Un bebé de cuatro meses da positivo en cannabis en Málaga: detenida su madre tras una investigación policial

Una analítica realizada al menor tras un ingreso por una afección respiratoria grave destapa un presunto delito de lesiones por imprudencia grave

Imagen de archivo de dos profesionales sanitarios en el Hospital Materno Infantil de Málaga.
21 de enero de 2026 a las 09:30h

La Policía Nacional ha detenido en Málaga a una mujer de 24 años, madre de un bebé de cuatro meses, después de que el menor diera positivo en cannabis durante un ingreso hospitalario. La actuación, desarrollada el 15 de enero por el Grupo de Menores de la Comisaría Provincial de Málaga, se enmarca en una investigación por un presunto delito de lesiones por imprudencia grave. El caso se activó tras detectarse la presencia de sustancias estupefacientes en el organismo del niño, un hallazgo que llevó a poner en marcha los protocolos sanitarios y policiales correspondientes.

El menor había sido trasladado de urgencia a un hospital de la capital malagueña por una afección respiratoria grave y, dada la complejidad del cuadro, fue ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Durante las pruebas diagnósticas para esclarecer el origen de su estado, los facultativos realizaron una analítica cuyos resultados revelaron el positivo en sustancias cannábicas, un dato especialmente delicado por la corta edad del paciente y su situación de vulnerabilidad.

A partir de ese momento, se inició una investigación para determinar cómo el bebé pudo haber estado en contacto con el cannabis. Las pesquisas se centraron en el entorno familiar y en los cuidados cotidianos, con el objetivo de descartar una exposición accidental u otros mecanismos de intoxicación. Según fuentes de la investigación citadas en el atestado, los agentes constataron que los progenitores eran consumidores habituales de estupefacientes, lo que reforzó la hipótesis de un vínculo entre el consumo doméstico y el resultado de la analítica.

La lactancia como vía de intoxicación

Las diligencias permitieron concluir que la intoxicación se habría producido a través de la lactancia materna. En ese contexto, la madre reconoció ante los investigadores que había consumido cannabis mientras mantenía la lactancia, un extremo que quedó reflejado en el informe policial. Los agentes consideraron que esta conducta podía suponer un riesgo grave para la salud del menor, especialmente por tratarse de un bebé de apenas cuatro meses.

Con estos elementos, el Grupo de Menores procedió a la detención de la mujer. La acusación provisional se centra en un presunto delito de lesiones por imprudencia grave, relacionado con la posible afectación a la salud del niño. Tras la práctica de las diligencias de trámite y su puesta a disposición judicial, la detenida quedó en libertad a la espera de la evolución del procedimiento.

De forma paralela, los hechos fueron comunicados a la autoridad judicial y al Servicio de Protección de Menores de la Junta de Andalucía. Como medida preventiva, se decretó que el cuidado provisional del bebé pasara a manos de su abuela, con el fin de garantizar su bienestar y asegurar un entorno seguro mientras se desarrollan las actuaciones.

El menor permaneció once días ingresado, tiempo durante el cual recibió atención médica y seguimiento constante. Según fuentes consultadas, su evolución fue favorable y pudo recibir el alta tras superar el episodio que motivó su hospitalización, aunque el caso continúa bajo supervisión judicial y de los servicios sociales.

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Rubén Guerrero

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