Málaga inicia una de las obras sanitarias más ambiciosas de su historia. Este lunes se ha colocado la primera piedra del Hospital Virgen de la Esperanza, un proyecto largamente esperado que, según el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, llevaba “dos décadas” bloqueado. El nuevo complejo aspira a convertirse en el mayor hospital de Andalucía, el más moderno de España y un referente dentro de la Unión Europea.
La construcción del centro supone una inversión directa de 543 millones de euros, a la que se sumará el coste de su equipamiento. A esa cifra hay que añadir otros 245 millones destinados a la ampliación de la línea 2 del metro hasta la zona, lo que eleva la inversión global hasta cerca de 1.000 millones de euros. Un desembolso que, en palabras de Moreno, servirá “para reformular esta parte de la ciudad y la sanidad pública andaluza”.
"Asumimos la que será la obra más importante en términos sanitarios que se acomete en Andalucía en mucho tiempo. La obra civil más grande que se va a hacer en España. Un complejo que será espectacular por su tamaño, por su diseño y por su carácter innovador. Será una máquina hospitalaria de precisión y eficiencia, como la califican los expertos", ha dicho el presidente de la Junta.
El futuro hospital será premium si se compara con el resto del sistema sanitario público andaluz. Contará con 815 habitaciones individuales, 48 quirófanos de alta generación, 158 consultas médicas y 38 de enfermería, lo que lo convertirá en un auténtico macrocomplejo sanitario. Tendrá además 80 camas de UCI, 61 de Observación y una superficie total de 320.000 metros cuadrados. Su ejecución se prolongará durante cuatro o cuatro años y medio.
Durante el acto, Moreno defendió la necesidad del proyecto recordando que, al llegar al Gobierno en 2019, Málaga presentaba “números terroríficos” en sanidad pública y ocupaba el último puesto provincial de España, con 118 camas por cada 100.000 habitantes. “El proyecto no tiene vuelta atrás”, subrayó, pese a reconocer las dificultades técnicas y administrativas superadas.
El hospital se levantará entre el Materno-Infantil y el Hospital Civil, dando lugar a una futura ‘ciudad sanitaria’ de más de 400.000 metros cuadrados. Se dividirá en cuatro torres hospitalarias, contará con un bulevar ajardinado y una imagen moderna y colorida. La Junta se ha comprometido además a plantar 15.000 árboles y a trasplantar los ejemplares de mayor valor, tras las protestas surgidas por la afección al entorno.
El presidente de la Diputación, Francisco Salado, destacó que se trata de “la piedra angular del futuro de Málaga y del sistema sanitario andaluz”, mientras que el alcalde, Francisco de la Torre, avanzó que las obras estarán controladas por drones. Un proyecto llamado a marcar un antes y un después en la sanidad andaluza.
"Una cortina de humo", dice el PSOE
Por su parte, la concejala socialista en el Ayuntamiento de Málaga Carmen Martín ha cargado duramente contra el presidente de la Junta por la imagen de la colocación de la primera piedra del aparcamiento del futuro Hospital Virgen de la Esperanza. Para la edil, se trata de “un ejercicio de cinismo político” y de “una puesta en escena que roza el absurdo” protagonizada por Juanma Moreno.
Martín ha criticado que el presidente “venga a hacerse una foto en un parking” mientras que el hospital “sigue siendo un dibujo en un papel” que, según los propios plazos de la Junta, no estaría ejecutado “hasta el año 2032, siendo generosos con los tiempos de ejecución”. A su juicio, el acto simboliza “la metáfora perfecta de la gestión del PP en materia sanitaria”, al “empezar la casa por el tejado” para ocultar los retrasos acumulados.
La concejala ha recordado además que, a escasos metros del emplazamiento, en el Hospital Civil, “las Urgencias siguen cerradas desde la pandemia”, y ha puesto el foco en el cierre del servicio de radiología, que —según ha denunciado— se echó especialmente en falta durante la crisis de los cribados de cáncer de mama.
En este contexto, Martín ha calificado el acto como “una premeditada cortina de humo ante el drama de los cribados”. “Es la primera piedra de la vergüenza”, ha afirmado, al considerar que hacerlo “en medio de la crisis sanitaria que sufrimos es un insulto”. La edil ha aludido a “más de 2.300 mujeres afectadas” y a las 101 reclamaciones patrimoniales presentadas ante el Servicio Andaluz de Salud por mujeres que desarrollaron cáncer o sufrieron daños irreparables.
