La Asociación Rutas del Vino y del Brandy del Marco de Jerez celebró este jueves su asamblea general ordinaria en la sede del Consejo Regulador, con su presidente César Saldaña al frente y la presencia del gerente, José Luis Baños, y el tesorero, Fulgencio Meseguer. La reunión sirvió no solo para aprobar el acta de la anterior sesión del 1 de diciembre, sino para trazar el rumbo de una entidad que en 2026 alcanza una efeméride de especial relevancia: sus veinte años de existencia, que se cumplirán el próximo 30 de julio. La asamblea contó además con la presencia de la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, quien quiso trasladar personalmente el respaldo del consistorio a la asociación en este año tan significativo.
El discurso de la alcaldesa durante su intervención no dejó lugar a dudas sobre el papel que el Ayuntamiento quiere jugar en este aniversario: "Quería estar en esta asamblea para felicitar a la asociación y trasladar un mensaje: el Ayuntamiento es un socio colaborador absoluto de esta Ruta y cada iniciativa que proyectáis lo es también para el consistorio y viceversa". García-Pelayo subrayó además la confluencia de dos grandes hitos en el mismo año: "la coincidencia del veinte aniversario de la Ruta del Vino y el Brandy de Jerez con la capitalidad gastronómica es un hecho al que hay que sacar rendimiento y el Ayuntamiento estará ahí aprovechando esa simbiosis".
El dato que respalda la relevancia de la asociación es difícil de ignorar. En 2024, la Ruta del Vino y el Brandy del Marco de Jerez se convirtió en la ruta del vino más concurrida de todo el país, con 425.000 visitantes, una cifra que consolida al Marco de Jerez como uno de los destinos enoturísticos de primer orden a nivel mundial y que otorga aún más peso a las celebraciones previstas para este año del vigésimo aniversario.
Una gala en los Museos de la Atalaya y una renovación de imagen para celebrar dos décadas
El plato fuerte de los actos conmemorativos será una gala que se celebrará en los Museos de la Atalaya coincidiendo con el 30 de julio, fecha en la que se cumplen exactamente los veinte años desde la fundación de la asociación. Pero la celebración no quedará reducida a un único evento: la directiva ha diseñado una campaña que englobará todo el año 2026, con una batería de acciones promocionales que incluyen la organización de un presstrip para periodistas especializados, iniciativas en redes sociales, la creación de souvenirs conmemorativos y, especialmente, el cambio del logotipo y la imagen corporativa de la asociación, que estrenará nueva identidad visual en este año tan especial.
Junto a las acciones ligadas al aniversario, la asociación ha fijado también otros objetivos estratégicos para 2026. Entre ellos destaca la elaboración del segundo Estudio de Accesibilidad Turística —el primero se realizó en 2024—, la apuesta por la digitalización de la plataforma de gestión interna y el fomento de la formación y la calidad enoturística entre los establecimientos y empresas que forman parte de la red.
20 años construyendo el enoturismo del Marco de Jerez
La Asociación Rutas del Vino y del Brandy del Marco de Jerez nació en 2006 con un objetivo claro: aglutinar y cohesionar la oferta turística existente en torno a los atractivos enológicos del Marco de Jerez y contribuir, a través del enoturismo, al desarrollo económico, social y cultural del territorio, tanto en su vertiente urbana como rural. Dos décadas después, la red integra una amplia variedad de establecimientos y agentes: bodegas, enotecas, hoteles, casas rurales, bares y restaurantes, tabancos, museos, agencias de viajes y empresas de ocio de todas las ciudades del Marco, junto a sus respectivos Ayuntamientos y los Consejos Reguladores del Vino y del Brandy de Jerez.
Este ecosistema colaborativo ha sido la clave del éxito de una iniciativa que ha dado respuesta a las demandas de un enoturismo de calidad en pleno auge y que ha situado al Marco de Jerez en el mapa de los grandes destinos vitivinícolas mundiales. La cifra de 425.000 visitantes en 2024 no es solo un récord nacional: es el reflejo de veinte años de trabajo conjunto entre instituciones, empresas y territorios que han sabido convertir el vino y el brandy de Jerez en mucho más que un producto. En una experiencia, en una identidad y en un motor económico para toda la comarca.
