El parque de Pozoalbero, ubicado en la avenida Tío Pepe de Jerez, está experimentando una profunda transformación que lo convertirá en un referente de ocio y deporte para la comunidad.
Tras años de deterioro, este pulmón verde se prepara para reabrir sus puertas con una oferta renovada que incluye modernas instalaciones para la práctica de calistenia y un amplio espacio dedicado al esparcimiento canino. Esta iniciativa municipal no solo busca revitalizar un área clave de la ciudad, sino también fomentar hábitos saludables y promover la tenencia responsable de mascotas, respondiendo a una demanda creciente de los ciudadanos.
Nuevas instalaciones para el deporte y el bienestar animal
La remodelación del parque de Pozoalbero introduce dos elementos centrales que prometen enriquecer la vida de los jerezanos. Por un lado, se ha diseñado una zona específica para la calistenia, una disciplina deportiva que gana adeptos por su enfoque en el entrenamiento con el propio peso corporal. Este espacio ofrecerá a los vecinos una alternativa gratuita y accesible para mejorar su condición física, fuerza y flexibilidad al aire libre, contribuyendo activamente a la promoción de un estilo de vida activo y saludable.
Por otro lado, y en línea con el compromiso del Ayuntamiento con el bienestar animal, el parque contará con un área de recreo exclusiva para perros. Este espacio vallado y adaptado permitirá a las mascotas correr y socializar de forma segura, mientras sus dueños disfrutan de un entorno adecuado para su esparcimiento.
La creación de estos parques caninos es fundamental para la convivencia en la ciudad y para concienciar sobre la tenencia responsable de animales de compañía, ofreciendo un lugar idóneo para su ejercicio y socialización. Pozoalbero se suma así a una lista creciente de parques en Jerez que ya disponen de estas facilidades, entre los que se encuentran: el parque de Plaza Madrid, el parque Williams, el parque de Croft, el parque Sebastián Peña, el parque de Renfurbis o el parque de La Marquesa.
Una rehabilitación profunda tras años de deterioro
La ambiciosa reforma del Parque de Pozoalbero representa un paso firme del Gobierno local para recuperar un espacio que, durante años, había sufrido un notable abandono. El objetivo primordial es devolver a este "pulmón verde" su vital función ecológica y social, transformándolo en un punto de encuentro y disfrute para todos los ciudadanos.
Las obras, que se enmarcan dentro de un plan más amplio de refuerzo de los servicios públicos e infraestructuras urbanas en toda la ciudad, fueron adjudicadas a la empresa Infraestructuras Urbanas y Medioambientales S.L. (INUR), con una inversión significativa de 47.540,90 euros.
Uno de los desafíos principales que aborda este proyecto es la solución integral a los problemas estructurales que presentaba el parque. Las intensas lluvias y la presencia de antiguas cimentaciones, vestigios de un cortijo preexistente en la zona, habían provocado hundimientos considerables tanto en las áreas de albero como en las zonas ajardinadas. Esta situación no solo comprometía la estética del parque, sino también su seguridad y funcionalidad, impidiendo un uso adecuado por parte de los vecinos.
Mejoras técnicas y funcionales para un espacio renovado
El diseño del proyecto de rehabilitación ha sido meticuloso, centrándose en la durabilidad y la funcionalidad del parque. Las intervenciones incluyen la demolición de las secciones más deterioradas y la posterior reconstrucción de los viales, asegurando que todas las superficies queden a la misma cota para garantizar la accesibilidad universal.
Una de las mejoras más destacadas es la instalación de un sistema de canaletas de desagüe específicamente diseñado para la gestión de aguas pluviales. Esta medida es crucial para erradicar los problemas de escorrentías que históricamente han afectado al parque, preservando el albero y las zonas verdes, y mejorando significativamente tanto la estética como la practicidad del entorno.
La seguridad y el confort de los usuarios son prioritarios. Por ello, se han restituido y reforzado los paseos peatonales, eliminando los hundimientos previos en el pavimento para que los ciudadanos puedan transitar de forma segura y sin obstáculos. Además, se ha previsto la colocación de rejillas especiales en puntos estratégicos para prevenir futuras escorrentías y la consecuente pérdida de material.


