Los problemas de los vecinos de La Asunción de Jerez siguen teniendo múltiples problemas cada vez que hay lluvias por las obras mal ejecutadas o no terminadas de esa rehabilitación que les ha causado tantas pesadillas. Una vecina ha sufrido ahora una llamativa grieta en el falso techo de escayola provocado por la acumulación de agua, que ha hecho que se haya fisurado la escayola.
Es solo un ejemplo más de lo que viene sucediendo. Los residentes aseguran que los trabajos han provocado daños estructurales, problemas de aislamiento y filtraciones de agua en varios bloques.
Según relatan los afectados, la intervención se limitó a actuar en algunas zonas exteriores y se realizó con materiales distintos a los previstos en el proyecto inicial. En lugar de emplear los elementos adecuados, la empresa adjudicataria habría instalado otros de menor calidad, lo que, a juicio de los vecinos, compromete la seguridad y la durabilidad de la rehabilitación.
Los residentes afirman haber abonado alrededor del 50% de la primera partida económica sin que se haya completado ni la mitad de las actuaciones previstas. Aseguran que la empresa responsable abandonó los trabajos tras recibir el dinero, dejando los edificios en una situación peor que la existente antes del inicio de las obras.
La situación es especialmente grave en algunos bloques con subvenciones elevadas, que superan los 105.000 euros. En uno de ellos, los vecinos explican que los daños en la cubierta han sido importantes y que se han retirado materiales de aislamiento que ya habían sido instalados años atrás, sin que hayan sido repuestos adecuadamente.
Esta pérdida de aislamiento ha provocado un aumento notable de las temperaturas extremas en las viviendas, tanto en invierno como en verano, especialmente en los pisos superiores. Los afectados subrayan que anteriormente habían realizado reparaciones costosas tras el derrumbe de un techo, trabajos que ahora consideran arruinados por la nueva intervención.
Además de los problemas térmicos, los vecinos denuncian filtraciones de agua que, en algunos casos, obligaron a la intervención de los bomberos durante episodios de lluvias intensas. Según explican, el agua se acumuló en zonas comunes hasta el punto de poner en riesgo la estructura, lo que llevó a abrir huecos para facilitar el desagüe.
Malos olores y filtraciones
También se han detectado fallos en la conexión de las tuberías, lo que genera malos olores persistentes y entradas de agua cada vez que llueve. Los residentes señalan que la complejidad del sistema de desagües de los distintos bloques no fue tenida en cuenta durante la ejecución de las obras.
Ante la marcha de la empresa adjudicataria, la comunidad se encuentra ahora a la espera de que se contrate a una nueva constructora. Sin embargo, aseguran que no han recibido información clara por parte de la Junta de Andalucía y que el proyecto ha sido modificado varias veces para adaptarse a las exigencias de la empresa que finalmente abandonó los trabajos.
Los vecinos explican que el caso ya ha sido denunciado ante la Fiscalía y que el proceso judicial está en marcha. Mientras tanto, se sienten desamparados y engañados tras años de retrasos, cambios de criterio y promesas incumplidas, sin una solución clara a corto plazo para unos edificios que siguen presentando graves deficiencias.



