La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, ha entregado este 28 de febrero el Premio de Andalucía 2026 a los núcleos rurales del término municipal afectados por las recientes borrascas. Un reconocimiento institucional que pone en valor su “esfuerzo, resiliencia y capacidad de superación” ante los graves daños sufridos por el temporal.
El acto se ha celebrado en la barriada rural de Lomopardo, con el monasterio de La Cartuja como escenario de fondo, en una jornada marcada por el agradecimiento a las familias que han padecido las consecuencias del desbordamiento del río Guadalete y del tren de borrascas que azotó la zona entre enero y febrero.
Durante esas semanas, miles de personas tuvieron que ser desalojadas y se registraron múltiples daños en viviendas, establecimientos, infraestructuras y campos de cultivo. La ceremonia ha querido rendir homenaje a todas ellas, visibilizando el impacto de unas inundaciones que golpearon con fuerza a la zona rural jerezana.
Un reconocimiento a la fortaleza ante el desbordamiento del Guadalete
En su intervención, la alcaldesa ha reivindicado el ejemplo de resiliencia y solidaridad que han ofrecido las familias afectadas por el desbordamiento del Guadalete y por las sucesivas borrascas. Según destacó, su comportamiento ejemplar facilitó el trabajo de los cuerpos y fuerzas de seguridad desplegados en los dispositivos coordinados a través del CECOP.
García-Pelayo subrayó también la constante colaboración ciudadana, la cooperación y la creación de redes de apoyo que se activaron en los momentos más delicados. Puso en valor la implicación desinteresada de entidades sociales y del voluntariado, resaltando la respuesta “ejemplar” de la ciudadanía en situaciones de máxima tensión, preocupación y miedo.
El acto institucional contó con la presencia de miembros del Gobierno de Jerez y de la Corporación municipal, representantes de los núcleos rurales, familias afectadas y efectivos de los cuerpos y fuerzas de seguridad que participaron en los operativos de emergencia.
Orgullo rural y agradecimiento colectivo
La teniente de alcaldesa de Medio Rural, Susana Sánchez, mostró su orgullo por un reconocimiento que, según expresó, pone de manifiesto el carácter singular de la zona rural de Jerez y la calidad humana de sus habitantes, tanto en los momentos de crisis como cuando ejercen de anfitriones y ofrecen el mejor escenario para el disfrute de la naturaleza y las señas de identidad de cada pueblo.
También intervinieron los delegados de alcaldía de las barriadas rurales de Las Pachecas y La Ina, Susana Basto y Carlos Vidal, respectivamente. Ambos agradecieron la implicación institucional durante las semanas en que se han prolongado las consecuencias de la subida del río y las inundaciones.
Susana Basto dio las gracias a todas las delegaciones del Ayuntamiento, a los delegados de barriadas rurales y de las ELAs, así como a la ayuda humanitaria llegada desde Jerez y el resto de España.
No obstante, quiso incidir en que “el mayor premio se lo deben de llevar los vecinos y vecinas de la zona rural, porque han demostrado, una vez más, la gran humanidad y corazón que tienen aun perdiéndolo todo”.
Por su parte, Carlos Vidal insistió en agradecer “a todas las personas que desinteresadamente han estado interesándose por nosotros, para ayudar en la medida de lo que ha sido posible”, reconociendo el trabajo de quienes participaron en el dispositivo de emergencias. Asimismo, tuvo un reconocimiento especial hacia la delegada de Medio Rural, Susana Sánchez, destacando “todo el trabajo que ha realizado y por soportar toda la presión en estos duros momentos”.
La concesión de este galardón, aprobada días atrás en Junta de Gobierno Local, tiene como objetivo reconocer públicamente el compromiso cívico, la fortaleza y el espíritu comunitario de unos núcleos rurales que forman parte esencial del territorio, la identidad y el tejido social del municipio.
