El pago a la SGAE por las bandas de música podría retrasarse, con el 2027 como posible horizonte

El debate sobre los derechos de autor en la música sacra procesional avanza en su justificación, pero sigue sin fechas, cifras ni decisiones concretas

El compositor Manuel Marvizón sentado ante una mesa de mezcla de sonido en un estudio de grabación.
27 de enero de 2026 a las 17:11h

El pago a la SGAE por parte de las bandas de música que interpretan composiciones sacras procesionales sigue siendo, a día de hoy, una cuestión sin resolver y con un horizonte más o menos lejano. Tanto, que su implantación “puede tardar años”, según reconoce a lavozdelsur.es Manuel Marvizón, compositor y directivo de la asociación Musapro.

Así se puso de manifiesto en el I Encuentro Nacional de Compositores de Música Sacra Procesional, un evento que reunió a más de 70 compositores, directores y miembros de bandas, coros y agrupaciones, además de gestores culturales, representantes de hermandades y cofradías y profesionales del ámbito musical.

Un debate abierto, pero sin decisiones concretas

Durante el encuentro se celebraron seis mesas de debate, entre las que destacaron dos centradas en reflexionar sobre los formatos musicales y en avanzar hacia el reconocimiento de los derechos de autor. Sin embargo, pese a la relevancia del asunto, no se fijó ni una fecha de entrada en vigor ni una cantidad o porcentaje concreto a aplicar.

A partir de este congreso, el establecimiento del pago por derechos de autor ha avanzado únicamente en su justificación teórica. Así lo explica Manuel Marvizón, tesorero de Musapro (Asociación de Compositores de Música Sacra Procesional), quien señala que la fijación de una tasa “puede durar años”, dejando claro que “a día de hoy no hay decisión alguna”.

El 7% que marca la ley general y las dudas del sector

Sí se expuso durante el encuentro que la ley general establece un 7%, que en el caso de las hermandades o la Semana Santa se aplicaría sobre el coste por contrato de cada banda. No obstante, Marvizón matiza que “ahora toca estudiar el cómo hacerlo, porque lógicamente hay inquietudes por parte de los compositores”.

Un músico de una banda en una salida procesional.

En ese sentido, subraya la necesidad de analizar todos los “aditamentos para intentar construir algo positivo”. Y es tajante sobre el estado actual del proceso: “Se tardará tiempo en llegar a un acuerdo; ahora con el encuentro ha sido una invitación a todo el mundo para que se sienta a hablar, pero no hay absolutamente nada”.

2027 como posible horizonte… con muchas prioridades pendientes

El horizonte temporal podría situarse en 2027, siempre que para entonces se logre consensuar todas las inquietudes de los compositores. Aun así, Marvizón relativiza el peso del debate sobre la SGAE y los derechos de autor: “El tema de los derechos de autor es un 10% de la problemática de las composiciones ahora mismo”.

Entre las prioridades pendientes, el compositor señala la necesidad de incorporar la música sacra procesional al sistema curricular de los conservatorios, para que los alumnos conozcan el trabajo de los compositores andaluces. También incide en fomentar la excelencia compositiva, “estableciendo talleres por parte de Musapro además de jornadas para buscar la excelencia”.

Estas iniciativas se apoyan en una realidad que, según Marvizón, ya es incuestionable: “La música sacra procesional ha dejado de ser el hermano menor de los conservatorios o de la música en general y ya se ha convertido en una industria musical en sí misma”.

Dignificar al autor y proteger las partituras originales

Desde Musapro insisten en la importancia de ser “leales y fieles a la composición de la música procesional, con los cánones que tiene”, e incentivar la incorporación de jóvenes compositores, siempre “buscando la excelencia”. En ese contexto, Marvizón defiende que los derechos de autor ayudarían a ese objetivo, “porque hay un refrán que dice que lo que no cuesta no vale; es simplemente por dignificar y por reconocer el trabajo de la composición”.

Reconoce, no obstante, que el tema de los derechos “desgraciadamente es algo que molesta a muchísima gente”, pese a que insiste en que solo representa “un 10% de lo que necesitan realmente los compositores de música procesional”. En definitiva, se trata de “respeto hacia el autor, que es muy importante”.

Imagen de archivo de una banda en la Semana Santa de Jerez.

Otro de los frentes abiertos es el de las reinstrumentaciones no autorizadas. “Cuando voy por ciudades españolas, me encuentro que está sonando Candelaria o Madre Iniesta, por ejemplo, y están tocando algo que yo no he compuesto”, advierte, reclamando proteger las partituras originales.

Para ello, la asociación trabaja en la creación de un archivo digital donde los socios suban sus partituras originales y, si así lo decide la asamblea, se establezca un pequeño pago por descarga, “10 euros o lo que sea”, con la idea de destinar esos fondos a una acción social.

Como conclusión, Manuel Marvizón apela de nuevo a la dignificación y el reconocimiento de los autorespara que la gente lo respete a la hora de copiar partituras, o a la hora incluso de interpretar partituras o reinterpretarlas”. Todo ello sin perder de vista que, respecto al canon por derechos de autor, “a día de hoy, no hay nada; nunca será una imposición manu militari por parte de nadie”.

Sobre el autor

Kiko Abuín

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