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A veces la vida puede no ser más que una sombra. El miércoles 20 de marzo de 1985 salía muy serio y vestido de sport, relatan las crónicas de la época, rumbo a Puerto 2. Un millón de pesetas de la época pagó por su fianza y quedó en libertad a las dos semanas. Pero la "corná" regresaría diez años después. A las siete y media de la tarde del 18 de enero de 1995 era conducido a una de las celdas de la vieja cárcel jerezana de La Asunción. Uno de los episodios más sonados del diestro gitano "por los cuatro costaos" que el poeta Bergamín calificara como la música callada del toreo. La condena era por un delito de allanamiento de morada, ocurrido aquel marzo de una década antes. Otra vez la furia a relucir. La enajenación mental transitoria de quien se gana la vida frente a dos sobresalientes pitones de una mole de entre 300 y 500 kilos de peso. Los celos le llevaron a investigar una posible infidelidad de su esposa. Un asunto de cuernos pero sin burladeros. Dos individuos entran en el piso de un futbolista retirado y lo agreden. Según se prueba, un empresario amigo de Paula media en la trama. Tras la investigación policial, aun vestido de luces en la plaza de toros de El Puerto, es detenido y enviado al penal. Finalmente, tras diez años de "calvario", según admite, el Tribunal Supremo confirmaba la sentencia: dos años y 30 días de prisión. Quedaba absuelto de tentativa de asesinato. Sin antecedentes taurinos en su familia, mecánico como primer oficio, si su capote ha sido considerado por los entendidos como el mejor de todos los tiempos, su carácter, sus arrebatos y sus caprichos le siguen acompañando en el invierno de su vida para ennegrecer su leyenda.

A sus 74 años, Rafael Soto Moreno, El Paula, el mítico don Rafaé, ha vuelto a pasar la noche en el calabozo. 29 años después de aquel rocambolesco caso que le hizo dar con sus huesos en la cárcel, el ex torero de la calle Cantarería salía este viernes en libertad con cargos tras insultar y amenazar a su abogado, Manuel González Gamero, al que fue a buscar a su despacho de la calle Caballeros armado con una azada de campo, una navaja y un palo que portaba en una bolsa. De nuevo la furia de aquel que hacía del toreo música callada, en palabras del poeta. Otro amigo entre tantos intelectuales a los que atraía como un imán, embelesados por el duende de su muleta.

La libertad con cargos ha sido dispuesta por el juez de guardia del Juzgado de Instrucción número 3 de Jerez, que también le ha impuesto una orden de alejamiento sobre la víctima. Lo que ha quedado manifiesto es que el forense ha entendido que el matador cuenta con plenas facultades mentales. A su salida del juzgado, el torero, que ha declinado aportar detalles sobre lo manifestado ante el juez, ha indicado a los periodistas, en declaraciones recogidas por Europa Press, que "hasta el momento todo ha ido bien", agregando que "lo molesto es que he dormido en el calabozo y la noche ha sido dura". Al tiempo, ha manifestado que "la verdad debe prevalecer sobre todas las cosas, para que así venga la felicidad a través de la libertad". Algo parecido a lo que dijo al salir de prisión en abril del 85 tras abonar la fianza: "El bien siempre triunfa sobre el mal".

El abogado de oficio que le ha sido asignado ha explicado que el siguiente paso será presentar el escrito de defensa para "defender la versión de Rafael de Paula" durante el juicio, que ha sido fijado para el próximo 14 de noviembre. De entrada, la Fiscalía pide un año de prisión por amenazas graves. Por su parte, tras exponer los hechos al juez, el letrado jerezano Manuel González Gamero, víctima de este presunto intento de agresión y amenazas, ha apuntado que el "incidente" fue "bastante desagradable". "Escuché los gritos y los golpes desde el otro lado de la puerta", puesto que él no estaba presente después de que sus compañeros de despacho le dijeran que no abriera, al percatarse de la actitud "amenazante" con la que Rafael de Paula llegó al lugar y teniendo en cuenta de que el lunes se produjo un "primer incidente".

El germen de la bronca

El compañero de despacho de la víctima, Álvaro López de Carrizosa, ha explicado, según recoge la agencia Europa Press, que los hechos se remontan al pasado lunes, cuando, según su relato, el torero amenazó e insultó a González Gamero ante su negativa a presentar una demanda contra la Duquesa de Alba, Álvaro Domecq y Pedro Trapote, al considerar que "no tenía ni pies ni cabeza". Añade que, en esa conversación, el abogado le dijo que su trabajo con él ya había terminado después de que hace dos meses aceptara llevarle un procedimiento para arreglar unos papeles "sin cobrarle nunca nada" como "favor personal", atendiendo a sus circunstancias y "por la admiración que le tiene como torero", marchándose De Paula y "quedando la cosa ahí".

Sin embargo, López explica que cuando este jueves se marchaba del despacho vio a llegar a Rafael de Paula con una bolsa, por lo que advirtió telefónicamente a su compañero para que no abriera y dio aviso a la Policía. A continuación, apunta que subió al despacho y se encontró al maestro jerezano "haciendo cosas anormales" y "aporreando con la azada" la puerta del despacho. Añade que la Policía acudió al lugar e intervinieron al presunto agresor la azada, además de "un puñal" que llevaba en la bolsa junto a un bastón "con una empuñadura bastante ancha" del que se ayuda para caminar.

Hasta los juzgados también se ha trasladado este viernes el decano del Colegio de Abogados de Jerez, Marcos Camacho, para mostrar su "apoyo" al letrado, al entender que se ha dado una "vulneración del principio de independencia del abogado", al ser víctima de un presunto intento de agresión por negarse a interponer acciones penales contra estas tres personalidades en representación del torero.

Aún colea la polémica en Ronda

La montaña rusa vital de Rafael de Paula le ha llevado a que en una de sus últimas apariciones públicas ofreciera un nuevo episodio tan lamentable como disparatado. De nuevo el atribulado diestro montaba la gresca, en esta ocasión, al recoger un premio que la cadena estatal Paradores le concedía en 2012 en Ronda. Como un morlaco, el torero embistió contra la alcaldesa presente en el acto, contra el director del establecimiento, el pintor que había diseñado la invitación, y hasta contra su propio hijo Jesús, para el que pidió que nadie comprara su libro Entre clamores y espantás. El soplo del toreo. 

El 'affaire' Pacheco

Tampoco escapó el exalcalde Pedro Pacheco de las iras del considerado maestro de la tauromaquia. En 2002, año en el que le concedieron la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, ambos se enzarzaron en una agria guerra dialéctica al rechazar el diestro una propuesta municipal de dedicarle un monumento. "El monumento que venga de la gente humilde del pueblo, aunque sea peseta a peseta, pero donde intervenga el Ayuntamiento, ni agua mientras esté Pacheco de alcalde", declaraba a la prensa. A lo que el regidor andalucista replicaba: "Todo lo que tiene es que quiso colocar a sus hijos por la cara en el Ayuntamiento y como el alcalde no accedió todo ha sido fruto de una rabieta. Ya sabéis que el nivel cultural de ese hombre es muy bajo y que no sabe lo que dice, bastante tiene con lo que sobrelleva. No hay que hacer el menor caso a sus palabras porque la ignorancia tiene es muy grande y el ignorante no hace ningún daño. Mejor para nosotros, así nos ahorramos el dinero".

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