Abrirse paso en cada asalto
Hay historias de referentes que empiezan sin hacer ruido. La de Malena Ruiz nace en un gimnasio pequeño, casi escondido, entre sacos, guantes y tardes de espera mientras su hermano entrenaba en el CD Team Abuelo. Lo que parecía un pasatiempo terminó convirtiéndose en una forma de vida.
Hoy, a punto de cumplir la mayoría de edad, su nombre ya resuena más allá de Jerez, asociado a títulos nacionales —campeona de España de muay thai, en dos federaciones de OMKE, y campeona de Andalucía, con 48 kilos—, a un bronce europeo en el Campeonato de Europa celebrado en Atenas y a una determinación que no entiende de edad. Lo último es un nuevo oro, junto a su hermano Keke, al convertirse en campeona de España FEKM 2026 por segundo año consecutivo.
En el ring, Malena combina técnica, disciplina y una serenidad poco común. Fuera de él, mantiene la misma exigencia: estudiante brillante, constante, metódica, acostumbrada a no bajar el nivel en nada de lo que hace. Su rutina se reparte entre libros y entrenamientos, entre exámenes y combates, dibujando el retrato de una joven que ha aprendido a sostener la presión sin perder el rumbo.
En un deporte que durante años miró más a los hombres que a las mujeres, su figura emerge sin estridencias, pero con fuerza. Alzándose en la gala de la VIII edición de los Premios Cultura del Deporte de Jerez, celebrada en los Museos de La Atalaya, con el premio de mejor deportista del año en la categoría absoluta femenina por los méritos de 2025. No necesita reivindicarse con palabras grandilocuentes: lo hace entrenando, compitiendo y ocupando un espacio que durante demasiado tiempo no estuvo pensado para ellas. Malena no solo pelea en el ring; también forma parte de ese cambio silencioso que transforma las reglas sin pedir permiso.
Y mientras su historia sigue escribiéndose, entre guantes, libros y objetivos aún por alcanzar, hay algo que ya parece claro: lo suyo nunca fue una simple afición. Fue, desde el principio, una forma de ir hacia adelante.
Respuesta. Desde el momento en el que empecé a competir. Hace unos tres años y medio, casi cuatro. Me lo tomaba como si fuera a competir en unas Olimpiadas, aunque fuese mi primera pelea, y creo que eso ha sido clave. Aunque estuviera en bajo nivel, por así decirlo, me lo tomaba muy en serio, lo sigo haciendo, y creo que ha sido clave para llevarme hasta donde estoy ahora. Nosotros aquí en el muay thai vamos por categorías de peso, empecé compitiendo con menos de 36 kilos, y ahora voy por 51 kilos.

R. Antes del muay thai hice otros deportes, pero no me los tomaba tan en serio. Hice gimnasia rítmica, natación, estaba en baile también. Y empecé por casualidad. Fue porque mi hermano pequeño, que también es campeón de España, desde pequeñito le gustaba el mundo de las artes marciales y dio la casualidad de que mi abuelo conocía a Sergio, que es nuestro entrenador actual. Me gustó cómo entrenaban y probé. Al final, competimos los dos y hasta aquí he llegado. El primer entrenamiento no, pero sí que recuerdo las primeras clases, que eran en un gimnasio diferente, no como en el que estamos ahora, muy pequeñito, y había poquita gente. Lo recuerdo con fotos y vídeos y las tengo con mucho cariño.
R. Me he pasado aquí la mitad de mi infancia y adolescencia, por así decirlo. Entreno cinco o seis días a la semana, varias horas, y es totalmente mi segunda familia. A última hora, estoy todo el tiempo aquí y me tratan todos súper bien, tanto Sergio como todos los compañeros, y tenemos mucha confianza los unos con los otros. Mi mejor amiga está aquí ahora mismo entrenando. Empezó a entrenar porque la animé a probar y ha competido también. Nos enamoramos las dos del muay thai.

