Muere José María Álvarez-Beigbeder, hermano de Manuel Alejandro y uno de los músicos más destacados de Jerez

Ha fallecido en Madrid a los 92 años de edad y será enterrado este viernes, cumpliendo su voluntad, en el Cementerio de Nuestra Señora de La Merced de su ciudad natal

El músico jerezano, José María Álvarez Beigbeder.
29 de enero de 2026 a las 10:40h

El compositor, músico y director José María Álvarez-Beigbeder ha fallecido en Madrid a los 92 años, dejando tras de sí una trayectoria marcada por la música clásica, la creación popular y una dedicación constante al legado artístico de su familia. Nacido en Jerez el 30 de mayo de 1934, su vida estuvo vinculada desde la infancia a la música, en un entorno en el que la figura de su padre, el gran Germán Álvarez-Beigbeder, fue determinante tanto en su formación como en su posterior carrera.

Sus primeros estudios los realizó en Jerez bajo la tutela directa de su padre, quien le introdujo desde muy temprana edad en el solfeo y la armonía. Con apenas once años pasó a formar parte de la orquesta de cámara que dirigía su progenitor y que ofrecía conciertos por distintos puntos de la provincia de Cádiz, una experiencia que consolidó su vocación musical.

En la década de los cincuenta se trasladó a Madrid para perfeccionar su formación. Allí estudió violín con Luis Antón, concertino de la Orquesta Nacional de España, y profundizó en contrapunto y armonía con Calés Otero, completando posteriormente sus estudios de composición en Jerez con su padre. Su carrera profesional se desarrolló también en el ámbito militar, al ingresar en la Armada por oposición como teniente director músico, cargo desde el que se hizo responsable de la Banda de Música de la Escuela Naval.

En 1971 regresó a Madrid como jefe de la sección de música del Cuartel General de la Armada, consolidando así una faceta institucional que convivió con su creciente implicación en proyectos artísticos y discográficos. Desde ese puesto impulsó la presencia de la música militar en estudios de grabación, un hito que permitió preservar repertorios tradicionales en formato discográfico.

Una carrera entre la música clásica y la industria discográfica

Uno de los momentos más relevantes de su trayectoria fue su colaboración con su hermano Manuel Alejandro, uno de los compositores más influyentes de la música popular en español. En ese contexto, participó en producciones que le valieron incluso un Grammy por el álbum Un hombre solo de Julio Iglesias, consolidando su presencia en la industria musical de gran difusión.

En 1981 logró que la Banda de Música de la Agrupación de Infantería de Marina de Madrid grabara dos discos históricos, Marchas de Procesión y Marchas Lentas, en los que se recuperaba parte de la obra musical y cofrade de Germán Álvarez-Beigbeder. Aquellas grabaciones se convirtieron en una referencia para la música procesional y patrimonial andaluza.

Su compromiso con la difusión del legado familiar se extendió durante décadas a través de su implicación en la Orquesta Álvarez-Beigbeder de Jerez, una formación creada hace casi treinta años y a la que estuvo estrechamente vinculado. Con esta orquesta participó en numerosos actos conmemorativos y colaboró en proyectos discográficos como el doble CD La Pasión sinfónica de Beigbeder, estrenado en 2022.

Dentro de esa labor de promoción cultural, también impulsó iniciativas como la Orquesta Hispano-Rusa, en la que en 2014 participaron músicos de la Orquesta Beigbeder junto a integrantes de la formación Jóvenes del Volga, en un proyecto de intercambio artístico que reforzó la dimensión internacional de su actividad.

El compositor oculto tras el seudónimo

Más allá de su faceta clásica e institucional, José María Álvarez-Beigbeder desarrolló una carrera paralela en la música popular, firmando muchas de sus composiciones bajo el seudónimo David Beibgeder. Desde finales de los años setenta comenzó a colaborar intensamente con las producciones discográficas de Manuel Alejandro, convirtiéndose además en autor de numerosas letras.

Sus canciones fueron interpretadas por artistas de primer nivel como Rocío Jurado, Lolita, Jeanette, José Luis Rodríguez El Puma o Julio Iglesias, lo que le situó como una figura discreta pero relevante dentro del panorama musical español e internacional. También produjo dos de los discos grabados por su propio hermano como intérprete: Canto a la vida y Yo canto mis temas.

Siempre entre Jerez y Madrid, su figura fue definida por su entorno como la de un guardián del legado de Germán Álvarez-Beigbeder y un referente de compromiso cultural con su ciudad natal. Aunque ha fallecido en Madrid, su voluntad era la de ser enterrado en Jerez, donde sus restos llegarán esta tarde. Su funeral se celebrará el viernes en la iglesia de Santiago y será enterrado en el Cementerio de Nuestra Señora de la Merced.

Desde la Orquesta Álvarez-Beigbeder han expresado públicamente sus condolencias: "Con gran pesar queremos informar del fallecimiento de nuestro querido José María Álvarez-Beigbeder, con quien tuvimos estrecha y afectiva relación, al compartir proyectos musicales como la grabación de nuestro último doble CD: La Pasión sinfónica de Beigbeder. En el mismo mensaje añadieron: "Manifestó su voluntad de ser enterrado en su querido Jerez. Desde estas horas existe otro ángel músico en los cielos". 

Sobre el autor

Rubén Guerrero

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