El Ayuntamiento de Jerez lo intenta de nuevo y, aunque es cierto que el precio de partida de la puja pública es irrosorio para lo que la finca costaría en el mercado inmobiliario actual, no es menos cierto que se repite el precio de salida de una licitación que en otoño pasado ya quedó desierta.
La junta de gobierno local ha aprobado la salida a concurso público por segunda vez en menos de seis meses de la finca ubicada en calle Francos 29, un inmueble histórico del centro de la ciudad que ya fue licitado en septiembre pasado sin éxito. El precio de salida es de 145.606,36 euros y el destino previsto es uso residencial y otros compatibles, según el acuerdo adoptado por el gobierno local, que también ha aprobado el pliego de cláusulas administrativas particulares que regirá el proceso.
La finca, que en su fachada de calle Francos está frente a un local de ocio nocturno, no es un inmueble cualquiera. Con una superficie construida de 1.574 metros cuadrados y fachada a las calles Francos y Juana de Dios Lacoste, el edificio está catalogado en el vigente Plan General de Ordenación Urbana como de interés genérico y alberga entre sus elementos más valiosos un patio que data del siglo XVIII, lo que limita considerablemente el margen de intervención urbanística que pueda acometer el futuro adjudicatario. Actualmente está incluido en el Registro Municipal de Solares y Edificaciones Ruinosas y declarado en situación de ruina urbanística.
El inmueble llegó a manos municipales a través de una expropiación forzosa, después de que su anterior propietario incumpliera los deberes de conservación exigidos por la normativa. Desde entonces, el Ayuntamiento ha intentado en dos ocasiones encontrar un comprador o promotor que asuma su rehabilitación, con la particularidad añadida de que la finca se encuentra frente por frente a un local de ocio nocturno, una circunstancia que puede condicionar el uso y la habitabilidad del edificio una vez rehabilitado y que algunos analistas apuntan como uno de los factores que pudo disuadir a posibles interesados en la primera licitación.
Una rehabilitación que permitiría reabrir la calle Pilar
Más allá del valor patrimonial del inmueble, la operación tiene una dimensión urbana relevante. La puesta en uso de la finca permitiría la reapertura de la calle Pilar, una vía que conecta las calles Juana de Dios Lacoste y Francos y que casi dos décadas cerrada al tránsito peatonal. La recuperación de ese paso peatonal supondría una mejora tangible para la movilidad y la vida en uno de los enclaves más céntricos de Jerez, contribuyendo además a eliminar una zona degradada en pleno corazón histórico de la ciudad.
La adjudicación se llevará a cabo mediante un procedimiento abierto y se valorará en función de varios criterios. Entre ellos figuran el régimen de vivienda a construir, tanto en venta como en alquiler, el precio de venta o alquiler de las viviendas a promover, y la mejor oferta económica, entendida como el mayor incremento sobre el precio de salida. Un sistema de valoración que busca no solo maximizar el retorno económico para las arcas municipales, sino también garantizar que el resultado final sea socialmente útil para la ciudad.
Con esta segunda convocatoria, el Ayuntamiento de Jerez apuesta por dar una segunda oportunidad a un edificio que acumula años de deterioro en uno de los espacios de mayor valor histórico y simbólico del centro urbano. La pregunta ahora es si el mercado responderá esta vez donde antes no lo hizo.
