La Semana Santa de Jerez no solo se vive en las calles, sino también en miniatura. La Sala de Profundis, en los Claustros de Santo Domingo, acoge hasta el 4 de abril la exposición La Semana Santa en Miniatura II, dentro del ciclo cultural de Cuaresma Spe Lucis. La muestra permite recorrer la devoción jerezana, sevillana y gaditana a través de misterios y palios reproducidos con fidelidad, donde cada respiradero, cada candelabro y cada detalle de las imágenes transmiten la solemnidad de la procesión.
En esta edición participan varios artistas que combinan tradición y técnicas modernas para recrear la riqueza de la Semana Santa. Las piezas expuestas reflejan no solo la estética de los pasos, sino también el espíritu cofrade que impulsa a quienes dedican horas de trabajo y años de aprendizaje a reproducir la pasión y la fe en miniatura. Entre ellas, la colección de sellos del Club Filatélico Jerezano ofrece otra forma de difundir la devoción, llevando la Semana Santa a cualquier lugar a través del correo postal.
Narciso Corrales: medio siglo de dedicación
Narciso Corrales Ramos, natural de Cádiz, cumple este año 50 años trabajando en miniaturas cofrades y ha decidido que esta será su última exposición de gran escala. "Creo que ya he cumplido", afirma a lavozdelsur.es, con una sonrisa de orgullo. Corrales empezó en 1976 con un crucifijo diminuto y una bombillita para iluminarlo en una caja de zapatos.
Desde entonces ha dedicado décadas a reproducir pasos de forma meticulosa, combinando barro cocido para las imágenes y estaño para los respiraderos y canastos, con un cuidado extremo en cada detalle, incluyendo flores naturales y pan de oro en los adornos.

Entre sus obras más recientes se encuentra el paso del Transporte —que es, además, el protagonista del cartel de la exposición—, elaborado durante dos años, y la Flagelación, también trabajada durante dos años. Su pieza más antigua y compleja, el Cristo de Medinaceli de Cádiz, se realizó entre 1987 y 1991 y aún conserva la precisión del estaño repujado, con cada esquina y respiradero reproducidos artesanalmente.
"Todo se hace a escala, aproximadamente diez veces más pequeño que el real, y cada detalle es fiel al paso original. Yo voy a cada hermandad y pido permiso para medir el paso y así hacerlo a escala real", explica. Corrales calcula que un paso de estas características puede costar alrededor de 3.800 euros en materiales y mano de obra, aunque él insiste en que la pasión y la dedicación no tienen precio.
Beltrán Saldaña: innovación tecnológica
Beltrán Saldaña aporta un enfoque moderno al grupo. Sus pasos están realizados mediante impresión 3D, técnica que empezó a explorar tras su jubilación, cuando buscaba un proyecto que ocupara su tiempo y le permitiera mantenerse activo. Entre sus obras se encuentran la Sentencia Macarena y la Esperanza de Triana, que requirieron entre tres y cuatro años de trabajo respectivamente.
"Con el 3D puedo conseguir detalles que antes eran imposibles de reproducir", explica Saldaña a este medio. Además, dedica especial atención a la iluminación: cada vela reproduce el derretimiento natural de la cera, evitando que la luz se perciba como artificial. "No queríamos que fuese una tarta de cumpleaños. Queríamos que se viera la candelería de verdad, con la luz derritiendo la vela de manera natural", detalla.

Para lograrlo, selecciona a los mejores artesanos en cada disciplina: policromía, modelado y candelabros, combinando la tradición con la tecnología.
Joaquín Seide: el arte en plastilina
Joaquín Seide trabaja con plastilina y pasta modelable, reproduciendo pasos como La Bofetá de Sevilla y Las Cigarreras. Sus piezas requieren hasta seis meses de trabajo, y suele gestionar varios pasos a la vez. "Hago cuatro o cinco pasos, al mismo tiempo. Cada respiradero, cada canasto, cada candelabro tiene su detalle y no se puede improvisar", explica.
Para Seide, la clave está en la paciencia y la planificación. Cada paso comienza con la parigüela, después se modela el canasto y se ajustan los candelabros, cuidando que las proporciones sean exactas. "Depende del paso lo que te da más coraje empezar: si es un palio, la estructura de los varales; si es un misterio, los candelabros con las imágenes", señala.

Al igual que sus compañeros, mantiene una conexión profunda con la Semana Santa: "Siempre he estado pegado a las cofradías y seguir haciendo miniaturas me permite mantener activa la vida cofrade", añade.
Técnicas y detalles
Las técnicas empleadas en la exposición son variadas: desde el estaño repujado de Narciso Corrales hasta la impresión 3D de Saldaña y la plastilina de Seide. Los materiales seleccionados son de primera calidad, incluyendo pinturas acrílicas, óleos, pan de oro y flores naturales. Cada obra refleja la devoción y el cuidado artesanal de sus autores, y permite observar elementos que muchas veces pasan desapercibidos en los pasos reales, como respiraderos, canastos, candelabros y detalles de las vestiduras.

Corrales destaca que los pasos no solo reproducen la forma, sino también la esencia de la Semana Santa: "La idea es que el espectador sienta la solemnidad, la devoción y la pasión que hay detrás de cada procesión". Saldaña agrega que la combinación de técnicas antiguas y modernas amplía las posibilidades artísticas, mientras Seide subraya la importancia de la precisión en cada pieza.
Reacciones del público
Desde la inauguración, los visitantes se han mostrado sorprendidos por la fidelidad de los detalles y la combinación de técnicas. Muchos se detienen frente a cada paso, comparan proporciones y observan la iluminación y los candelabros. La exposición permite apreciar el esfuerzo, el tiempo y la pasión invertidos, así como el diálogo entre tradición y tecnología.
El anuncio del retiro de Narciso Corrales marca un hito en la exposición. "Creo que ya he cumplido. Seguiré haciendo pequeñas piezas, pero un paso completo ya no", revela a lavozdelsur.es. Su retirada deja un legado de medio siglo de miniaturas que han inspirado a las generaciones siguientes, incluyendo a Saldaña y Seide, quienes continúan explorando nuevas técnicas y formatos.
Corrales confiesa que, aunque se retira de los pasos completos, seguirá colaborando con compañeros y atendiendo encargos menores: "Mientras esté vivo, seguiré haciendo mis tonterías y ayudando, pero ya un paso entero… ya está bien". Esta declaración añade un componente emocional a la exposición, que no solo celebra la artesanía, sino también la trayectoria de quienes han dedicado su vida a reproducir la Semana Santa en miniatura.



