La línea de alta velocidad entre Madrid y Málaga afronta su reapertura tras varios meses de interrupción marcados por una sucesión de incidentes que han condicionado la movilidad ferroviaria entre ambas ciudades. La recuperación del servicio está prevista para el próximo 30 de abril a las 12:00 horas, tal y como ha confirmado el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), lo que pone fin a un periodo de incertidumbre en una de las conexiones clave del sistema ferroviario español.
La previsión es que el tráfico ferroviario se recupere inicialmente por una vía para restituir posteriormente el servicio por ambas vías. Antes del cierre de la conexión de AVE entre Madrid y Málaga también se estaba circulando por una sola vía debido al corte en uno de los tubos del túnel de Abdalajís, una infraestructura que sufrió daños por la presión hidrostática del acuífero que se construyó.
El restablecimiento del tráfico ferroviario llegará después de que la línea haya permanecido cerrada desde principios de febrero, aunque el origen de la crisis se remonta al 18 de enero. Ese día se produjo el accidente en Adamuz, en la provincia de Córdoba, tras el descarrilamiento de un tren de Iryo que causó la muerte de 46 personas. Este suceso obligó a suspender la circulación y a revisar las condiciones de seguridad en el trazado.
A este episodio se sumó posteriormente un desprendimiento de tierras en las inmediaciones de Álora, en Málaga, provocado por un intenso episodio de lluvias. La incidencia, registrada el 4 de febrero, agravó la situación al afectar directamente a la infraestructura, lo que prolongó el corte del servicio más allá de lo previsto inicialmente. La combinación de ambos factores convirtió la interrupción en una de las más prolongadas de esta línea de alta velocidad.
La fecha anunciada ahora se ajusta a las previsiones trasladadas a mediados de marzo, que situaban la reapertura a finales de abril. Estas estimaciones llegaron después de que se barajaran otros plazos que no pudieron cumplirse, lo que generó dudas sobre la evolución de los trabajos y la recuperación definitiva de la conexión.
Impacto económico y tensión política durante el cierre
El cierre de la línea coincidió con el periodo de Semana Santa, lo que intensificó sus efectos y derivó en una controversia política entre el Gobierno central y la Junta de Andalucía. El Ejecutivo autonómico, presidido por Juanma Moreno, cifró inicialmente el impacto económico de la falta de AVE entre 190 y 200 millones de euros, una estimación que posteriormente elevó hasta los 1.300 millones en consonancia con los cálculos del sector hostelero malagueño.
Pese a estas previsiones, los datos finales del periodo vacacional reflejaron un comportamiento distinto al esperado. Málaga cerró la Semana Santa con una ocupación superior a la del año anterior, incluso sin contar con la conexión directa de alta velocidad.



