La Diputación de Málaga y los ayuntamientos de los principales municipios turísticos de la provincia han alzado la voz ante el Gobierno de España para reclamar un plan de ayudas que compense las pérdidas millonarias provocadas por el denominado “caos ferroviario”. El bloqueo de la conexión de alta velocidad con Madrid ha encendido todas las alarmas en plena antesala de la temporada alta turística.
El corte de la circulación directa de trenes entre Málaga y Madrid se mantiene desde el pasado 18 de enero, cuando un accidente en Adamuz (Córdoba) obligó a suspender el servicio. El organismo Administrador de Infraestructuras Ferroviarias prevé que el restablecimiento no llegue “antes del 23 de marzo”, ya que continúan las reparaciones de los daños ocasionados en la infraestructura por el temporal.
Desde la institución provincial, su presidente y máximo responsable de Turismo Costa del Sol, Francisco Salado, ha advertido de que “la falta de transparencia del Ministerio de Transportes y Adif está conduciendo a la economía malagueña a una crisis sin precedentes”. Sus palabras reflejan la creciente preocupación por el impacto que la situación está teniendo en la actividad empresarial.
Salado ha comparado además el momento que atraviesa la provincia con el de otros destinos competidores y ha subrayado que “el daño reputacional es muy elevado”. A su juicio, “la falta de diligencia está comprometiendo miles de puestos de trabajo en el inicio de la temporada alta turística”, en un contexto en el que el mercado nacional resulta clave.
Más de cuatro horas y media y un transbordo en autobús
Tras reunirse con los alcaldes de los principales núcleos turísticos, el presidente provincial ha lamentado que “ahora mismo, estar a más de cuatro horas y media de Madrid con un transbordo en autobús desde Antequera, resta competitividad en el mercado del turismo nacional, principal visitante en estas fechas”. La alternativa actual, con enlace por carretera, prolonga el viaje y reduce el atractivo del destino frente a otros enclaves mejor conectados.
La Diputación cifra en más de 109 millones de euros las pérdidas acumuladas en el sector turístico hasta el 1 de marzo como consecuencia del cierre de la línea de alta velocidad Madrid–Málaga. Una cantidad que, según advierten, “se disparará por el retraso de la reapertura hasta el 23 de marzo, más de tres semanas después, como mínimo, de la primera fecha indicada por el Ministerio”.
El malestar institucional también apunta a la gestión de los trabajos de reparación. Salado ha clamado ante “la lentitud en la respuesta” para arreglar el talud afectado en Álora y considera que “no es de recibo que tarden tres semanas en impulsar 24 horas los trabajos para recuperar la zona tras el desprendimiento”.
Temor a un “efecto dominó” en toda la economía provincial
El dirigente provincial ha alertado de que este “aislamiento ferroviario” no golpea únicamente al turismo, sino que “va a producir un efecto dominó que alcanzará al conjunto de la economía provincial”. Comercios, hostelería y otros sectores vinculados al flujo de visitantes podrían verse arrastrados por la caída de viajeros.
Por ello, la Diputación exige al Ejecutivo central que, “una vez recuperada la normalidad, impulse beneficios fiscales a las empresas afectadas por las pérdidas generadas en este bloqueo ferroviario que sufre Málaga”. La reclamación pasa por medidas económicas que compensen el impacto acumulado durante semanas.
En la misma línea se ha pronunciado la presidenta del Consejo de Alcaldes del PP de Málaga y alcaldesa de Torremolinos, Margarita del Cid, quien ha reclamado al Gobierno, junto con la Junta de Andalucía, la Diputación y los alcaldes populares de los principales municipios turísticos, “que se tome en serio” la recuperación de la conexión ferroviaria con Madrid y habilite ayudas ante las pérdidas. La presión institucional crece mientras el calendario avanza y la reapertura sigue sin fecha inmediata.
