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Profesores de la UCA precarios protestan en el inicio de curso: "Llevo cinco años de sustituto interino"

Un grupo del Sindicato de Apoyo al Personal Docente e Investigador Precario (SiA-PDIP) se concentra en la puerta principal del Campus de Jerez para reclamar la estabilización y mejorar las condiciones de la plantilla coincidiendo con la inauguración del nuevo aulario Carmelo García Barroso

  • Grupo de profesores de la UCA que han llevado a cabo una protesta pacífica en la puerta del Campus de Jerez.

Una enorme pancarta, varios profesores y una protesta pacífica sin ruido en el Campus de Jerez. Mientras dentro se celebraba la inauguración oficial del curso académico 2026/2027 y el estreno del nuevo aulario Carmelo García Barroso, un grupo de docentes de la Universidad de Cádiz (UCA) se ha concentrado frente a la Puerta del Lagar para reivindicar cambios en sus condiciones laborales.

Los profesores pertenecientes al Sindicato de Apoyo al Personal Docente e Investigador Precario (SiA-PDIP) reclaman mejoras en la contratación y denunciar situaciones se repiten cada comienzo de curso: plazas sin cubrir, incorporaciones cuando las clases ya han comenzado, contratos parciales, dificultades para conciliar y desplazamientos entre campus.

"La universidad pública no es un gasto, la educación es inversión", versaba esta pancarta que han podido leer los distintos representantes políticos que han acudido al acto. Entre ellos, el rector de la UCA, Casimiro Mantell y el consejero de Universidad, Industria, Energía e Innovación de la Junta de Andalucía, Jorge Paradela.  

Los representantes sindicales aseguran que habían solicitado concentrarse dentro del Campus de Jerez, sin embargo no fue posible. "Pensamos que la universidad es un foro donde se permiten y se deben dejar hacer ese tipo de protestas pacíficas, y se nos ha denegado el acceso", han explicado a lavozdelsur.es.

La intención, sostienen, no era alterar la inauguración. "La idea no era boicotear el evento, sino que el señor rector y todos sus acompañantes pudieran vernos", señalaron.

Uno de los participantes, Juan Ángel Tendero, exlica que se ha personado "por los derechos de los profesores más precarios". El docente ha puesto cifras a una realidad que, según detalla, afecta especialmente a quienes trabajan con jornadas parciales: "Las contrataciones son en general a tiempo parcial, hablamos de contratos de 300 o 600 euros al mes por dar a lo mejor la mitad de clases que da un profesor titular".

Dos de cada tres sustitutos trabajan a tiempo parcial

Los últimos datos desagregados publicados por la propia Universidad de Cádiz, correspondientes a julio de 2026, contabilizan 293 profesores y profesoras sustitutos, de los que 195 tienen contratos a tiempo parcial. Es decir, aproximadamente dos de cada tres.

SiA-PDIP considera que esta situación ha dejado de ser excepcional. El sindicato defiende que el profesorado sustituto resulta necesario para atender bajas, vacantes y necesidades docentes sobrevenidas, pero reclama que esta figura no termine asociada estructuralmente a la parcialidad.

"Cuando existen necesidades docentes suficientes, hay que buscar fórmulas que permitan mejorar la dedicación contractual. No tiene sentido fragmentar contratos y personas mientras las necesidades docentes siguen existiendo", sostiene la organización.

Ismael Jerez Cepa, trabajador del Departamento de Biología, lleva cinco años de sustituto interino, un reflejo del abuso de la temporalidad. "La posibilidad de estabilización está muy reducida, no solo la mía, sino la de muchos compañeros", ha dicho el profesor, a punto de arrancar su sexto curso en este universidad. 

"Tengo un contrato que a día de hoy ya estaría un poco fuera de la legalidad vigente, después de tanto tiempo se supone que ya la Administración debería hacer por estabilizarlo", comenta.

