En la calle Porvenir número 20 de Jerez, en un local completamente remodelado, funciona desde el pasado 3 de diciembre Wingsapp Sportbar, un establecimiento especializado en pollo a la brasa al estilo peruano y vinculado al ocio deportivo.
El negocio está dirigido por Vasty Henostroza, de origen peruano, quien lo puso en marcha junto a su pareja. Desde su apertura, asegura que la acogida ha sido positiva: "La verdad es que bastante bien. Enero fue incluso mejor que diciembre".
El eje central de la propuesta gastronómica es el pollo a la brasa elaborado según la tradición peruana. "Todos son al carbón", subraya Henostroza. "No es como en cualquier asador, no es navegando en líquido, sino que es un pollo que se hace a fuego indirecto, lento y jugoso por dentro". Según detalla, en su país de origen este plato es una referencia culinaria.
La responsable destaca que el sistema de cocción marca la diferencia. "Nuestro horno es muy distinto al que hay aquí, porque este es solo con carbón", explica. El proceso comienza un día antes, con un adobo sencillo. "Es sal, pimienta, comino, cosas muy básicas, pero se deja aliñar desde un día antes", señala. "El secreto está en el horneado, en que el carbón no le da directo, sino indirecto".
El establecimiento permite tanto el consumo en sala como el servicio para llevar. "Se puede encargar o consumir aquí", indica. Henostroza subraya que, en Perú, este tipo de locales funcionan como espacios abiertos al público:"“La gente va a comerlo allí, porque recién salido del horno está mucho mejor". Aun así, reconoce que muchos clientes optan por pedirlo para casa, generalmente en formato combinado con patatas y ensalada.
Además del pollo entero, Wingsapp Sportbar apuesta por las alitas, uno de sus productos más populares. “"enemos quince sabores, todas las salsas son caseras", afirma. Esta oferta se vincula a su modalidad de buffet libre, inspirada en su experiencia previa en Perú. "Allí teníamos barra libre de alitas y enganchaba mucho", recuerda. En Jerez, esta propuesta se refuerza con retransmisiones deportivas de fútbol y otros deportes.
La carta se completa con hamburguesas, sándwiches y platos para compartir. "Tenemos sándwich de pollo a la brasa, que sale mucho porque es muy fácil de comer", explica. También ofrece lo que denomina "chicharrón de pollo", una versión crujiente de pechuga acompañada de patatas. Entre los acompañamientos destaca el arroz chaufa. "Aquí le dicen arroz frito, pero cuando lo prueban ven que es distinto", señala. “Tiene pollo, tortilla francesa y está salteado”.
El local cuenta con una capacidad aproximada para 50 personas y varias pantallas para retransmitir competiciones deportivas. "Ponemos partidos todos los días que estamos abiertos", afirma. Fútbol, tenis o boxeo forman parte de la programación habitual. "Pueden venir solo a tomar una cerveza, no es obligatorio comer", añade. El horario se distribuye de martes a jueves por la noche, y de viernes a domingo en horario ampliado, mientras que los lunes permanecen cerrados.
Un nicho de mercado por descubrir
Antes de abrir en Jerez, Henostroza desarrolló su trayectoria profesional en Perú. "Yo he estudiado administración", explica. Durante la pandemia impulsó un negocio de alitas y comida a domicilio y trabajó con plataformas digitales. "Estábamos entre el delivery y los food trucks", recuerda. Tras trasladarse a España, detectó un vacío en el mercado: "Pollos a la brasa estilo peruano no había, y muchos latinos tenían que irse hasta Sevilla".
De cara al futuro, la empresaria plantea ampliar su apuesta por la cocina al carbón. "Queremos potenciar mucho todo lo hecho al carbón", afirma. Entre sus proyectos figura la incorporación de nuevos sistemas de cocción para carnes como panceta o cerdo. "Queremos dar mucho estilo peruano, pero sin irnos a platos complicados", señala. Su objetivo es llegar a un público amplio. "A los que no conocían este estilo les está gustando mucho. El boca a boca está funcionando", concluye.
En cuanto a los precios, Henostroza asegura que busca mantener una oferta accesible. "Un pollo entero en combo está en 20 euros, y el combo peruano con arroz en 30", detalla. También existen formatos individuales desde 15 euros, alitas desde 10 euros y sándwiches a partir de 8. "Creemos que los precios ayudan a que la gente se anime a probar", afirma. Para ella, la clave del crecimiento está en consolidar la experiencia: "Cuando generas una necesidad en el cliente, el cliente te busca".
