La Sala La Quemá, situada en la plaza Quemada de Jerez, se ha visto obligada a suspender todas las actuaciones y actividades previstas durante octubre debido a los daños sufridos en su entrada. La falta de una solución mantiene en el aire la continuidad de su programación y hace temer que los eventos previstos para noviembre también tengan que cancelarse si la situación no cambia.
Un incidente ocurrido el 17 de agosto, cuando un coche se estrelló contra la puerta de la sala y la destrozó, mantiene en el aire la vuelta a la actividad en este salón multiusos. Desde el referido suceso han pasado más de dos meses sin que se hayan reparado los desperfectos, una demora que ha impedido al espacio recuperar su programación, afectando a su calendario cultural.
La Asociación Cultural La Bodega de la Plaza Quemada, responsable de la gestión del recinto, continúa a la espera de que los seguros tramiten la reparación. La entidad está abordando el asunto con sus abogados, pero, por el momento, las gestiones no han permitido resolver el problema ni avanzar en el arreglo de la entrada.
Una entidad cultural pendiente de recuperar su actividad
La asociación, sin ánimo de lucro, se constituyó en 2014 por iniciativa de un colectivo de profesionales de la música y las artes escénicas comprometidos con el desarrollo cultural de Jerez. Desde su creación, la entidad trabaja para promover actividades que contribuyan a ampliar la oferta cultural de la ciudad.
La Sala La Quemá funciona como un espacio multiusos en el que la asociación desarrolla sus propias iniciativas y organiza conciertos, representaciones teatrales y otras propuestas culturales. La suspensión de los eventos de octubre ha interrumpido esta actividad y amenaza con prolongarse si no se reparan los daños causados por el vehículo.
Mientras la entidad sigue pendiente de la respuesta de los seguros y de las gestiones legales, la programación de noviembre permanece en riesgo. La ausencia de una reparación más de dos meses después del accidente mantiene sin resolver una situación que condiciona el funcionamiento de la sala y la celebración de nuevas actividades culturales en este espacio jerezano.
La Sala La Quemá, situada en la plaza Quemada de Jerez, se ha visto obligada a suspender todas las actuaciones y actividades previstas durante octubre debido a los daños sufridos en su entrada. La falta de una solución mantiene en el aire la continuidad de su programación y hace temer que los eventos previstos para noviembre también tengan que cancelarse si la situación no cambia.
Un incidente ocurrido el 17 de agosto, cuando un coche se estrelló contra la puerta de la sala y la destrozó, mantiene en el aire la vuelta a la actividad en este salón multiusos. Desde el referido suceso han pasado más de dos meses sin que se hayan reparado los desperfectos, una demora que ha impedido al espacio recuperar su programación, afectando a su calendario cultural.
La Asociación Cultural La Bodega de la Plaza Quemada, responsable de la gestión del recinto, continúa a la espera de que los seguros tramiten la reparación. La entidad está abordando el asunto con sus abogados, pero, por el momento, las gestiones no han permitido resolver el problema ni avanzar en el arreglo de la entrada.
Una entidad cultural pendiente de recuperar su actividad
La asociación, sin ánimo de lucro, se constituyó en 2014 por iniciativa de un colectivo de profesionales de la música y las artes escénicas comprometidos con el desarrollo cultural de Jerez. Desde su creación, la entidad trabaja para promover actividades que contribuyan a ampliar la oferta cultural de la ciudad.
La Sala La Quemá funciona como un espacio multiusos en el que la asociación desarrolla sus propias iniciativas y organiza conciertos, representaciones teatrales y otras propuestas culturales. La suspensión de los eventos de octubre ha interrumpido esta actividad y amenaza con prolongarse si no se reparan los daños causados por el vehículo.
Mientras la entidad sigue pendiente de la respuesta de los seguros y de las gestiones legales, la programación de noviembre permanece en riesgo. La ausencia de una reparación más de dos meses después del accidente mantiene sin resolver una situación que condiciona el funcionamiento de la sala y la celebración de nuevas actividades culturales en este espacio jerezano.
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