corrientes que vienen directamente del PA.

Con Podemos y con IU tenemos muchas similitudes ideológicas, pero seguimos pensando que hace falta una voz propia que represente al 20%, a Andalucía, en Madrid. Al final, cualquier intento como el que ha habido con Adelante Andalucía, se encuentra siempre un problema en Madrid, un problema centralista. Ningún partido tiene intereses exclusivos de Despeñaperros para abajo. Intentaron tener representación propia en Adelante, y no les dejaron. Nosotros, con respeto y deseándoles lo mejor, no tenemos intereses en Extremadura, ni en Cataluña. Llevamos 40 años de retraso. El territorio es 10 veces más grande, por ejemplo, Cantabria, o País Vasco, etc. Tenemos un desfase de 4.000 millones de euros. En País Vasco conectan con autovía lo que aquí serían dos pedanías. Que se hagan inversiones. Los 61 diputados andaluces en Madrid piensan en otra cosa. Nos han quitado mucho poder, empezando por el económico. ¿No ha pasado con Cajasur, que se la dan a la Kutxa por un euro? ¿No ha pasado con Cajasol, que ahora es de La Caixa? Curiosamente al País Vasco y a Cataluña. No están desmembrando y la gente no da cuenta de que te afecta a tu trabajo, a todo. Tiene que haber una voz, sea la que sea, y si es AxSí, yo voy a estar ahí, pero sea la que sea.

Los 61 diputados andaluces en el Congreso están en otra cosa, no en Andalucía. Tenemos que tener una voz propia. Si es AxSí, ahí estaré, pero tiene que haber una voz, la que sea"

Aterrizando de nuevo en Barbate. ¿Cómo se va a trabajar con las denominaciones propias?

Los empresarios de mojama y atún están haciendo un trabajo magnífico. Ahora, el 50% por ciento se manufactura aquí. Esperamos mejorar ese porcentaje al 100%, para que se compre el producto de aquí. Hay que poner en valor también el pescado azul, para que pueda reflotar un producto que de siempre es de aquí. Con la ganadería, el retinto, y también la apicultura, estamos trabajando. Ahora, tenemos reuniones con Japón para la cuestión del turismo. Hablamos también del turismo ornitológico, cultural, deportivo, que rompa la estacionalidad del ocio.

¿Puede morir de éxito el turismo de ocio y deporte si se desprotege el patrimonio ecológico?

Tenemos en Barbate un 83% de afección, no tenemos riesgo porque son espacios protegidos. Aquí está Zahara, que es un motor, pero no va a faltar turismo de ocio, lo que tenemos es que preservar para no fijarnos en modelos como el de Málaga, sino de otros lugares.

Miguel Molina gesticula durante la entrevista. FOTO: MANU GARCÍA

¿Tiene miedo al alga invasora? ¿Qué se puede hacer?

Estamos trabajando con las administraciones y los técnicos. Necesitamos hacer un estudio para ver si hay que compensar económicamente a nuestra zona, por las pérdidas que se han generado. Pero, como siempre, a Madrid le falta escucharnos.

¿Teme el auge de la ultraderecha?

Tengo miedo de la gente que se aprovecha de la incultura, para llevarnos a los extremos. Yo no creo en los extremos en una sociedad madura. No podemos volver a repetir errores de la historia. En el centro están los acuerdos. Ojalá la gente se dé cuenta de que nadie es más por una raza, color, ni otra circunstancia. Tenemos que trabajar para tener no solo una Andalucía mejor, sino también un mundo mejor.

No sé si estando de viaje ha podido ver cómo en muchos establecimientos, sobre todo en zonas turísticas, se venden tapas de supuestos atún de Barbate o carne de retinto de aquí. ¿Qué siente como alcalde y como barbateño?

Que se vengan para acá para comer, que aquí sí es producto de Barbate. A nivel de legislación, está protegido el producto, la Indicación geográfica protegida (IGP). Se ha trabajado mucho, pero luego no hay inspección. El consumidor tiene que reclamar la etiqueta. Pero, sobre todo, animo a que vengan, que no aquí no van a tener ningún tipo de problema.

 

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