Viernes de Dolores en Jerez: entre la cantera cofrade de los barrios y los últimos ritos de la Cuaresma

Más de una decena de asociaciones juveniles, algunas con décadas de historia, toman las calles mientras tres hermandades cierran la Cuaresma y el buen tiempo dispara el ambiente de Semana Santa

La procesión de la Asociación Juvenil Nuestro Padre Jesús del Consuelo por la zona de San Enrique.
27 de marzo de 2026 a las 19:12h

El Viernes de Dolores en Jerez vuelve a mostrar sus dos caras. Una, la más visible en barrios, la protagonizan desde hace décadas las hermandades juveniles, más de una decena de colectivos no adscritos a la Iglesia que sacan a la calle sus propios pasos e imágenes, replicando el modelo de las procesiones que arrancarán desde el Sábado de Pasión.

La otra cara es la ‘oficial’. La de las cofradías que, con sus últimos cultos, ponen el punto final a la Cuaresma. En este marco, tres corporaciones centran la jornada con sus tradicionales besamanos: Las Angustias, Mayor Dolor y el Señor de la Humildad y Paciencia.

Besamanos al Mayor Dolor en San Dionisio. MANU GARCÍA

Una cantera clave en la evolución cofrade

Cuestionadas por algunos sectores, estas asociaciones juveniles son, sin embargo, el germen de muchas hermandades actuales. De ahí han surgido corporaciones que hoy son asociaciones públicas de la Iglesia y recorren la Carrera Oficial —Clemencia, La Paz, Salud, Consuelo, Soberano Poder o Sed—.

Son el reflejo de una evolución espontánea y geográfica del movimiento cofrade en Jerez. Una realidad que muchos definen como la ‘cantera’, y que cada Viernes de Dolores se hace visible en procesiones que recorren barrios concretos, con alguna presencia también en el centro urbano.

Ese es su presente. Aunque el camino marcado por la Iglesia local es claro: oficializar su situación y lograr reconocimiento.

Cruz de guía de la Asociación Juvenil Nuestro Padre Jesús del Consuelo. JUAN CARLOS TORO

Hacia la integración parroquial

El recorrido no es sencillo. Exige tiempo, constancia y paciencia. Estas asociaciones deben, en muchos casos, aparcar parte de sus aspiraciones procesionales para integrarse en la vida parroquial bajo la supervisión de un sacerdote.

Algunas lo han conseguido. Otras prefieren mantenerse independientes.

En la barriada de San José Obrero se encuentra uno de los ejemplos más significativos. Esta asociación juvenil lleva 25 años saliendo el Viernes de Dolores. Al frente está Antonio Jaén, cuyo colectivo está considerado como el más antiguo de cuantos procesionan ese día.

Tras un cuarto de siglo, afrontan ahora un momento decisivo. Su presidente avanza que, una vez pase la Semana Santa, iniciarán el proceso para convertirse en agrupación parroquial. De ser así, podría ser su último Viernes de Dolores bajo el formato actual.

El paso y la imagen de Jesús del Consuelo JUAN CARLOS TORO

“Hacemos todo lo que hace una hermandad; solo que no tenemos el título”

Antonio Jaén recuerda que todo comenzó como un grupo de jóvenes con inquietudes cofrades que decidieron organizarse “para reunir a todos los que somos cofrades en la barriada y acoger a decenas de chavales a los que se les ofrecía una actividad que, además, los aleja de los peligros de la calle”.

No ha sido un camino fácil. “Pero siempre hemos tenido problemas con los párrocos que no nos dieron cabida”, señala sobre los intentos fallidos de integración.

Pese a ello, el objetivo nunca ha cambiado: lograr el reconocimiento eclesiástico. “Estamos trabajando para que después de Semana Santa empecemos ese camino para llegar a ser agrupación integrándonos en la parroquia de La Salle y la Estrella”, afirma.

Más allá de la salida procesional, la actividad es constante durante todo el año. Desarrollan acción social en el barrio desde la capilla dependiente de la parroquia y colaboran con centros educativos. Este mismo viernes han entregado los premios de un concurso de dibujo y manualidades centrado en la advocación de su imagen titular.

“Hemos trabajo en el portal con las inundaciones. En definitiva hacemos todo lo que hace una hermandad; solo que no tenemos el título como tal”, resume.

Y mira al futuro con una idea clara: “Esperemos que todo vaya bien y que sea el último Viernes de Dolores. Esa es nuestra idea”.

Público en los alrededores dle IES Lola Flores desde donde sale la asociación.  JUAN CARLOS TORO

Ambiente disparado: templos llenos y bares preparados

El ambiente en las calles deja pocas dudas: hay ganas de Semana Santa. Más aún con las previsiones de buen tiempo, que invitan a pensar en una semana sin estar pendientes del cielo hora a hora, algo que no ocurría prácticamente desde la primera Semana Santa tras la pandemia.

Esa expectativa se ha dejado notar este Viernes de Dolores, con un notable flujo de personas visitando los templos en los que se celebran las últimas veneraciones. También en la hostelería, donde bares y restaurantes han hecho acopio de mercancía ante unos días clave, con un impacto económico mayúsculo.

La guía de la Semana Santa de lavozdelsur.es, en los besamanos de este Viernes de Dolores. MANU GARCÍA

A este movimiento se suman los comercios de ropa, que exhiben en sus escaparates trajes oscuros propios de estas fechas. Otro sector que hace su particular agosto en plena primavera.

Un pasito infantil este Viernes de Dolores en Jerez.

En definitiva, el centro urbano —con las estructuras de la Carrera Oficial ya instaladas—, el calor primaveral y el aroma a azahar crean una atmósfera inconfundible. Todo apunta en la misma dirección: la ciudad respira Semana Santa… y lo hace con impaciencia por ver los primeros pasos en la calle.

Sobre el autor

Kiko Abuín

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