La investigación por la muerte de Eduarne, la mujer de 66 años hallada sin vida en su vivienda de Cártama, Málaga, ha dado un giro con la detención, este miércoles, de su hijo adoptivo y de la pareja de éste. Ambos arrestos han sido practicados por la Guardia Civil, que mantiene abiertas las diligencias sobre un caso que sigue bajo secreto.
Fuentes cercanas al caso han señalado a EFE que las detenciones se han llevado a cabo a primera hora de la mañana en el mismo municipio donde fue localizado el cadáver. El operativo, según esas mismas fuentes, se ha desarrollado con numerosos vehículos y agentes.
La víctima había sido enfermera, aunque ya estaba jubilada, y había perdido a su marido el pasado año. Su muerte causó un fuerte impacto en el municipio, donde era muy conocida y apreciada por su trayectoria profesional al cuidado de los vecinos.
Qué se sabe de los arrestos y de la investigación
De la muerte de la mujer alertó su hijo, que convivía con ella, y que ya prestó declaración ante los investigadores en los primeros momentos de la investigación. Ahora, en el avance del caso, otras fuentes han precisado que uno de los detenidos está investigado por robo y el otro como presunto autor del homicidio, aunque no han aclarado el delito concreto del que se acusa al hijo adoptivo.
Las mismas fuentes han añadido que las actuaciones judiciales continúan secretas y siguen abiertas. Por ahora, por tanto, la investigación no da por cerrada ninguna de las líneas de trabajo que se han ido manejando desde que apareció el cuerpo.
El pasado 2 de marzo, el servicio de emergencias 112 informó de que había recibido un aviso a las 13:35 horas alertando de que podía haber una mujer fallecida en una vivienda de Cártama. Tras ese aviso fueron activados los servicios sanitarios, la Guardia Civil y la Policía Local, que finalmente hallaron a la mujer sin vida.
Agentes del instituto armado inspeccionaron entonces la vivienda, situada en la zona de Sierra Llana, para intentar determinar la causa exacta de la muerte y si podía deberse a un robo u otras circunstancias. En ese contexto, se apuntó que la casa estaba revuelta.
La vivienda revuelta y la hipótesis de un robo con resultado de muerte
Edurne tenía 66 años y era muy querida en Cártama, donde trabajó durante años como enfermera en el centro de salud, cuidando de sus vecinos. Hace apenas seis meses se quedó viuda tras perder a su marido, que también era médico, y ambos decidieron adoptar hace casi dos décadas a un niño por el que Edurne se desvivía, según las fuentes consultadas.
Fue precisamente ese joven, ahora de unos 25 años, quien, según su versión, avisó a los servicios de emergencias tras encontrar el cuerpo sin vida de su madre en la vivienda que ambos compartían. A la llegada de los agentes, la primera inspección ocular realizada por la Guardia Civil detectó que el inmueble estaba revuelto y, según Sur, el chico también alertó de que faltaban joyas en la casa.
El delegado del Gobierno de España en Andalucía, Pedro Fernández, aseguró que los primeros exámenes al cuerpo de la mujer apuntaban a un carácter violento de la muerte.
Descartada la posibilidad de un caso de violencia de género, al ser Edurne viuda y no constarle a su entorno una pareja reciente, Fernández insistió en que la investigación se centraba en que "pudiéramos estar más ante una hipótesis de robo con resultado de muerte, como consecuencia de haber recibido una agresión por parte de una tercera persona". Sobre esa línea de investigación, el propio delegado añadió que la autopsia tendría que determinar con claridad si se trataba efectivamente de una muerte violenta. "Todo apunta a que sea así", zanjó.
