Salitre&Azahar se alza como la gran vencedora del Certamen Volantes de Cádiz 2026 gracias a su colección La Rosa de Sankofa, presentada en el marco de la Pasarela Flamenca Jerez 2026. La firma, integrada por Anabel Genal y Raquel Andrades, conquistó al jurado con una propuesta que combina tradición, simbolismo e innovación, reafirmando el papel del certamen como plataforma clave para el talento creativo de la provincia.
Impulsado por la Diputación Provincial de Cádiz y Trapo’s, el Certamen Volantes de Cádiz vuelve a consolidarse como un escaparate donde el traje de flamenca se interpreta desde una mirada de autor, sin perder sus raíces. En esta edición, el galardón reconoce una colección de fuerte carga conceptual, en la que África y Andalucía dialogan a través del diseño.
Con La Rosa de Sankofa, Salitre&Azahar plantea un discurso de notable profundidad simbólica. La colección se apoya en una paleta cromática vibrante, donde naranjas y violetas contrastan con un beige luminoso, y se construye a partir de siluetas en S, volúmenes con vuelo y un patronaje que subraya entalles y drapeados tanto en cuerpos como en faldas. Los volantes de capa, de capote y canasteros, junto a las enaguas de clavel, refuerzan el movimiento y la expresividad de las piezas.
El trabajo artesanal se convierte en uno de los pilares de la propuesta, con flores y lunares de crochet realizados a mano con hilo de cuquillo y aplicaciones geométricas que funcionan como guiño a la adaptación de la tradición a los cambios culturales. En cuanto a los tejidos, la colección integra popelines en verdes, naranjas, beis y marrón chocolate; rasos en coral, marrón y fucsia; encaje marrón; gasa con estampado de rosas africanas; crep rosa fucsia; mikado turquesa y algodones estampados destinados a la forrería.
El premio para la firma ganadora consiste en 400 euros en tejidos de Trapo’s y la posibilidad de desfilar en 2027 con su colección en la Pasarela Flamenca Jerez, un impulso clave para la proyección futura de la marca.
Diseñadoras de toda la provincia de Cádiz
La edición de 2026 destacó además por una participación íntegramente femenina, con creadoras procedentes de distintos puntos de la provincia de Cádiz. Desde Jerez, Arcos, Los Barrios o San Fernando, las diseñadoras presentaron propuestas donde la emoción, la memoria y el paisaje se transformaron en lenguaje de diseño, evidenciando el alto nivel creativo del certamen.
Para completar el mapa creativo de esta edición, Jerez tuvo una presencia especialmente destacada. Ana Linares presentó Por Ellas, una colección construida desde el agradecimiento y la esperanza. La propuesta desemboca en una flamenca de celebración, con lunares, flores y flecos, e incorpora guiños a complementos como los pañuelos al cabello, conectando de manera directa con el imaginario festivo de la Feria de Jerez.
También desde Jerez, Amada Vera mostró Zahara de los Atunes, una traducción del litoral atlántico al traje de flamenca. La colección se apoya en degradados de azules que evocan la luz marina, la geometría del agua y la atmósfera del atardecer, trasladando al diseño la esencia del paisaje costero.
En clave más íntima y testimonial, Charo Borrego firmó La Carito, una colección dedicada a su madre. En ella, delantales bordados se transforman en tiras ornamentales que estructuran el discurso visual, acompañadas de enaguas floridas que remiten al gesto cotidiano de coronarse con jazmín, margaritas o hierbabuena.
La representación jerezana se completó con Verónica Camas y su colección Mi regalo, que narra un viaje vital a través del contraste cromático. El negro aparece como símbolo de dudas y madurez repentina, frente al blanco entendido como luz y alegría. La propuesta se resolvió en cuatro vestidos con lunares delicados y grandes lazadas de diferentes tamaños, formas y ubicaciones como firma expresiva.
También desde Jerez, Lucía Rincón presentó Primavera Sevillana, un recorrido que va desde la solemnidad de la Semana Santa hasta el estallido de la Feria. La colección incorpora referencias a la Macarena en verde Esperanza y al Gran Poder en negro profundo, con un lenguaje de brillo y movimiento en el que los volantes giran como capotes al viento y los lunares se multiplican como farolillos.
Desde Arcos, Juani Reyes defendió Suspiro Flamenca, una propuesta que sitúa el movimiento como eje central. El vuelo del traje y el protagonismo de los volantes se potencian mediante la elección de tejidos pensados para la fluidez y la expresión en pasarela.
Por su parte, Carmen Amores, de Los Barrios, presentó Herencia, un homenaje a su abuela “Mariquita”. La colección se construye a partir de una paleta de rojos vibrantes, negros profundos y blancos puros, con los lunares como código de tradición y libertad, en una lectura que reivindica el carácter y la autenticidad.
La isleña Jennifer Rober llevó Ar’ Porompon Pón, una propuesta que reivindica la esencia flamenca desde la fuerza cromática asociada a las flores del albero y el real. La colección se apoya en patronajes de líneas sencillas, escotes clásicos y bajos con efecto clavel de marcada presencia.
Asimismo, Sole Sevillano presentó Imaní, un manifiesto de renacer que reivindica a una mujer firme y luminosa. En la propuesta, el movimiento de los volantes y los brillos simbolizan la transformación y esa luz interior que permanece incluso en los momentos más oscuros.
El programa se completó con el desfile de Adrián Marín, ganador del Certamen Volantes de Cádiz 2025, que presentó “Tuya siempre”, y con la deliberación de un jurado experto que contó con la presencia de Jessica Bueno, madrina de la Pasarela Flamenca Jerez 2026, quien reconoció la dificultad de elegir entre colecciones marcadas por la ilusión y el trabajo.
Con este fallo, Salitre&Azahar firma una de las propuestas más destacadas de la edición y sitúa “La Rosa de Sankofa” como un referente del traje de flamenca contemporáneo, capaz de mirar al pasado y al futuro sin perder su esencia.