Ismael asegura que cumple los requisitos académicos para continuar desarrollando su carrera. "Yo soy privilegiado porque estoy a tiempo completo, pero la realidad hoy en día es que todos los contratos que ofrecen son a tiempo parcial, y por lo tanto pagan 500, 600 euros mensuales", ha añadido.

El sindicato reclama que las plazas y sustituciones se cubran antes del comienzo de las clases, reducir la contratación parcial cuando exista carga docente suficiente, mejorar la conciliación y la planificación de horarios y desplazamientos, además de facilitar la investigación, la movilidad, la acreditación y la promoción del personal temporal.

SiA-PDIP reconoce que parte de los problemas que atraviesa la Universidad de Cádiz están relacionados con la financiación del sistema universitario público andaluz, aunque considera que también existen decisiones de organización y contratación que corresponden a la propia institución.

"La UCA debe exigir a la Junta de Andalucía una financiación suficiente, pero también debe utilizar todo su margen de actuación para mejorar las condiciones de su plantilla", sostiene el sindicato.

Para la organización, que los mismos problemas reaparezcan al inicio de cada curso evidencia una situación que va más allá de incidencias puntuales. "Estamos ante una precariedad cronificada", añaden.

Plan de estabilización e incremento de presupuesto

Desde la UCA han trasladado a este medio que el campus permanece cerrado durante toda la jornada porque el 1 de octubre está marcado como día no lectivo en el calendario académico. También indica que está inmersa en uno de sus mayores planes de estabilización de personal y que existe voluntad de todo el equipo para mejorar las condiciones.

La universidad contempla un incremento de los costes de personal, impulsado por la aplicación de los acuerdos alcanzados en la Mesa General de Negociación de las Universidades Públicas Andaluzas y por las subidas retributivas previstas.

En concreto, el presupuesto de 2026 eleva en algo más de dos millones de euros, un 2,12%, el gasto global destinado al Personal Docente e Investigador (PDI). La partida pasa de 96.241.833 euros en 2025 a 98.285.839 euros en 2026, hasta situarse en aproximadamente 98,3 millones.

Dentro del mismo presupuesto aparece además la partida denominada "Retribuciones del Personal Docente e Investigador - Reposición y Promoción", que cuenta en 2026 con una dotación de 129.971 euros.

Una enorme pancarta, varios profesores y una protesta pacífica sin ruido en el Campus de Jerez. Mientras dentro se celebraba la inauguración oficial del curso académico 2026/2027 y el estreno del nuevo aulario Carmelo García Barroso, un grupo de docentes de la Universidad de Cádiz (UCA) se ha concentrado frente a la Puerta del Lagar para reivindicar cambios en sus condiciones laborales.

Los profesores pertenecientes al Sindicato de Apoyo al Personal Docente e Investigador Precario (SiA-PDIP) reclaman mejoras en la contratación y denunciar situaciones se repiten cada comienzo de curso: plazas sin cubrir, incorporaciones cuando las clases ya han comenzado, contratos parciales, dificultades para conciliar y desplazamientos entre campus.

"La universidad pública no es un gasto, la educación es inversión", versaba esta pancarta que han podido leer los distintos representantes políticos que han acudido al acto. Entre ellos, el rector de la UCA, Casimiro Mantell y el consejero de Universidad, Industria, Energía e Innovación de la Junta de Andalucía, Jorge Paradela.  

Los representantes sindicales aseguran que habían solicitado concentrarse dentro del Campus de Jerez, sin embargo no fue posible. "Pensamos que la universidad es un foro donde se permiten y se deben dejar hacer ese tipo de protestas pacíficas, y se nos ha denegado el acceso", han explicado a lavozdelsur.es.

La intención, sostienen, no era alterar la inauguración. "La idea no era boicotear el evento, sino que el señor rector y todos sus acompañantes pudieran vernos", señalaron.

