Siete años después de su desaparición y asesinato, la familia de Dana Leonte podrá por fin darle descanso eterno. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Vélez-Málaga ha autorizado su sepultura, permitiendo que los restos hallados de la joven, desaparecida en 2019 en Arenas, puedan ser enterrados este sábado.
El hermano de la víctima, Florín Leonte, ha detallado que el velatorio se celebrará este viernes a partir de las 14.00 horas, mientras que el entierro tendrá lugar el sábado a las 16.00 horas en el cementerio de Vélez-Málaga. Será entonces cuando familiares y allegados puedan despedirse en un acto marcado por el paso del tiempo y la larga espera.
Siete años de espera
En sus declaraciones, ha trasladado que "ella por fin puede descansar en paz", al tiempo que ha señalado que la familia espera poder "dejar un poco atrás todo esto" tras el sepelio. No obstante, ha matizado que ese cierre emocional no será completo hasta la celebración del juicio, sobre el que ha manifestado que "tenemos confianza en la justicia y, después de siete años, es bastante para celebrar el juicio" contra el acusado por el crimen de su hermana "y mandarlo a la cárcel".
La desaparición de Dana Leonte se produjo en junio de 2019 en su domicilio de Arenas, lo que dio inicio a una intensa búsqueda en la comarca de la Axarquía. Durante meses, se organizaron numerosas batidas sin éxito hasta que, en septiembre de ese mismo año, fueron localizados restos óseos que permitieron avanzar en la investigación, aunque el cuerpo nunca fue hallado en su totalidad.
Un caso pendiente de juicio con graves acusaciones
En el marco de la investigación, fue detenido el entonces novio de la víctima y padre de su hija, quien se enfrenta ahora a un proceso judicial que se celebrará con jurado popular. La Fiscalía le acusa de un delito de homicidio y otro contra la integridad moral, por los que solicita una pena de 17 años de prisión, mientras que la acusación particular eleva la petición hasta los 20 años al considerar que se trata de un asesinato.
Por su parte, la defensa ha mantenido inicialmente una petición de absolución. El caso, que generó una notable conmoción social, encara así su fase decisiva tras años de instrucción y espera por parte de la familia.
Según los escritos de acusación, el procesado supuestamente "golpeó en la cabeza" a la víctima con un palo de madera en al menos una ocasión, "con el fin de acabar con su vida". Posteriormente, habría trasladado el cuerpo "con la intención de ocultarla (porque ya hubiera acabado con su vida), o bien para culminar su fin último pretendido", en un intento de encubrir el crimen.
La entrega de los restos y su posterior entierro suponen un paso significativo para los familiares, que llevan años reclamando justicia y la posibilidad de cerrar el duelo.
