El Ayuntamiento de Jerez actualizó el pasado año las declaraciones de las Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) en el municipio con la incorporación del eje conformado por las calles Remedios, Santa Ana y Algarve. Una relación de calles que se suman a las que ya estaban determinadas como ZAS en el Centro Histórico de la ciudad: calles San Pablo y Caballeros, y plaza Vargas y plaza del Clavo.
Sin embargo, aunque las licencias están limitadas en estas zonas restringidas por saturación de ruido y masificación, en muchas de ellas los vecinos están cansados de ver, según dicen, cómo se hace la vista gorda.
"Hay un local sin licencia y sigue igual; con venta de alcohol a menores; y aguantamos comas etílicos, meadas y gente hasta las tantas de la madrugada", se quejan vecinos del entorno de Plaza del Clavo a lavozdelsur.es.
Como ya ocurriera en las pasadas Navidades, los vecinos ahora temen que con la llegada de la Semana Santa —en realidad, desde este Viernes de Dolores— la zona vuelva a las andadas más extremas: "Macrobotellón insportable, donde es imposible descansar, pese a que aquí hay vecinos que se levantan temprano para trabajar".
Las procesiones de Tornería pasan como muy tarde a la una de la madrugada, "pero no a als 4 o las 5 de la mañana", lamentan unos vecinos cansados de la situación y que reclaman más atención y medidas de seguridad en la zona. "Llamamos a la Policía y nos dicen que no pueden hacer nada, que eso no depende de ellos. Seguimos igual meses después y ahora otra viene lo peor".
Los residentes aseguran que, como en temporada alta de Zambombas, la situación genera miedo y frustración. Relatan que, el año pasado, sufrieron daños en sus viviendas, como cristales rotos, y que actualmente evitan encender las luces por temor a nuevos actos vandálicos.
La respuesta del Ayuntamiento
El Ayuntamiento de Jerez, como ya apuntara en diciembre pasado, ha respondido a las quejas vecinales sobre la plaza del Clavo, señalando que la afluencia de personas consumiendo alcohol en el exterior es una situación similar a la de otras plazas de la ciudad, como la del Arenal o la del Algarve, y que la particularidad de la plaza del Clavo es su tamaño reducido, que concentra a más personas.
Según fuentes municipales consultadas, se sigue con las sanciones por vender alimentos sin autorización, tanto durante eventos como fuera de ellos. Además, insisten, algunos bares de la zona han recibido sanciones por instalar veladores sin autorización. Sin embargo, el Ayuntamiento aclara que estas medidas no impiden que se produzcan aglomeraciones de personas en el exterior o que, puntualmente, puedan reproducirse actividades no permitidas o directamente ilegales.
El Consistorio asegura que la zona está siendo vigilada de manera continua por la Policía Local y que los agentes han intervenido tanto en la tienda como en los bares para atender las quejas de los vecinos. Aseguran que, a pesar de la concentración de personas, nunca se han registrado incidentes graves.
