La respuesta exacta a una duda histórica: cuánto pesa un paso y por qué ahora sí se puede saber con precisión

Tres cofrades crean un sistema que ya ha medido seis misterios y permite reorganizar cuadrillas y trabajaderas con datos reales

Daniel Vázquez, el segundo por la derecha, posando junto a sus compañeros del quinteto musical Pasión.
25 de febrero de 2026 a las 20:12h

Durante años, el peso de un paso ha sido territorio de rumores, exageraciones y comparaciones interminables. “Este ronda los 3.000 kilos”. “El tuyo pesa más”. Comentarios habituales bajo las trabajaderas. Pero ahora hay cifras. Exactas.

La iniciativa parte de Cristian Vázquez, músico de La Sentencia desde hace 18 años y también costalero. Todo comenzó casi por casualidad: su padre tenía una empresa vinculada a coches de competición y contaba con básculas para el pesaje de vehículos. La idea fue adaptar ese sistema al mundo cofrade.

En lugar de situar las ruedas sobre las plataformas, colocar los zancos del paso. El primer ensayo se realizó en 2024 con el paso de La Humildad, de la barriada de Barbadillo. “Fue el primer experimento que hicimos”.

De experimento puntual a servicio para hermandades

“Somos tres cofrades, nos gustan estos líos, y a raíz de ahí empezamos a contactar con las hermandades”, explica Cristian, conocido como Piri.

Desde aquel primer pesaje, han pasado por el sistema los pasos de Pasión, La Sed, La Sentencia y el Soberano Poder. En total, seis misterios ya cuentan con certificación exacta de kilos, y hay una decena más en lista de espera. Incluso han recibido llamadas desde Ayamonte.

El misterio de Pasión durante el proceso de pesaje.

La curiosidad ha sido un motor importante. El propio Cristian lo reconoce: “A la gente le ha picado la curiosidad de pesar los pasos para saber si este pesa más que el tuyo y salir de dudas”

Pero el objetivo va mucho más allá de alimentar debates. “Con ese dato se pueden corregir muchas cosas e incluso la organización de los costaleros, tanto aliviar las chicotás como la reestructuración de las trabajaderas”

El caso de La Sentencia: de los 3.000 kilos al dato real

Uno de los ejemplos más llamativos es el misterio de La Sentencia. Existía la creencia de que rondaba los 3.000 kilogramos. La báscula desmontó el mito.

“Con fama de usar alrededor de 3.000 kilogramos; al final se quedaron en 2.000. Se quedaron con la cara cuadrada diciendo que tampoco pesa tanto para como acabamos en la Madrugada”

El resultado no quedó en anécdota. Sirvió al capataz, Alberto Millán, “para hacer una buena igualá y tallaje de las trabajaderas”. Un ajuste que después se traduce en la calle: mejor distribución del esfuerzo y una salida procesional más equilibrada.

Cuatro básculas, un ordenador y una formulación

El procedimiento es técnico pero claro. Utilizan cuatro básculas individuales, una para cada pata del paso, conectadas a un ordenador que registra el peso de cada punto.

“Después aplico una formulación que determina datos clave como la diferencia de kilos que hay entre la delantera y la trasera, entre el zanco izquierdo y el derecho delantero, entre el zanco trasero izquierdo, trasero derecho y el peso total”.

El misterio de la Sentencia con uno de sus zancos sobre una báscula.

Así, el capataz obtiene no solo el peso global, sino el reparto exacto de cargas. Sabe dónde soporta más kilos el paso y puede ordenar mejor a la cuadrilla.

La media de un misterio, según dimensiones y número de figuras secundarias, suele situarse entre los 1.500 y los 2.500 kilogramos. Aunque no todos responden al mismo patrón.

“Cuestión aparte es cuando hablamos del Descendimiento, por ejemplo, también del Transporte, son pasos más antiguos en los que el tallista empleaba mucha madera y las técnicas son distintas a como se trabaja los pasos actuales”.

Una posible patente y un estudio que va más allá del peso total

El proyecto funciona bajo el nombre de ‘Pesaje de Pasos’ y Cristian tiene clara su intención “Mi intención es patentar esto, creo que no hay nadie que lo haga y ofrezca este servicio, que no solo se remite a decir tanto pesa el paso; también entramos en las cargas que soportan las trabajaderas; no hay nadie que haga un estudio igual”.

Más que curiosidad, insiste, es mejora técnica. “Soy costalero y como tal me interesan esos datos, no por la curiosidad, sino por mejorar el trabajo en las trabajaderas y el del capataz”

La pregunta sigue siendo la misma de siempre. ¿Cuánto pesa un paso? La diferencia es que ahora, por fin, tiene respuesta exacta.

Sobre el autor

Kiko Abuín

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