La primera niña en llevar el nombre de Málaga: "La gente suele pensar que lo ha entendido mal"

Una historia de casualidad y cariño a la ciudad convierte a esta pequeña en la primera Málaga de España, en un país donde apenas existen casos de personas con nombres de provincias

Marta y Antonio, junto a su hija Málaga.
Marta y Antonio, junto a su hija Málaga.
15 de diciembre de 2025 a las 13:25h

Que una persona lleve el nombre de una ciudad ya no resulta tan extraño como antes. Sin embargo, hay historias que van más allá de la mera originalidad y están atravesadas por un vínculo profundo con un lugar concreto. Es el caso de Málaga, una niña de cuatro años cuyo nombre provoca sorpresa, sonrisas y alguna que otra petición de confirmación cada vez que se presenta.

Sus padres, Marta y Antonio, lo saben bien: basta pronunciarlo para que llegue la incredulidad. "Siempre nos miran raro, como pensando que han entendido mal. Dices Málaga y nadie lo asimila a la primera", explican en 101 Málaga. Lo curioso es que el nombre no fue fruto de un plan meditado ni de una búsqueda extravagante.

Todo ocurrió casi por casualidad. Durante buena parte del embarazo daban por hecho que el bebé sería un niño y, por tanto, solo manejaban nombres masculinos. El giro llegó con la confirmación médica. Había que empezar de cero. Fue entonces cuando, en medio de una lluvia de propuestas, sucedió algo inesperado: ambos dijeron lo mismo al mismo tiempo. "Los dos dijimos Málaga sin habernos puesto de acuerdo", recuerda Marta. Aquello les hizo gracia, pero también les generó dudas: ¿Era posible? ¿Se podía?

Un nombre inesperado… y legal

La primera parada fue internet. Querían asegurarse de que el nombre era válido y no traería problemas administrativos. La respuesta fue afirmativa. Aun así, la anécdota no terminó ahí. En el registro civil, el desconcierto fue mayúsculo. "La funcionaria nos devolvió el formulario porque pensaba que nos habíamos equivocado y habíamos puesto Málaga en todos los campos", cuenta Antonio. Al aclarar que no se trataba de un error, sino del nombre de la niña, llegó otra sorpresa: no constaba ningún antecedente. Eran los primeros en inscribir a una Málaga como nombre propio.

Lejos de buscar protagonismo, la elección escondía un motivo íntimo. Marta, natural de San Roque (Cádiz), llegó a la capital malagueña para estudiar y acabó echando raíces. Allí encontró trabajo, construyó su vida y formó una familia. "Málaga me lo ha cambiado todo", afirma. El nombre, dice, es una forma simbólica de agradecimiento. "Es como devolverle a la ciudad parte de lo que me ha dado".

Ciudades, provincias y nombres propios

Aunque resulte llamativo, el nombre de Málaga no encaja en una tendencia mayoritaria. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, correspondientes a 2025, el uso de nombres de provincias en España sigue siendo residual y muy desigual. El caso más destacado es el de Granada: hay 467 mujeres que se llaman así, con una edad media de 58,5 años, lo que apunta a que fue un nombre más frecuente décadas atrás.

En cambio, otras provincias andaluzas apenas aparecen en los registros. Málaga, Huelva, Cádiz, Córdoba, Jaén, Sevilla o Almería no alcanzan el mínimo de personas necesario para que el INE las contabilice de forma oficial, lo que significa que no existen casos o son menos de veinte en todo el país. Una rareza estadística que convierte a la pequeña Málaga en una excepción casi única.

Más curiosos aún son otros nombres de carácter territorial. En España hay 24 mujeres que se llaman España, con una edad media de 59,5 años, y 27 mujeres que llevan por nombre Andalucía, aunque en este caso la media baja hasta los 25,8 años, lo que indica una elección más reciente.

Los datos que confirman que llamar a una hija como una provincia sigue siendo algo extraordinario. En ese contexto, Málaga no es solo un nombre poco habitual, sino también una historia personal ligada a una ciudad que, en este caso, se convirtió en identidad.

Sobre el autor

miriam bocanegra 1

Míriam Bocanegra

Ver biografía

Lo más leído