Uno de los participantes, Juan Ángel Tendero, exlica que se ha personado "por los derechos de los profesores más precarios". El docente ha puesto cifras a una realidad que, según detalla, afecta especialmente a quienes trabajan con jornadas parciales: "Las contrataciones son en general a tiempo parcial, hablamos de contratos de 300 o 600 euros al mes por dar a lo mejor la mitad de clases que da un profesor titular".

Dos de cada tres sustitutos trabajan a tiempo parcial

Los últimos datos desagregados publicados por la propia Universidad de Cádiz, correspondientes a julio de 2026, contabilizan 293 profesores y profesoras sustitutos, de los que 195 tienen contratos a tiempo parcial. Es decir, aproximadamente dos de cada tres.

SiA-PDIP considera que esta situación ha dejado de ser excepcional. El sindicato defiende que el profesorado sustituto resulta necesario para atender bajas, vacantes y necesidades docentes sobrevenidas, pero reclama que esta figura no termine asociada estructuralmente a la parcialidad.

"Cuando existen necesidades docentes suficientes, hay que buscar fórmulas que permitan mejorar la dedicación contractual. No tiene sentido fragmentar contratos y personas mientras las necesidades docentes siguen existiendo", sostiene la organización.

Ismael Jerez Cepa, trabajador del Departamento de Biología, lleva cinco años de sustituto interino, un reflejo del abuso de la temporalidad. "La posibilidad de estabilización está muy reducida, no solo la mía, sino la de muchos compañeros", ha dicho el profesor, a punto de arrancar su sexto curso en este universidad. 

"Tengo un contrato que a día de hoy ya estaría un poco fuera de la legalidad vigente, después de tanto tiempo se supone que ya la Administración debería hacer por estabilizarlo", comenta.

Ismael asegura que cumple los requisitos académicos para continuar desarrollando su carrera. "Yo soy privilegiado porque estoy a tiempo completo, pero la realidad hoy en día es que todos los contratos que ofrecen son a tiempo parcial, y por lo tanto pagan 500, 600 euros mensuales", ha añadido.

El sindicato reclama que las plazas y sustituciones se cubran antes del comienzo de las clases, reducir la contratación parcial cuando exista carga docente suficiente, mejorar la conciliación y la planificación de horarios y desplazamientos, además de facilitar la investigación, la movilidad, la acreditación y la promoción del personal temporal.

SiA-PDIP reconoce que parte de los problemas que atraviesa la Universidad de Cádiz están relacionados con la financiación del sistema universitario público andaluz, aunque considera que también existen decisiones de organización y contratación que corresponden a la propia institución.

"La UCA debe exigir a la Junta de Andalucía una financiación suficiente, pero también debe utilizar todo su margen de actuación para mejorar las condiciones de su plantilla", sostiene el sindicato.

Para la organización, que los mismos problemas reaparezcan al inicio de cada curso evidencia una situación que va más allá de incidencias puntuales. "Estamos ante una precariedad cronificada", añaden.

Plan de estabilización e incremento de presupuesto

Desde la UCA han trasladado a este medio que el campus permanece cerrado durante toda la jornada porque el 1 de octubre está marcado como día no lectivo en el calendario académico. También indica que está inmersa en uno de sus mayores planes de estabilización de personal y que existe voluntad de todo el equipo para mejorar las condiciones.

La universidad contempla un incremento de los costes de personal, impulsado por la aplicación de los acuerdos alcanzados en la Mesa General de Negociación de las Universidades Públicas Andaluzas y por las subidas retributivas previstas.

En concreto, el presupuesto de 2026 eleva en algo más de dos millones de euros, un 2,12%, el gasto global destinado al Personal Docente e Investigador (PDI). La partida pasa de 96.241.833 euros en 2025 a 98.285.839 euros en 2026, hasta situarse en aproximadamente 98,3 millones.

Dentro del mismo presupuesto aparece además la partida denominada "Retribuciones del Personal Docente e Investigador - Reposición y Promoción", que cuenta en 2026 con una dotación de 129.971 euros.

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