En pleno corazón de Jerez, donde la emblemática plaza de la Asunción marca el pulso de la ciudad entre terrazas llenas y paseantes, hay un nombre que cada vez suena con más fuerza: Palique. Este gastrobar, ubicado en la calle Chapinería 1, no solo ha ganado protagonismo por su propuesta gastronómica, sino también por una frase que resume toda su esencia y engancha desde el primer momento: “Cuéntale que te conocí comiendo”.
Desde que el Grupo Tritón Hostelería tomó las riendas del local en 2023, el espacio ha evolucionado hasta convertirse en un punto de encuentro donde el ambiente “alegre y relajado” es tan importante como lo que llega al plato. La idea es clara: disfrutar “de un buen tapeo, de una buena cervecita, un vinito o comer junto con los amigos”, una filosofía que ha calado entre vecinos y visitantes.

La carta de Palique funciona como un auténtico viaje gastronómico. En ella conviven propuestas tradicionales como las puntillitas o las costillas de atún, con elaboraciones que sorprenden por su fusión, como unas coquinas al estilo Thai, “con una salsa japonesa”. Todo ello acompañado de una variedad de raciones que reflejan esa mezcla de raíces locales y guiños internacionales que define al local.
Tapas creativas y carnes premium
“La gente está muy contenta”, aseguran desde el establecimiento, que no ha dejado de innovar. De hecho, han incorporado nuevas opciones con un objetivo claro: que “nuestra clientela pueda disfrutar aún más de la gastronomía”.
Entre las novedades que ya están marcando tendencia destaca una reinterpretación de los fideos tostados con langostinos, ahora acompañados de carrillada y mayonesa de trufa, un plato que se ha convertido rápidamente en uno de los más demandados. Tampoco pasan desapercibidas las croquetas caseras de rabo de toro o de choco en su tinta, ni la ensaladilla de Palique, que ha conquistado a los comensales gracias a un giro inesperado: su elaboración con mayonesa de kimchi.
Pero hay más. Palique también ha decidido mirar hacia la alta cocina, incorporando propuestas más selectas como un entrecot con 45 días de maduración, hamburguesas premium de novillo o cortes de atún rojo salvaje de almadraba con el sello de Petaca Chico.
Este gastrobar se presenta como una parada obligatoria para quienes buscan una experiencia diferente en Jerez. Y para los que quieren darse un capricho, su oferta de carnes premium se posiciona como uno de sus grandes atractivos.


