Málaga recupera el histórico 'Pésame a la Santísima Virgen' tras más de medio siglo de ausencia

La Hermandad de los Servitas devuelve al Sábado Santo uno de los actos de piedad más concurridos y emotivos de la historia reciente de la ciudad

Nuestra Señora de los Dolores, titular de la Hermandad de Servitas.
27 de febrero de 2026 a las 19:57h

La Orden Seglar de los Siervos de María -Hermandad de Servitas- de Málaga ha anunciado la recuperación para el culto de una de las tradiciones más singulares y recordadas de la Málaga cofrade: el Pésame a la Santísima Virgen. Un acto que vuelve a celebrarse tras décadas de ausencia y que se ofrece ahora a todo el pueblo “como espacio de oración, recogimiento y contemplación”.

Gracias a la disposición de la parroquia, este ejercicio de piedad tendrá lugar en la mañana del Sábado Santo, en la sede canónica de la Orden, la iglesia de la Santa Cruz y San Felipe Neri. La cofradía realiza su estación de penitencia el Viernes Santo. Es una de las últimas cofradías en procesionar, cerrando el recorrido oficial de esta jornada en la Semana Santa malagueña, caracterizada por su silencio.

Con esta restitución, se permite que la contemplación de María en su Soledad vuelva a ser punto de encuentro “para los fieles que desean acompañar el dolor de la Madre en una de las jornadas más sobrecogedoras del calendario litúrgico”. El Pésame se concibe “como un acto íntimo, cargado de simbolismo, que invita a unir el corazón del creyente al luto de Santa María”, explica la corporación en un comunicado.

Origen episcopal con respuesta multitudinaria

Este ejercicio de piedad fue impulsado en 1957 por el obispo Ángel Herrera Oria, con el objetivo de reforzar el carácter de recogimiento y sentida interioridad propio del Sábado Santo. Durante una década, la imagen permaneció expuesta desde la noche del Viernes Santo hasta la tarde del Sábado en el presbiterio de la Catedral de Málaga, recibiendo de forma ininterrumpida la veneración de miles de fieles.

Aquel Pésame, que la historiografía recuerda como el acto más concurrido de la Seo malacitana, cesó en 1967, quedando desde entonces en la memoria colectiva de la ciudad. Hoy, más de cincuenta años después, la Orden retoma este venerable ejercicio de piedad “para mayor gloria de Dios y honra de Su Madre”, invitando a fieles y devotos a participar en este acto de oración ante la imponente presencia de la Santísima Virgen.

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K. A.

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