El Viernes Santo en Jerez dejó una de sus imágenes más desconocidas con la visión cenital del paso de la Hermandad de la Exaltación por su puente, un instante que cada año congrega a miles de personas en su llegada al barrio de Las Viñas. La escena, cargada de simbolismo, refleja la estrecha relación entre la cofradía y su entorno.
El paso de misterio del Santísimo Cristo de la Exaltación cruzando el puente se ha convertido en uno de los momentos más emblemáticos de la jornada. Acompañado por la Agrupación Musical Virgen de los Reyes, el cortejo avanza entre una multitud entregada que acompaña a la hermandad en su regreso al barrio.
Visión cenital del Puente de la @ExaltacionJerez con Jerez acompañando la vuelta a su barrio de Las Viñas.#SSantaJerez26 pic.twitter.com/jgcRoV3NL6
— Virgen de los Reyes (@AgrupacionVR) April 4, 2026
Este enclave no es solo un punto del recorrido, sino una auténtica “frontera” simbólica que marca el regreso a casa. Cada año, este instante se transforma en una de las estampas más impactantes de la Semana Santa jerezana, con el puente convertido en epicentro de emoción y devoción.
La importancia de este momento radica en el vínculo que une a la cofradía con su barrio. Para muchos vecinos, el Cristo de la Exaltación y la Virgen de la Concepción representan el inicio y el final de su vivencia cofrade, en una relación que trasciende lo meramente procesional.
Un barrio que se convierte en cofradía
Las Viñas vive la Hermandad de la Exaltación como algo propio. No se trata solo de una procesión, sino de una manifestación colectiva en la que el barrio se vuelca con sus titulares, especialmente en momentos clave como el paso por el puente.
La corporación atraviesa, además, una etapa especialmente destacada, considerada por muchos como una “edad de oro”. Su crecimiento y consolidación se reflejan tanto en el cortejo como en la evolución de su paso de misterio, que ha ido perfeccionándose en los últimos años.

Al frente de la cuadrilla de costaleros se sitúa el propio hermano mayor, Manuel Jesús Tristán, lo que refuerza aún más el carácter cercano y familiar de una hermandad profundamente arraigada en su entorno.
Tras el misterio, la procesión continúa con María Santísima de la Concepción Coronada, una de las imágenes más queridas de la ciudad. Fue la primera dolorosa coronada canónicamente en Jerez, un hecho que subraya su relevancia devocional.
El puente, símbolo de identidad y emoción
El paso por el puente no solo es un momento visualmente impactante, sino también una representación de identidad. Miles de personas acompañan a la cofradía en ese tramo final, donde la emoción se intensifica al máximo en su regreso a Las Viñas.
La música de la Agrupación Musical Virgen de los Reyes aporta un componente añadido a la escena, reforzando el carácter solemne y a la vez vibrante de uno de los puntos más esperados del recorrido.
El conjunto que forman el misterio y el paso de palio configura una de las propuestas cofrades más destacadas del Viernes Santo jerezano, en una jornada en la que hasta cuatro hermandades recorren las calles de la ciudad.
Con cada edición, la imagen de la Exaltación cruzando su puente se consolida como una de las más icónicas de la Semana Santa de Jerez, un instante que resume la esencia de la tradición: fe, barrio y emoción compartida. La estampa, vista desde una perspectiva cenital, refuerza aún más su impacto visual y simbólico, convirtiéndose en uno de los momentos más fotografiados y recordados por los cofrades.



