El imaginero sevillano José Antonio Navarro Arteaga ha respondido a las críticas surgidas tras la bendición de la Virgen de la Salud de los Enfermos, nueva dolorosa de la Hermandad de Bondad y Misericordia. El escultor abordó la polémica en el programa Evocación de Canal Sur Radio, donde explicó el enfoque artístico y espiritual de una obra que ha generado diferentes opiniones en el ámbito cofrade de Jerez.
En relación con su proceso creativo, Navarro Arteaga señaló que “en esto está todo inventado, pero he intentado ser un poco más valiente a la hora de afrontar los distintos trabajos. Llegado el momento de madurez en el que me encuentro, en el que el cuerpo me pide enfrentarme a otro tipo de retos, aquí entra esta situación de estar siempre en continuo descubrimiento y evolución”. El autor subrayó así una búsqueda consciente de nuevos lenguajes dentro de una tradición centenaria.
Una imagen pensada para la advocación y la oración
El imaginero explicó que la concepción de la talla parte directamente de su significado devocional. Su objetivo fue crear “una imagen que se acerque a Ella. Su advocación es la que es, Virgen de la Salud, madre de los enfermos. Quien va a pedirle va a pedir salud”. En ese sentido, defendió que la imagen debía transmitir acogida y cercanía, más que un dramatismo externo.
Navarro Arteaga detalló que buscó “que encontrasen a una madre que recibe, que atiende, que escucha esa petición tan importante de un fiel que se acerca a pedirle salud”, apostando por una fuerza interior y no por recursos expresivos más habituales como “muchas lágrimas o un gesto de dolor muy importante”. A su juicio, la obra mantiene coherencia con su contexto iconográfico, ya que la imagen es titular de una hermandad situada “en los albores de la Pasión de Cristo, es el lavatorio, el momento preliminar a la última cena del Señor”.
El escultor trianero afirmó que la hermandad jerezana respaldó el proyecto desde el inicio y acompañó de cerca su desarrollo. “He tenido las visitas correspondientes para ver la evolución de la imagen. La Virgen ha estado rodeada de una situación un poco anómala a la que estoy acostumbrado y es que a la Virgen le han venido a rezar personas que estaban enfermas para pedir esa sanción”, explicó, destacando la temprana dimensión devocional que ha adquirido la talla.
Sobre las críticas recibidas tras la bendición, Navarro Arteaga diferenció entre la opinión artística y el ataque personal. “Las críticas se aceptan bien si son constructivas. Cuando no son constructivas, se pierde un poco la crítica. A todo el mundo no le puede gustar lo que uno hace”, afirmó, reconociendo que la exposición pública forma parte de su oficio.
No obstante, el imaginero mostró su rechazo a los comentarios ofensivos que ha tenido que soportar en los últimos días. “Me parece algo que se sale de tono y es denunciable. Una cosa es hacer una obra de arte que te puede gustar o no y otra diferente es el insulto”, señaló, añadiendo que en sus 40 años de profesión nunca había vivido una situación similar y que “condeno porque no creo que sea una cosa lógica ni tenga sentido tratándose de una imagen sacra que ya está en su sitio bendecida”.