R. La verdad es que los cuatro, porque al final son logros muy grandes. Es verdad que el campeonato de Andalucía fue la segunda vez que lo gané, y ahora este año lo he vuelto a ganar hace nada, entonces no fue tanto. El campeonato de España en 2025 fue la primera vez que lo gané, y me harté de llorar, no me lo creía. Cuando gané el segundo campeonato de España, me sorprendió aún más porque fue en casa de mi rival. Ganar en casa de un rival siempre gusta más, pero esa pelea me la preparé tantísimo que me emocioné un montón cuando gané. Ya te digo, cuando me comunicaron que había sido seleccionada para ir a representar a España al Europeo en Grecia, pues igual, me encantó. Pude ir con mi hermano Keke, compartir la experiencia y me marcó un montón. Eran unos campeonatos IFMA en Muay Thai Amateur, donde está el mayor nivel, y pude ver que efectivamente estaba al nivel. Disfruté muchísimo todos los combates que hice, sobre todo el final, que perdí y me quedé con el bronce. Estuvo muy igualado, a tres asaltos, le dieron dos a mi rival y uno a mí. Acabé con buen sabor. Con ganas de repetir.
R. La verdad es que sí. A raíz de esto, hay muchísima gente que no conocía el muay thai o al Team Abuelo, y lo está conociendo. Me están conociendo, y todo lo que hay alrededor de este deporte. Estoy súper orgullosa por eso mismo. Al final todo lo que he trabajado ha dado logros, pero más que nada ha servido para que nos conozcan en nuestra ciudad.

R. Aquí en España no tanto, pero dentro del deporte sí que tiene visibilidad. En Tailandia es como el fútbol aquí, es el deporte nacional. Aquí la gente que no lo conoce le llama la atención que las chicas peleen porque no están tan acostumbrados. Igualmente pasa con el masculino porque solamente conocen las artes marciales gracias a las MMA o a Ilia Topuria, que está saliendo ahora, pero lo que es la disciplina no la conocen. La femenina, mucho menos. Pero es verdad que poco a poco se está visibilizando más. Dentro del deporte en sí, nunca me han discriminado por ser mujer. Al revés, en nuestro gimnasio, siempre me han tratado como a una más. Y luego a nivel federación, igual.

R. Como un referente en sí me gustaría, pero en un futuro más lejano. Considero que ahora mismo he conseguido varias cosas, pero cualquiera que ponga esfuerzo, dedicación y disciplina lo puede conseguir. Me gustaría serlo para las chicas de mi gimnasio, para todas las que quieran conseguir algo en el deporte en general, pero todavía me queda muchísimo por aprender.
R. Le diría que las puertas del Team Abuelo están abiertas para todo el mundo. Actualmente en el equipo de competición hay más chicas que chicos, que eso es muy raro, proque al final todo el mundo piensa que es un deporte con mayoría masculina. Nos apoyamos todos entre todos, no tiene por qué darle vergüenza o sentirse incómoda.

R. Me considero una chica bastante disciplinada, en el sentido de no serlo solo en el deporte, y autoexigente, también en los estudios. Desde pequeña he sido de sacar sobresalientes siempre. Creo que eso me ha servido para compaginar, una vez empezado el deporte, la autoexigencia que tenía a seguir con los estudios y el deporte. Porque al final me he acostumbrado a una excelencia académica con la que, aunque le dedique muchísimas horas al deporte, porque estoy ahora mismo en 2º de Bachillerato de Ciencias de la Salud, también le dedico a los estudios. Me organizo bastante bien, considero que soy muy disciplinada, y cuando me propongo algún objetivo hago todo para conseguirlo. Quiero ser policía, pero antes sacarme una carrera para después dentro, ascender y tener mi carrera.

R. Un momento así específico no he tenido, porque he tenido un montón. Creo que todo deportista que haya llegado hasta un nivel alto ha tenido momentos que dices 'buah'. Por ejemplo, has tenido un combate importante, y el esfuerzo no ha servido para nada. Al final, más que quedarte parada, es tener un punto de inflexión para motivarte más para el siguiente combate dar más de mí. O al menos así me lo tomo.
R. A futuro, el campeonato de España que es muy importante, que lo tengo este mismo fin de semana. Salimos el viernes, de mi escuela los que nos hemos clasificado del campeonato de Andalucía, mi hermano, Amara, Paula y yo, camino a Málaga. A recoger el oro los cuatro. Haré un parón para centrarme en los estudios, seguir entrenando, pero sin la presión de competir. Hice mi debut profesional en febrero, que gané el Cádiz Fight Night, con el objetivo después de verano retomarlo. Más que campeonatos, seguir lo profesional que es lo que realmente a mí más me gusta.
R. Me gustaría que la gente me recuerde como alguien que empezó desde abajo y pudo lograr todo lo que se propuso, que aunque haya tenido sus altibajos, como todo el mundo, al final siguió hasta conseguir todas sus metas.


