La Hermandad de la Lanzada podrá realizar este año su salida procesional desde el Carmen con normalidad, dejando atrás las enormes dificultades que suponía salvar la estrecha puerta del templo y la diferencia de altura respecto a la calzada.
Hasta ahora, la cofradía recurría a una rampa para superar los escalones de acceso, una solución que obligaba a los costaleros a realizar un esfuerzo considerable y que implicaba una maniobra irregular y poco estable para situar el misterio en la plaza, con el consiguiente riesgo para los costaleros y la talla del paso.
Seis metros en L para una salida limpia
La hermandad estrenará el próximo Jueves Santo una plataforma diseñada en forma de L, con seis metros de fondo y otros seis en la rampa de bajada lateral. La estructura ha sido copiada y adaptada a sus medidas tomando como referencia la que instala la Hermandad de San Bernardo de Sevilla.
Gracias a este sistema, el paso podrá salir completamente en plano, evitando que, una vez echado a tierra, tenga que avanzar por una fuerte pendiente. Ya en el exterior, el misterio quedará situado sobre la plataforma y, mientras se sube la cruz a su altura habitual, sonará la Marcha Real. A continuación, girará hacia la derecha para quedar embocado en la calle Carmen.
La iniciativa viene a dar solución a un problema que la cofradía arrastraba desde hace años y que se hizo más evidente tras el estreno del nuevo paso.
Montaje en la mañana del Jueves Santo
La estructura será instalada en la mañana del propio Jueves Santo y desmontada una vez la hermandad se haya recogido. Esta cuestión ya está organizada por la corporación.
El motivo de este montaje limitado en el tiempo responde al tránsito de pasos por la zona —aunque no sean muchos— y, sobre todo, a la gran acumulación de público que se produce en Carpintería y calle Carmen durante el paso de las cofradías, circunstancia que podría resultar incompatible con las dimensiones de la plataforma.
