La zambomba como nadie la esperaba: la compositora de Jerez que la lleva a la vanguardia europea

Belén Moreno-Gil reivindica sus raíces mientras explora nuevos lenguajes sonoros tras su paso por el MaerzMusik de Berlín y pide mayor apoyo institucional para desarrollar su obra en Jerez

La compositora jerezana Belenish Moreno-Gil.
La compositora jerezana Belenish Moreno-Gil.
04 de abril de 2026 a las 08:02h

La compositora jerezana Belén Moreno-Gil ha participado el 26 de marzo en el festival MaerzMusik de Berlín, un encuentro internacional de referencia en el ámbito de la música contemporánea que se celebra en el Berliner Festspiele, donde ofreció un workshop centrado en las tradiciones musicales mediterráneas junto a Lorenza Scaldaferri.

"Es un festival que lleva muchísimos años en Berlín, es como si fuese en música contemporánea lo que es la Berlinale de cine", explica la propia creadora, quien subraya la relevancia del evento dentro del circuito artístico internacional. "Se nutre un poco también del mismo público que está buscando arte contemporáneo", añade.

Más allá de esta participación, Moreno-Gil sitúa este proyecto dentro de una trayectoria marcada por la combinación de tradición y vanguardia. "Mi carrera tiene como dos patas, una que tiene una vertiente más de música tradicional y luego toda esta parte que es mucho más de vanguardia y contemporánea", señala. En este sentido, el workshop en Berlín ha supuesto "contar a la gente cómo estoy uniendo esas dos facetas".

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La zambomba, muy presente en la música de Belenish Moreno-Gil.

La compositora inició su recorrido académico en la musicología, especializándose posteriormente en etnomusicología, una disciplina que ha influido de forma decisiva en su trabajo. "Ahí es cuando empiezo a hacer un estudio sobre la zambomba", explica, antes de trasladarse a Viena, donde comenzó a desarrollar su faceta compositiva. "De repente las obras empiezan a representarse en festivales muy importantes en Europa y ya de ahí no me salgo", afirma.

Ese tránsito entre investigación y creación ha desembocado en lo que ella denomina "poscomposición". "Pretende ser más un concepto que genere interrogantes más que respuestas", explica, destacando que su trabajo no se limita a la música instrumental, sino que integra voz, cuerpo, vídeo y otros lenguajes escénicos.

Uno de los ejes centrales de su obra es la reinterpretación de la zambomba, un instrumento profundamente ligado a la tradición jerezana. "Pensaba que por qué la zambomba no podía ser utilizada también de esa manera, como un instrumento que es muy rico, que es muy raro", señala.

Su exploración ha llevado este elemento más allá de su uso convencional, incorporándolo a contextos experimentales y tecnológicos. "Trabajo también con los sonidos de manera amplificada, utilizando samples y utilizo electrónica en vivo y modifico los sonidos", explica.

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La artista jerezana acaba de llevar su obra a Berlín.

Esa investigación ha tenido ya proyección internacional, como en una de sus obras recientes estrenadas en Berlín. "Hay un momento en el que el percusionista toca un solo de zambomba", relata, en una pieza centrada en la pérdida y la memoria. "Es algo que nadie había visto y que llamó mucho la atención", añade.

En su concepción escénica, la artista apuesta por una integración total de disciplinas. "Como el que va a ver una ópera, todos los elementos se mezclan de alguna manera", explica, defendiendo una idea de obra en la que música, texto y escena tienen el mismo peso.

Una perspectiva feminista

La tecnología forma parte de su lenguaje creativo de manera natural. "Yo no lo busco, me sirvo del input de la vida diaria", afirma, señalando que su proceso se nutre del entorno contemporáneo. En paralelo, su trabajo también incorpora una mirada vinculada a los estudios de género. "Mi mirada es esa", señala, en referencia a su perspectiva feminista, que influye en su obra aunque no siempre de forma explícita.

Actualmente, Moreno-Gil desarrolla un doctorado artístico en Viena centrado en la mesa camilla como espacio simbólico. "Es un punto de encuentro, es un lugar, es un espacio pero son muchas más cosas, es un microuniverso", explica.

Pese a su consolidación internacional, la compositora reconoce que su obra aún tiene escasa presencia en su ciudad natal. "En Jerez casi no he hecho nada y he hecho mucho fuera", lamenta. "Me encantaría poder hacer cosas allí", añade, reivindicando también la necesidad de apoyo institucional. "Yo me voy a Berlín y no paro de hablar de mi ciudad y para mí es súper importante", subraya. "Me encantaría que eso que estoy dando, que la ciudad pueda dármelo", concluye, mencionando como ejemplo el deseo de presentar su trabajo en el Teatro Villamarta.

Sobre el autor

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Francisco J. Jiménez

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