Una de las mujeres que ha denunciado al presunto acosador sexual del barrio de San Miguel, en Jerez, ha grabado al individuo mientras caminaba por la calle, en unas imágenes que han contribuido a aumentar la inquietud social.
El hombre, que había sido detenido previamente por la Policía, permanece en libertad a la espera de juicio, una situación que ha generado incertidumbre entre los vecinos y especialmente entre las víctimas.
El vídeo, difundido por Jerez TV, muestra al sospechoso mientras es seguido por la denunciante, que le recrimina su conducta. En la grabación se escucha a la mujer decir: "Ven, que te voy a grabar la cara, ven. Si ya te he visto, estás grabado. Estás grabado y denunciado", en un intento de dejar constancia de su identidad tras los hechos denunciados.
Aprovecha las primeras horas del día para asaltar a sus víctimas
Según los testimonios recogidos en las denuncias, el presunto agresor actuaba aprovechando las primeras horas del día, cuando varias mujeres salían de sus domicilios. El individuo, supuestamente, las seguía, se desnudaba y realizaba tocamientos frente a ellas.
La investigación policial se inició el pasado 16 de abril, tras la denuncia de una mujer que relató haber sido acosada en las inmediaciones de la plaza de las Angustias. A partir de la descripción facilitada, los agentes desplegaron un dispositivo que permitió localizar y detener al sospechoso ese mismo día, aunque posteriormente quedó en libertad con cargos por decisión judicial.
A pesar de la orden de alejamiento impuesta, apenas tres días después, el 19 de abril, otra mujer denunció un episodio de características similares en la misma zona. Dos días más tarde, el individuo fue detenido de nuevo y puesto otra vez a disposición judicial y del Ministerio Fiscal, lo que ha incrementado la sensación de inseguridad en el entorno.
La situación ha trascendido al ámbito institucional. La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, ha trasladado su preocupación al Ministerio del Interior en una carta dirigida a Marlaska. A su vez, ha mostrado su respaldo a las afectadas, subrayando que las mujeres del barrio no deben enfrentarse a un "castigo doble": el derivado del acoso y el miedo a retomar su vida cotidiana con normalidad.
