El asesino confeso de Débora en Málaga: la mató, la enterró bajo hormigón y dijo que le había abandonado

El acusado ha admitido los hechos y asegura que se "cegó" y actuó en un "arrebato" para acabar con la vida de su pareja, de 39 años y con dos hijas en común. La Fiscalía pide 15 años de cárcel

El asesino confeso de Débora en Málaga: la mató, la enterró bajo hormigón y dijo que le había abandonado.
20 de abril de 2026 a las 15:45h

"Me cegué y desgraciadamente oculté el cuerpo de mi mujer." Con esas palabras, el acusado de matar a su mujer Débora y mantener su cadáver enterrado bajo hormigón durante seis meses en una nave industrial de un polígono de Málaga ha admitido este lunes los hechos ante el jurado popular que lo juzga.

El hombre, que supuestamente la estranguló en marzo de 2022, ha asegurado que actuó en un "arrebato" y ha insistido en que no planeó qué hacer con el cuerpo: "Estaba cegado en que mis hijas no supieran lo que había pasado".

El acusado y Débora convivían en su domicilio de la capital malagueña junto a sus dos hijas en común. Según la Fiscalía, el 28 de marzo de 2022 el hombre tuvo una fuerte discusión con la víctima motivada por celos, tras comunicarle ella su intención de divorciarse.

El acusado de matar a Débora en Málaga. JORGE ZAPATA / EFE

En el transcurso de ese enfrentamiento, y "con expreso desprecio a su condición de mujer por no acatar sus intenciones de divorcio y vida en libertad", la estranguló apretando su cuello con las manos hasta causarle la muerte por asfixia mecánica. El acusado ha reconocido el forcejeo y la muerte, aunque ha insistido en que todo ocurrió "muy rápido" y en que "perdí el control".

Seis meses con el cuerpo enterrado bajo hormigón y maquinaria pesada

Lo que vino después fue, según la Fiscalía, una operación meticulosa para ocultar el crimen. El acusado habría introducido el cadáver, envuelto en una manta y cubierto por plástico, en un bidón de trabajo, lo habría trasladado en carretilla hasta su furgón y luego lo habría llevado hasta su nave industrial en un polígono de Málaga.

Allí excavó el suelo de hormigón, enterró el cuerpo junto con el bolso y los efectos personales de Débora —incluidas sus tarjetas bancarias— y cubrió toda la zona con hormigón y pesada maquinaria. El acusado ha negado haber planeado esta operación: "Solo pensaba en mis hijas", ha declarado.

Durante los meses siguientes hizo creer a familiares y amigos que Débora se había marchado voluntariamente, llegando incluso a manipular el teléfono de la víctima haciéndose pasar por ella, según ha señalado la fiscal delegada de Violencia de Género de Andalucía, Flor de Torres. El cuerpo no fue hallado hasta septiembre de 2022, seis meses después del crimen, gracias a las investigaciones de la Policía Nacional y tras caer el acusado en contradicciones durante una de sus declaraciones, que terminaron en una confesión completa.

La fiscal: "Débora fue asesinada por ser mujer, por querer una vida en libertad"

La fiscal Flor de Torres ha sido contundente en su intervención ante el jurado: "Débora fue asesinada por ser mujer, por querer una vida en libertad, que él no permitía". Ha asegurado que existen "pruebas apabullantes" contra el acusado y ha pedido a los miembros del jurado "sentido común y sensatez". Para las acusaciones, no procede aplicar atenuantes: "Pasaron seis meses hasta que se encontró el cuerpo y confesó, y no ha resarcido todo el daño moral a sus hijas".

La Fiscalía solicita 15 años de prisión por un delito de homicidio con las agravantes de género y parentesco, además de la privación de la patria potestad de las dos hijas, la prohibición de aproximarse a ellas durante 16 años y libertad vigilada por diez años. En cuanto a las indemnizaciones, la Fiscalía reclama 300.000 euros para las hijas —150.000 euros para cada una— mientras que la acusación particular eleva esa petición a 500.000 euros. El acusado ya ha abonado unos 145.000 euros. La defensa, por su parte, pide cinco años y que se apliquen las atenuantes de arrepentimiento y reparación del daño, argumentando que sin la colaboración de su cliente "posiblemente el cuerpo no habría aparecido".

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F. Jiménez

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