La Hermandad del Santo Entierro, que junto a Prendimiento, Cristo del Amor, Judíos y Candelaria, fue una de las que con más retraso se recogió en Semana Santa, hace balance de la salida procesional y de las circunstancias que propiciaron la demora.
El hermano mayor, Enrique Espinosa, demanda más tiempo para el regreso de la hermandad y lo compara con el que tienen otras hermandades vecinas. Pone como ejemplo que la Soledad tiene tres horas para llegar a la Victoria, mientras que su cofradía ese tiempo es de tres horas y veinte minutos, pese a que su recorrido es mucho mayor hasta llegar al Calvario.
Más tiempo para la vuelta
Espinosa aclara que este y otros argumentos no eximen de responsabilidad a la hermandad: “Que no suene a justificación, porque habrá aspectos que tendremos que solucionar nosotros, otros que no”. “Desde que salimos de la Catedral, nos falta tiempo. El palio, por ejemplo, tiene tres horas veinte para recogerse”, y reitera la comparativa con los tiempos de cofradías cercanas a la del Calvario: “Las que salen de Santiago tienen tres horas cincuenta. Y la Reina del Transporte, que puede tener una distancia muy similar, tiene cuatro horas”, expone. Sin embargo, de ida los horarios son óptimos.
Haciendo autocrítica, en el análisis que ha hecho la junta de gobierno, reconoce que “es verdad que el ritmo de la cofradía en determinadas zonas puede aumentar, eso sin duda es achacable a nosotros”. E incluso plantean cambiar el recorrido para eliminar el paso por la calle Juan de Torres cuando vienen de regreso, “cogeríamos Porvera, Ancha y llegar a Santiago”, destacando que al coger por calles amplias les permite aumentar el ritmo. También señala el paso por Tornería como otra vía en la que deben acelerar.
En definitiva, más tiempo de vuelta, más ritmo de paso y cambiar itinerario son las fórmulas que se proponen para que en 2027 no vuelva a suceder lo de este año con la Piedad entrando 80 minutos más tarde de su hora fijada.
Gran fluencia de público y las saetas
Puntualiza que este año se ha vivido un Sábado Santo excepcional en la calle Taxdirt, “con una enorme afluencia de público”, situaciones que no permiten aligerar el paso. En total, se cantaron nueve saetas en la antigua calle de la Sangre y fue donde “acumulamos realmente un retraso muy importante”.
“No somos una hermandad de estricta penitencia como puede ser San Miguel, Cinco Llagas, Buena Muerte… nuestro carácter nos obliga a respetar esos momentos”, manifiesta Enrique Espinosa. Ese ambiente tan exclusivo que siempre tuvo la recogida de la Piedad, salvando los años y los cambios aplicados en la hermandad, se ha recuperado en gran medida este 2026: “Es algo que se está rescatando, por lo que la devoción popular debe casar con nuestro corte clásico y serio sin llegar al estricto silencio”.
No obstante, el hermano mayor tiene claro el compromiso adquirido con el obispado cuando se abrió el Sábado Santo a las procesiones, cumplir el plan horario: “Como hermandad estamos en la obligación de cumplirlo, queremos cumplirlo y lo tenemos que cumplir. Por eso digo que no quiero que sea una justificación bajo ningún concepto, porque si no hemos llegado a tiempo, es por culpa nuestra”.
